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Lunes, 22 de Diciembre de 2014
Red Cuba
Internet en Cuba... ¿básico, no básico o dirigido?
La periodista Milena Recio aviva el debate sobre la necesidad de multiplicar y popularizar el acceso a Internet en Cuba...

Da vueltas en la red de redes un post escrito por el italiano Vincenzo Basile donde se analizan a los desconectados nacionales: "una inmensa multitud de cubanas y cubanos, presumiblemente la mayoría del pueblo de la Isla, que no tienen acceso a la red de redes y por ende no acceden al magnífico flujo informativo que la época del 2.0 ofrece – así se dice – a todos los ciudadanos del mundo (...).

"Hoy día, solamente un pequeño e ínfimo porcentaje de la población cubana tiene acceso garantizado a internet; unos pocos privilegiados que gracias a su peculiar posición laboral – académicos, periodistas, profesionales, estudiantes y otros empleados estatales – se ven otorgada la posibilidad de conectarse hasta diariamente, abrirse una ventana al mundo y, en teoría, abrir para el mundo una ventana sobre la Isla".

Luego de describir el panorama, Basile se centra en la actuación de esos pocos privilegiados quienes "han decidido librar una comprensible, encomiable y compartible batalla contra el retraso tecnológico impuesto – desde adentro y desde afuera – a la ciudadanía cubana, y por esto se han erigido como representantes, portavoces y únicos interpretadores de las angustias de sus conciudadanos que no parecen ser preocupaciones esenciales, los basic needs típicos de un país pobre del llamado tercer mundo – como comida, salario, vivienda y sobrevivencia – sino tener una conexión en la casa".

El italiano asegura que por un lado, la mayoría de la población se encuentra efectivamente en una condición de desconexión tecnológica que requiere ser delatada para que se tomen las necesarias medidas correctivas; por el otro, los privilegiados, los que tendrían las herramientas tecnológicas y las habilidades culturales y académicas para contar historias de vida real y sobre todo empujar – como sociedad civil – para que se busquen soluciones concretas a los graves y urgentes problemas que afectan a la ciudadanía, son los auténticos desconectados, los que han decidido enajenarse de su propia realidad, proclamarse vanguardia de un movimiento esencialmente inexistente y sacrificar las peticiones y las necesidades básicas e imprescindibles de millones de cubanas y cubanos en el altar del progreso.

Enseguida, la periodista cubana Milena Recio compartió en Facebook su opinión sobre este post. "Con tristeza -lo digo finamente- leo este texto de Vincenzo Basile (...), me sorprende que haya quien vuelva al mismo punto una y otra vez: a considerar que la conectividad en Cuba no es una 'dificultad real y concreta'; o que tiene poco valor para 'un pueblo entero' y es solo una preocupación, una especie de leit motiv clasista, para 'unos pocos privilegiados'. Como si el anhelo tecnológico fuera suntuoso y por lo tanto menos urgente que otros anhelos, de los muchos que tenemos".

La investigadora cubana también refuta los elementos presentados por Basile en cuanto a las necesidades básicas de los cubanos y cubanas: No comprender que, como fuente y quizás hasta sustancia, del 'plato de comida' (imagen sintética de lo que necesitamos/anhelamos), deberíamos plantearnos y lograr una informatización densa y universal es una ceguera no solo lamentable, sino peligrosa, por conservadora. No es el Internet del vis a vis, y el trendig topic lo que deseamos; no es para seguirle la carrera a Justin Bieber; es conectividad lo que queremos para ingresar en un horizonte de desarrollo en el que desconectados, sencillamente, no se puede".

Este comentario, enlazado al post original, generó en Facebook una actividad sorprendente: fue compartido 18 veces y cuenta con 48 "me gusta" y 123 comentarios donde se debate la necesidad real de conectar el país. Y dentro de las matrices de opinión emerge una vinculación casual del acceso a Internet como los antiguos procesos de otorgamiento de juguetes para niños y niñas en Cuba: básicos, no básicos y dirigidos.

Por ejemplo, Yohan González Duany se pregunta "si Internet es necesario: -Si, lo es. ¿Es indispensable? -No, para nada. ¿Quién garantiza que tendremos una sociedad mejor teniendo Internet todos? Yo me he dado cuenta que la Internet ni hace libre ni desarrolla".

