IPS Inter Press Service en Cuba

Martes, 16 de Septiembre de 2014
Red Cuba
La cantautora cubana Teresita Fernández murió la semana pasada y, para homenajearla, decenas de “Vinagritos” colmaron las Redes Sociales y blogs cubanos…

Mi pedacito de zanahoria, rayito de sol, mariposita anaranjadita de cartón. Pitusa chiquitica, capullito en flor. Mi corazón te quiere mucho. Muchísimo te quiero yo. Estas líneas están grabadas en los recuerdos infantiles de miles de cubanos que crecieron con las canciones de Teresita Fernández, esa señora de voz dulce que parecía la abuela de todos.

Al conocer la noticia de su muerte, la movilización en las redes digitales frecuentadas por cubanos fue total. Muchos optaron por cambiar su foto de perfil por la clásica imagen de Vinagrito y a la par se gestaba una enorme ronda real programada para el domingo 17 de noviembre, en la plaza San Francisco de Asís, en el centro histórico habanero.

Alejandro Ulloa publicó en su blog Esquinas que, cuando era niño, Teresita Fernández llenó sus horas de receso en la primaria. “Y también me daba miedo la bestia de Lo feo, en un video de Arcoíris Musical, aquel programa que todos veíamos por la noche los lunes”.

El bloguero convocó desde su espacio: “y entonces un grupo de locos que conservamos un niño profundo y febril, nos iremos este domingo para hacer una ronda gigante para Teresita”.

Sobre el homenaje para Teresita escribió en El Microwave Rafael González, quien describe el encuentro en la plaza como un momento de desorientación, sin protocolos marcados, “pero convencidos de que Teresita Fernández era motivo más que suficiente para desafiar el calor de domingo y el transporte”.Cartel diseñado por un internauta para la ocasiónCartel diseñado por un internauta para la ocasión

Tin, tin…la lluvia cayó, ella juega conmigo y con ella yo… como gotas de lluvia y luego diluvio se esparció la convocatoria a la que grandes y chicos respondieron para despedir a Teresita Fernández como se merece… en una ronda enorme.

Algunos se sorprendieron del origen de la convocatoria,  pues pensaban que la movilización corría a cargo de la Federación de Estudiantes Universitarios y se asombraban al saber que la idea nació de la gente. La ronda para Teresita  se gestó y viralizó en las redes sociales y gracias al esparcimiento boca a boca, dentro y fuera de Internet.

“La gente, inconcebiblemente, la gente se unió sin convocatorias de factores, y regaló una tanda de rondas a Teresita con la única recompensa de sentirse un poco niño otra vez”, publicó Rafael.

“Siguiendo un anuncio lanzado desde las redes sociales, y a pesar de no contar con ningún otro mecanismo de difusión que no fuera Internet y el boca a boca, la gente convenció a otros amigos de ir, imprimió las letras de las canciones, llevó guitarras, cantó Lo feo y Pitusa y Eusebio, se dio de la mano y danzó una y otra vez”.

Desde Twitter llegaban los micromensajes también, @La_UtopiaTunTun dijo “Haremos una #ronda a orillas del #mar, por #TeresitaFernández”, en tanto @negracubana aseguraba que Teresita no quería luto.

Otros, como Miguel Alfaro, compartían fragmentos de canciones en tuits: A las cosas que son feas ponles un poco de amor y verás que la tristeza va cambiando de color.
Bárbara Beltrán comentaba en el blog El Microwave que era “hermoso cuando un pueblo no necesita de convocatoria oficial para recordar lo que más vale”.

En Facebook se creó un evento para convocar al homenaje, bajo la convocatoria “queremos hacer una ronda, muchas rondas gigantes para Teresita Fernández. Todos están invitados. Crecer con sus canciones ha sido maravilloso” se sumaron más de 200 personas y en ese espació publicaban –nostálgicos-, sus recuerdos de infancia, que incluían canciones de Teresita.

Mayra Delgado aprovechó el espacio para comentar, “qué bella ronda, aunque estoy muy lejos y no pude estar con ustedes físicamente, estuve allí, con todo mi corazón, con Vinagrito, Pitusa y Eusebio, el Zunzuncito, el Grillito Acatarrado, Vicaria...y Teresita cantando con todos nosotros”.

Freddy Espinosa contó cómo se hizo amigo de la cantautora: “un día de estos, sin apenas avisarle, le toqué a la puerta de su apartamento. Desde entonces me abrió su corazón en otras tantas veces de mis llegadas por La Habana, las que no desperdiciaba para conversar, compartir y divertirme el alma, escuchando sus historias, fábulas y confesiones. Uno de esos días a un buen amigo lo envié al encuentro con esa señora allá en lo alto del edificio de Infanta y Manglar. Solo al saber que su padre es de descendencia nicaragüense y se dirigió a su cuarto con una afiche que le había regalado el presidente de ese país, Daniel Ortega. Desde ese día mi amigo guarda en su cuarto el afiche como una reliquia ganada en la mejor batalla.

“Otro de los días me puso un disco que me parece excepcional, Teresita Fernández en Nosotros. Les digo que no me cansé de oír una y mil veces las canciones que lo integran, son canciones de ella para adultos, en las voces de sus amigos Sarah González, Liuba María Hevia, Silvio Rodríguez y Amaury Pérez Vidal. Desde ese día de nuevo volví a saberla con el don de cautivar el espíritu de los humanos que vivimos este mundo. Es por eso que, cuando regrese a La Habana, volveré por el edificio de Infanta y Manglar a reverenciarla, a bendecirla, como siempre hacía; o mejor dicho, como siempre seguiré haciendo con Teresita Fernández… miles de rondas para Teresita”.

Yesel Galbán, desde la lejanía geográfica, también agradecía “una ronda por Teresita en La Habana, gracias a Facebook; una ronda para no dejar morir los recuerdos; un evento que convocó emociones... y aunque muchos no pudieron ser partícipes de este gesto, sabrán relatar su obra y quedará para siempre”.

Milena Recio relató en Progreso Semanal todo lo ocurrido en el homenaje a la “cantora mayor”: “Llegaron desde las redes sociales para protagonizar un austero flashmob, quizás el primero en Cuba, que tuvo como inspiradora a Teresita Fernández, la maestra cantora que musicalizó-eternizó el Ismaelillo de Martí y la Ronda de Gabriela Mistral.

“Una profesora de Periodismo, Liliam Marrero, lo inscribió en Facebook a pocas horas de haberse comprobado la corta y descafeinada cobertura en los medios de comunicación tradicionales por la muerte de la cantora maestra: ‘¿y si convocamos a una gran ronda en un parque de la ciudad?, ¿y nos damos la mano y danzamos y hacemos la sobrevida de la maestra cantora?, hagamos algo, vámonos a cantar Lo Feo y Dame la Mano ¡tod@sjunt@s! Nos lo debemos, la muerte de Teresita, ya sabemos, es inaceptable’”.

“Un flashmob habanero, en la Isla de los desconectados, donde solo un 25 por ciento de la población accede a redes (algunos solo a redes locales), según la Oficina Nacional de Estadísticas e Información. Una movilización espontánea, donde la penetración de telefonía celular todavía no pasa del 20 por ciento y enviar un SMS es un lujito cotidiano”, escribía Recio.

La nostalgia y el amor movieron las fibras de cientos de cubanos dentro y fuera de Internet, de nuevo se materializa en Cuba una movilización ciber-real. “La pretendida distancia entre los mundos de la virtualidad y la realidad tangible no es sino un espejismo. En sus intersecciones todavía aguardan sorprendentes futuros”, apuntaba Recio.

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