IPS Inter Press Service en Cuba

Jueves, 17 de Abril de 2014
Miradas cubanas
Portada del libro Hivernation Portada del libro Hivernation Cortesía de José Antonio Michelena
Nuevo libro de testimonios sobre el VIH/sida.

El escritor cubano Miguel Ángel Fraga, seropositivo al VIH/sida desde hace veinte años, acaba de publicar en Suecia, donde reside, un nuevo libro de entrevistas sobre el estado actual de la pandemia desde la visión de quienes la sufren y padecen.

Miguel Ángel Fraga es autor de dos novelas, tres volúmenes de cuentos y varias obras de teatro. Su obra ha sido publicada en Cuba, Chile, España, Suecia y parte de esa producción literaria se ha llevado a escena en diferentes ciudades de esos países, además de México y Estados Unidos. En el blog La isla en peso mantiene un registro de su intensa vida literaria y social.

En 2008, Fraga dio a conocer En un rincón cerca del cielo, un impactante libro de testimonios recogidos en los años que estuvo internado en el sanatorio de Finca Los Cocos, entre el poblado del Rincón y Santiago de las Vegas. Allí registra el drama del VIH/sida en la isla, desde sus inicios, en la voz de pacientes, familiares, médicos, enfermeras y funcionarios de Salud Pública. Ahora vuelve sobre el tema, pero moviendo los escenarios. El nuevo libro, HIVernation, es su primera obra escrita en sueco. Sobre este acontecimiento interrogamos al autor.

-Miguel Ángel, ¿por qué ese título, HIVernation?

-Es un juego de palabras a partir de "hibernación" o "hibernation", como se dice en inglés. Se me ocurrió relacionar el estado actual del VIH –HIV en inglés– con el estado de hibernación. Como resultado de los medicamentos retrovirales, el virus del VIH/sida vive latente en el cuerpo por largos años sin afectar la calidad de vida del individuo que lo tiene. Así mismo vive latente en la sociedad; actualmente sida no es sinónimo de pánico, ya no se trata como una enfermedad mortal sino crónica. Por eso muchas personas se desentienden y hasta creen que ha logrado erradicarse.

Cada vez más, los jóvenes se olvidan de los condones y mantienen relaciones sexuales de riesgo. Casi nadie quiere oír hablar de sida, de VIH; este tema resulta molesto porque les recuerda que hay que cuidarse. Prefieren ignorar el hecho, no prestar atención. Sin embargo, continúan infectándose tanto heterosexuales como homosexuales en todo el mundo.

-¿Qué te impulsó a realizar este segundo libro de testimonios sobre el tema?

-El estímulo me lo proporcionó una amiga que había leído En un rincón cerca del cielo. Me preguntó por qué no escribía una especie de segunda parte del libro, aquí en Suecia, donde vivo. Han pasado treinta años desde que la pandemia estremeció al mundo y el pánico ha pasado, pero los estigmas continúan. Vivir con el VIH, socialmente, no es igual a vivir con diabetes, o con asma.

“Las enfermedades que se transmiten a través del contacto sexual siempre han sido mal vistas, quienes la padecen son catalogados de promiscuos, prostitutos, gente despreciable. En mi opinión este desprecio es contradictorio pues a todos nos gusta tener relaciones sexuales, amar, fantasear con el sexo. Sin embargo, hemos aprendido, o nos han enseñado, generación tras generación que el sexo es malo, es pecado, es contaminante.

“Sobre el VIH hay que hablar mucho, concientizar a las personas que no lo tienen y también a aquellas que lo sufren. Debemos seguir insistiendo que quien lo padece no necesariamente tiene que ser drogadicto, homosexual o prostituta. Todos estamos en riesgo de contraerlo porque a todos nos gusta hacer el amor”.

-¿Y cómo conseguiste la muestra, los testimonios?

-En noviembre de 2011 me invitaron a participar, por un fin de semana, en un internado con una docena de seropositivos, reunidos en una bella hacienda de campo a seis millas de la ciudad de Mälmo; allí intercambiamos experiencias relacionadas con el VIH y el sida. Como estábamos alejados de todo lo que pudiera perturbar nuestra tranquilidad comenzamos a hablar sobre nuestros miedos, desesperanzas y al mismo tiempo cómo le hacíamos frente a estas. Surgieron palabras como tolerancia, aceptación, comprensión.

“Al terminar el internado me quedé pensando en la posibilidad de registrar todos aquellos testimonios y anécdotas tan valiosas que se contaron. Así comenzó la aventura”.

-Ya tenías parte de la materia prima del libro

-Sí, la mayoría de los participantes en el internado aceptaron ser entrevistados. Con la ayuda de dos organizaciones, Arca de Noé y Grupo Positivo de Malmö –que brindan ayuda tanto a seropositivos como a sus familiares– comencé a concebir el proyecto. El 3 de mayo hice la primera entrevista. Había pensado en reunir a unos 15 testimonios, pero una entrevista llevaba a otra. De manera repentina y acelerada recibía nuevos posibles testimoniantes y el proceso creció de manera imprevista. Cuántas personas estaban necesitadas de hablar, de dar a conocer aquello que por mucho tiempo llevaban callado. A finales de junio había reunido 35 entrevistas.

-¿Hacia quiénes va dirigido este libro?

-Este libro es no sólo para las personas que padecen el virus sino para toda la sociedad –entiéndase sociedad como todos los habitantes del planeta Tierra–. Mi esperanza es que un día no necesitemos hablar más de sida, ni de enfermedades venéreas ni de condones; que todos podamos amar sin miedo y sin riesgos a infectarnos; que el sida se recuerde como la peste u otra calamidad del pasado; que los testimonios de hoy sean los últimos testimonios que se escriban y queden estos en la memoria colectiva como recordatorio de algo que no debe volver a suceder.

-¿Y por qué piensas que el libro es necesario?

-Lamentablemente el VIH todavía es noticia, cada día hay gente que contrae el virus y tenemos que protegernos. En Suecia, la ley de protección recae solamente sobre el seropositivo, él está obligado a informar a la pareja sexual sobre su estado. El hecho de callarlo puede trascender a los tribunales, aunque no haya trasmitido la enfermedad. Si es un extranjero, las leyes son más severas, pues además de la condena, puede ser expulsado del país. Esta situación genera temor y muy pocas personas se atreven a realizarse la prueba del sida.

“Los seropositivos que toman tratamiento tienen un mínimo de riesgo –casi nulo, según los expertos– de transmitir el virus. Este se transmite hoy, frecuentemente, por personas que no saben que lo tienen, y lo reciben aquellas que no son suficientemente responsables de protegerse al creer que la responsabilidad de protegerse es de los otros.

“Hivernation hace notar este hecho, que el cuidado de nuestra salud atañe a todos, que cada persona es responsable de sus actos. Hivernation es un llamado a la aceptación y a la tolerancia; vivimos en una diversidad multirracial y cosmopolita donde todas las culturas se involucran y crean por efecto una sociedad nueva. Tenemos que saber que el individuo no es importante por lo que tiene, sino por lo que es.

-¿Cómo puede adquirirse el libro?

-El libro puede adquirirse en internet por 249 coronas suecas (aproximadamente 27 euros) en la página web Adlibris.com. También en la página web de la editorial Notis. Quienes se interesen en él deben apurarse porque de los mil ejemplares, solo quedan trescientos, por eso ya estamos pensando en una reimpresión (2012).

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