En otra cuerda y con mucho protagonismo en esta discusión, Mónica Imilla se cuestiona cómo puede alguien categóricamente conocer los "verdaderos problemas", "hay demasiados por ahí con el pueblo en el bolsillo, hablando en su nombre, con una mano sobre su hombro de niño chiquito que no sabe lo que le conviene. Además, en última instancia, ¿quién ha dicho que hay que poner a competir conectividad y comida?".

"No hay nada más pueril que utilizar el recurso manido de la 'barriga llena'. Internet es indispensable para el desarrollo de un país, no Cuba, cualquiera. Además es un derecho. Negacionistas hay y hubo, utilizarlo como elemento simbólico agregador es necio pero negarlo es un crimen", opina Jorge de Armas.

Más adelante Arturo Lopez-Levy se solidariza con Recio, "entiendo tu reacción y la considero saludable porque el acceso a internet en la segunda década del siglo XXI no es un lujo, es una necesidad para que un país se desarrolle, pero no creo que Vincenzo Basile esté completamente fuera de lugar con la crítica que está haciendo.

"He seguido este tema bastante y he sentido que a veces se desconecta el pedido de internet del contexto en el que lo piden y de lo que es una estrategia de desarrollo donde los recursos no son ilimitados. Cuando según datos que leí en Temas, una quinta parte de la población de la Habana está en situación de riesgo de pobreza y un 48 por ciento siente sus necesidades alimentarias insatisfechas, internet tiene que ser una de las prioridades de la política pública pero no se puede pedir sin contrapesar que los recursos no sobran (otra cosa es la dilapidación y malversación de recursos) y hay demandas tan o más urgentes que atender.

"Es por eso que he defendido mucho la idea de prioridad para las bibliotecas, las escuelas, los centros laborales, las cooperativas, en fin los vectores directos de desarrollo porque de allí el pueblo puede llegar un día no muy lejano acceso desde la vivienda o el celular. Para dar acceso, y sobre todo para dar acceso universal hay que tener primero una economía sustentable, con estabilidad política sin pobreza".

Uno de los autores de La Joven Cuba, Roberto Peralo también entró a la discusión... "Es verdad que Cuba cuenta con pocos recursos y que las autoridades tienen que hacer magia para administrar los escasos recursos que se disponen y la conexión pasa por inversiones y para tener cobertura total y que todos los ciudadanos tengan acceso deben tener la capacidad monetaria para poder pagársela, y en Cuba sin el subsidio del Estado son la minoría los que van a poder costearse internet en sus casas, que también pasa por la eficiencia de la empresa que presta ese servicio y ya conocemos las características de ETECSA".

Desde el centro del país se publica en esta conversación de Facebook la opinión de Sayli Sosa quien se refiere a su "privilegio" de conectividad: "lo utilizo en función de quienes me lo otorgaron, o sea, haciendo lo que se supone haga con la internet, pero como ella nos da la ilusión de libertad, la utilizo también para instruirme, para socializar, para no dejar que la añoranza y las nostalgias me hagan demasiado daño, para leer lo que no está en nuestras bibliotecas públicas, para conocer y para participar.

"Todo eso con la barriga medio llena o medio vacía, como se quiera ver. Todo eso con un salario que apenas alcanza para hacer malabares. Todo eso con los pies en la tierra, en el bache, con la conciencia enfocada en la falta de transporte, en la insalubridad, en la carestía de la vida, en la aduana, en el incoherente precio de los carros, en el reggaetón obsceno y la muchachada que lo corea, en la gente que se va, en los que se quedan, en el genocidio palestino, en los misiles ucranianos, en el jueguito de pin pon de los rusos y los americanos. Mi vida no se reduce a estar conectada, pero pasa inexorablemente por la posibilidad de ver y hacer desde esa plataforma".

Casi al final de todas las opiniones resalta la de Carlos Alzugaray: "Internet y la conectividad son un bien público tan importante y vital como las playas y los parques, el correo y las bibliotecas públicas, la radio, el teléfono y la televisión. Y lo que debe caracterizar un bien público es una política gubernamental que garantice el libre acceso universal".

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1 comentario

  • Enlace comentario Jueves, 21 de Agosto de 2014 08:53 Publicado por Inés

    qué título tan ocurrente!!! ojala y mejore el acceso en cuba y se generalice en toda la population

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