Internet, pista de despegue para radios comunitarias

Unas 4.500 radios comunitarias legales operan en Brasil en la actualidad y otras 10.000 lo hacen sin autorización.

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Desde 1998, una Ley de Radiodifusión reglamenta a las emisoras de radio y televisión comunitarias en Brasil.

RÍO DE JANEIRO, ene (IPS) – Las radios comunitarias en Brasil descubrieron en Internet y en la facilidad del uso de las herramientas tecnológicas de información un aliado para difundir sus contenidos, enfocados en los derechos humanos, sociales y ciudadanos.

La creación de las web-radios comunitarias avanza en este país latinoamericano donde los pasos para obtener una concesión por parte del gobierno federal se hacen cada vez más burocráticos y dilatados y constituyen una barrera al surgimiento de nuevas emisoras sin fines de lucro.

En la actualidad, existen en Brasil alrededor de 4.500 radios comunitarias legales, pero se estima que operarían otras 10.000 sin el permiso que se exige.

Muchas otras son forzadas a la clandestinidad, pese a que presentaron ante el Ministerio de Comunicaciones un proyecto para obtener la concesión, que sigue pendiente de evaluación.

El trámite suele dilatarse entre tres y 10 años, pero hay casos en que la demora en lograr el permiso se alarga hasta 17 años, según el no gubernamental Centro de Prensa, Asesoría y Radio de Brasil (Criar, por sus siglas en portugués), destinado a promover la democratización de la producción radiofónica y formar a comunicadores populares.

“El movimiento de este tipo de radios es muy fuerte en Brasil y ya tiene cerca de 20 años. Hay una carencia muy grande en capacitación técnica y de abordaje sobre los temas de derechos humanos”, dijo a IPS el coordinador ejecutivo en Brasil de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias (Amarc), João Paulo Malerba.

“Las radios comunitarias tienen un gran potencial de difusión de estos contenidos, puesto que es un medio de ás simple”, dijo Malerba, también vinculado al Laboratorio de Estudios en Comunicación Comunitaria de la estatal Universidad Federal de Río de Janeiro.

Desde 1998, una Ley de Radiodifusión reglamenta a las emisoras de radio y televisión comunitarias. Entonces había en este país de casi 200 millones de habitantes, 2.000 radios comunitarias.

Catorce años después, el número de radios comunitarias legales más que se duplicó y resulta muy superior al de las emisoras comerciales, que llegan a 2.600.

Pero por las dificultades burocráticas muchas radios comunitarias se arriesgan a emitir sin permiso y acaban por ser cerradas por la Policía Federal. Solo entre septiembre y octubre de 2011, esta fuerza de seguridad sacó del aire a 160 emisoras sin fines de lucro.

La política pesa mucho en el tiempo de espera para obtener el permiso. Un reciente estudio evidenció que aquellos proyectos que cuentan con un “padrino político” en Brasilia tienen cuatro veces más oportunidad de obtener el permiso ministerial en un lapso breve, denunció Malerba.

“Eso nos preocupa mucho, ya que provoca una pérdida de identidad, porque muchas emisoras se vinculan con políticos o grupos religiosos y, de esa forma, se pierde la pluralidad que es la esencia de una radio comunitaria”, criticó.

La legislación fija como limitante para las emisoras sin fines de lucro el que no pueden sobrepasar el kilómetro de radio de alcance y los 25 watts de potencia. Malerba critica que el alcance resulta muy insuficiente en muchos casos, porque las emisoras sirven a comunidades que se extienden por más de un radio de un kilómetro.

Como ejemplo, citó el caso de las emisoras creadas en las “favelas” (barrios pobres y hacinados), donde como sucede en Río se extienden por varios kilómetros y tienen una población promedio de 100.000 habitantes. También citó a la región amazónica, donde los pobladores viven muy diseminados.

Para sortear todas estas trabas, las emisoras comunitarias brasileñas están desembarcando en Internet, porque descubrieron que el mundo de la web les facilita operar con la libertad y el alcance que les niegan en las tradicionales ondas hertzianas.

“Cualquiera puede crear una web-radio. Pero el acceso a Internet en las comunidades a las que quieren llegar este tipo de emisoras es aún bastante limitado, especialmente en las regiones del norte y el noreste, donde el uso de la web es todavía muy tímido”, consideró Malerba.

Las web-radios nacieron en Brasil en 2005 y un año después ya cerca de 100 emisoras comunitarias transmitían por la red de computadoras su programación.

Malerba resaltó que el perfil de las web-radios es distinto al tradicional y abarca un universo más amplio, por su audiencia de individuos, comunidades y movimientos sociales está en diferentes partes del país y no se queda en una comunidad localizada.

No hay cifras sobre el número actual de web-radios comunitarias en Brasil, pero si se sabe que alcanzan varios centenares.

Se pronostica que la diseminación de esta modalidad de radios va a multiplicarse a medida que avance el Plan Nacional de Banda Ancha, que pretende que en 2015 unos 40 millones de hogares brasileños tengan acceso a Internet y que en 2017 más de 90 por ciento de las ciudades del país sean atendidas por el programa.

Andre Lobão, especializado en medios digitales, coordina el proyecto pionero Radiotube, creado en 2007 y que integra en una red social en Internet a los comunicadores comunitarios de todo el país, con su foco en ciudadanía y derechos humanos.

“Radiotube es una plataforma de acceso a diversos contenidos y, en este sentido, es un proyecto innovador pues tiene una propuesta de ciudadanía que aprovecha el auge del ambiente web 2.0, la interacción y el compartir contenidos en las redes sociales”, explicó a IPS.

La plataforma sigue los principios de ‘creative commons’ (licencia de contenidos comunes creativos) y de la democratización de la información mediante la circulación compartida y autorizada de contenidos y programas informáticos.

Como resultado, una radio comunitaria del noroccidental estado de Amazonas puede bajar por Internet un programa informático producido en una radio comunitaria del sureño estado de São Paulo, citó como ejemplo.

“Radiotube actúa como un facilitador para acceder a contenidos producidos por web-radios comunitarias de todo el país. Es una forma de diversificar el contenido, producir información con una mirada propia y establecer una creación de materiales más horizontal”.

El proyecto de Radiotube es una de las iniciativas de Criar, que tiene una red de 1.400 radios comunitarias en el país, de las que un tercio ya opera en ambiente Internet.

La plataforma integra actualmente a cerca de 400 web-radios comunitarias, la mayoría con su sede en el sudeste de Brasil.

Dentro del estado sudoriental de Río de Janeiro hay cerca de 40 web-radios vinculadas a Radiotube y otras 30 en São Paulo.

Ya en el nordeste del país la plataforma suma 12 web-radios comunitarias en los estados de Bahia y Pará, mientras más del norte solo participan seis.

Lobão anticipó que las radio-web en el norte de Brasil crecerán a medida que la banda ancha alcance todos los rincones del territorio y abra un universo de posibilidades para las emisoras comunitarias, que siguen luchando por su reconocimiento y por un lugar en el sol de la radiodifusión brasileña. (FIN/2012)

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