Realizador dice cómo hacer cine pobre

El espacio cinematográfico Cine bajo las estrellas tendrá lugar los últimos martes y miércoles de cada mes, a las 8:00 pm.

Enrique Kiki Álvarez es un realizador con amplia experiencia en el cine independiente cubano.

Enrique Kiki Álvarez es un realizador con amplia experiencia en el cine independiente cubano.

Foto: Enrique Kiki Álvarez es un realizador con amplia experiencia en el cine independiente cubano.

La Habana, 26 feb-. Hacer cine con un magro financiamiento puede resultar angustioso, pero posible y gratificante cuando mediante las actuaciones se logra contar una historia donde las personas se vean identificadas, opina el director Enrique “Kiki” Álvarez.

Durante la presentación de su última película Venecia (2014), en la cancha de frontenis de la embajada de Noruega en La Habana, el cineasta compartió con las y los espectadores algunas peculiaridades y secretos de su realización.

Explicó que dispuso de un presupuesto de unos 4.000 euros, obtenidos a través del crowdfunding (financiación colectiva), una plataforma que permite captar donaciones a través de distintas vías como las redes sociales de Internet.

El guion incluía “muchas locaciones y actores, escenas de discoteca, lo cual complejizaba la filmación y carecíamos de presupuesto. Entonces presentamos el proyecto en Internet”, contó el artista en la inauguración del espacio Cine bajo las estrellas, una propuesta gratuita de la representación diplomática noruega en Cuba.

“Quienes se interesaron aportaron determinado capital, a partir de estímulos y compromisos que uno asume, entregar una copia en DVD, un pullover o un cartel de la obra terminada”, señaló.

Sin embargo, dijo, “hacer esto desde Cuba resultó muy difícil, porque no podíamos emplear tarjetas de crédito como las Paypal (permite la transferencia de dinero y el comercio electrónico), para que el monto pudiera ir al sitio de las recaudaciones, que otorga lo recaudado una vez que está completo”.

“Tuvimos que recurrir a amigos que depositaran dinero para completar los 4.000 euros solicitados y poder cobrarlos. Luego les devolvimos su parte e hicimos la película con menos de lo planificado”, acotó.

Álvarez insistió en que tanto “Venecia”, como las obras anteriores, entre ellas “Jirafas” (2012), se hicieron en régimen de cooperativa, es decir, las personas que intervinieron aportaron su trabajo, tanto los actores como los técnicos, sin cobrar un centavo.

Incluso, el productor Nicolás Ordóñez, además de fotógrafo, tributó el equipo de cámaras, indicó.

En su opinión, disponer de pocos recursos hace que la producción se vuelva por momentos agónica, y conspira contra las ideas iniciales del proyecto y la puesta en escena.

“Quería escribir Venecia a medida que la filmaba, de manera cronológica, mediante una escaleta, de fin de semana en fin de semana y en los días intermedios. Sin embargo, los productores se negaron a esta idea, pues encarecería demasiado el producto”, relató.

“Como resultaba imposible disponer a tiempo completo de los actores durante los tres o cuatro meses de filmación, tuvimos que comprimir el proceso en 15 días, algo que en lo particular resultó angustioso”, agregó.

Según el realizador, disponer de locaciones se convirtió en otro calvario.

En algunos lugares “horas antes de empezar a rodar nos pidieron más dinero del convenido, una especie de chantaje que no aceptamos. En el restaurante El Emperador, por ejemplo, nos querían cobrar 500 dólares por una tarde de filmación. Por ello tuvimos que improvisar la puesta en escena en otros lugares”, reveló.

Sin embargo, aseguró que “estas vicisitudes y la propia concepción de la película nos permitió un resultado muy espontáneo, con una dirección mínima y un gran peso en las actrices y actores para lograr una puesta casi documental”.

“Creo que terminamos Venecia por la disposición y compromiso del equipo a no detenernos ante ningún obstáculo. Todos los días teníamos contratiempos y le buscábamos soluciones”, subrayó.

Kiki ha encontrado la manera de filmar improvisando.

“Escribo menos diálogos, porque cada vez me interesa más que los actores se escuchen entre ellos, que estén atentos y sean capaces de hilvanar diálogos coherentes, de manera espontánea”, confesó.

Recordó que cuando se estrenó la película en el capitalino cine Yara, durante el 36 Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, una de las acomodadoras dijo: “¿Y a estas tres (las protagonistas) de dónde las sacaron? Porque ellas son de la calle”.

“Para mí ese ha sido uno de los elogios más grandes que puedo tener por la película, porque es realmente lo que queríamos, que las actuaciones se parecieran a la personas comunes y corrientes”, aseveró.

La filmografía de Enrique Kiki Álvarez (La Habana, 1961) agrupa los cortometrajes Espectador (1988), Amor y dolor (1990), Crisis (2002), Escuadra hacia la muerte (2003), Domingo (2007), Al día siguiente (2009); el mediometraje Sed (1991) y los largometrajes La ola (1994), Marina (2011) y Jirafas (2012).

La película “Venecia” se proyectó el pasado 24 de febrero en la cancha de frontenis de la Embajada de Noruega, durante la inauguración del espacio Cine bajo las estrellas, una iniciativa gratuita y abierta al público para disfrutar de proyecciones cinematográficas, la cual tendrá lugar los últimos martes y miércoles de cada mes, a las 8:00 pm. (2015)

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.