Ambiente: Sequía, de las peores en un siglo

Cuba atraviesa una sequía que dio sus primeros signos entre 2002 y 2003 en la región oriental y se fue trasladando al resto del país.

IPS Cuba

Tanques de agua en la ciudad de Camagüey para aplacar la sequía.

Para algunos, la sequía es un fenómeno superado. Sin embargo, los especialistas de los institutos nacionales del Clima y de Recursos Hidráulicos de Cuba opinan que ese proceso persiste y el país se encuentra en una situación similar a la del pasado año. A su juicio, la carencia de recursos hídricos está atenuada temporalmente por las lluvias acompañantes de los meteoros que cruzaron cerca de la isla en la temporada ciclónica de 2005, la más intensa que se recuerde, según registros históricos.

Las precipitaciones ocurridas hasta febrero de 2006 constituyen un antecedente válido para pronosticar lo que sobrevendrá en los meses venideros, de acuerdo con expertos en análisis hidrológicos.

El devenir del actual período seco, iniciado en noviembre del pasado año y que termina el próximo primero de mayo, tiene hasta el cierre de febrero un saldo nada favorable.

El agua acumulada (64 por ciento de la media histórica) indica que el archipiélago atraviesa por el quinto peor promedio en los primeros cuatro meses de la estación seca, de acuerdo con los datos archivados desde 1901. Los únicos casos que le anteceden al promedio actual son los correspondientes a etapas similares de 2004-2005 (con 45 por ciento), la de 1974-1975 (53 por ciento), 1944-1945 (55 por ciento) y 1973-1974 (63 por ciento).

Un boletín emitido por el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos analizó que la actual sequía se advirtió primero en la región oriental entre 2002 y 2003, especialmente en su mitad norte, cuando se acentuó la disminución de las lluvias.

En el centro del archipiélago se sintió más aguda la carencia de precipitaciones entre 2003 y 2004, en tanto en occidente, entre 2004 y 2005, las lluvias estuvieron por debajo del promedio histórico.

Las comparaciones efectuadas por analistas, entre noviembre de 2005 y finales de febrero de este año, apuntan a que la presente temporada seca vaticina colocarse entre las peores desde hace más de un siglo, lo que se advierte en 12 de los 15 territorios del país.

Según ese estudio, el déficit de lluvias más notable se encuentra en zonas de las provincias Santiago de Cuba, Holguín, Guantánamo, Las Tunas y Camagüey, situadas en el oriente de la isla. Se evidencia, además, insuficiencia pluvial en la parte sur de Granma , donde nacen todos los ríos de dicha provincia, entre ellos el Cauto, el más largo del país. También se constatan menos precipitaciones en Ciudad de La Habana y las zonas norte de La Habana y Matanzas.

Tabla 1

Estado de los embalses

Territorio

Presas

Volúmenes (hm3)

Llenado   actual   (%)

Cantidad de presas según los % de llenado útil:

Total

Útil

Total

Disponible 

Menos de 25

De ellas, Secas

Entre 25 y 50

Entre 50 y 75

Más de 75

Pinar del Río

29

881

810

78

77

 

 

2

8

19

La   Habana

17

521

487

69

67

2

 

 

9

6

Ciudad   de La Habana

15

155

151

50

48

2

2

1

2

10

Isla   de   la   Juventud

14

235

228

57

55

3

1

1

5

5

Matanzas

8

103

97

74

73

2

 

 

2

4

Villa   Clara

12

1.024

997

88

88

 

 

 

5

7

Cienfuegos

6

327

248

92

90

 

 

 

1

5

Sancti Spíritus

9

1.336

1.236

62

58

 

 

1

4

4

Ciego   de   Ávila

4

108

107

83

83

 

 

1

2

1

Camagüey

52

1.208

1.171

35

33

27

2

13

8

4

Las   Tunas

23

351

329

63

60

6

1

4

8

5

Holguín

18

565

472

64

57

4

 

4

4

6

Granma

11

940

887

72

70

1

 

2

1

7

Santiago   de   Cuba

11

692

607

93

92

 

 

3

1

7

Guantánamo

6

344

301

64

59

 

 

3

1

2

Cuba Total

235

8.791

8.128

68

66

47

6

34

61

92

La tabla 1 muestra el estado de las presas por territorios hasta el 28 de febrero de 2006. El cálculo del volumen de agua se estima en hectómetros cúbicos (hm3), de modo que,   cuando se menciona la capacidad total de Cuba de 8.791 hm3, equivale a decir 8.791 millones de metros cúbicos.

Los territorios que presentan los volúmenes de llenado en porcentajes por debajo del 60 por ciento en agua disponible son: Ciudad de La Habana, Isla de la Juventud, Sancti Spíritus ,   Camagüey, Las Tunas, Holguín y Guantánamo. Los de menor cantidad de agua embalsada son Camagüey y Ciudad de la Habana.

El 68 por ciento   del llenado a escala nacional que aparece en la tabla equivale a   6.000 millones de metros cúbicos de agua almacenada. La situación puede considerarse satisfactoria si se tiene en cuenta que este volumen está alrededor de la media entre los registros históricos del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos para esta etapa, y que además se alcanza después de la etapa de sequía más severa que ha azotado el país en su historia.

El volumen de recursos hídricos represados hasta el cierre de febrero de 2006 es superior en más de 3.000 millones de metros cúbicos a lo reportado en semejante etapa de 2005, pero el transcurrir del tiempo va mermando el líquido acumulado durante la temporada ciclónica del pasado año.

El agua represada se redujo de enero a febrero de este año en 306 millones de metros cúbicos a escala nacional y el descenso ocurrió, en mayor o menor medida, en todos los territorios del país. Los mayores déficits de un mes a otro se registraron en Pinar del Río, Sancti Spíritus , Camagüey, Granma y Villa Clara, todas provincias arroceras, donde el descuento del líquido represado fue superior a más de 30 millones de metros cúbicos, en cada caso, en relación con el primer mes de 2006.

De las 265 presas en explotación, 81 permanecen con volúmenes de llenado útil por debajo de 50 por ciento de sus posibilidades. En la actualidad, seis embalses se encuentran secos: dos en Ciudad de La Habana, dos en Camagüey, uno en el municipio especial de Isla de la Juventud y el último en Las Tunas.

La situación más desventajosa se presenta en Camagüey, que sólo acumula 33 por ciento de lo posible. Otro caso preocupante es Holguín, pues la mayoría del líquido disponible se localiza en las presas del este, que poseen   86 por ciento del agua almacenada en esa provincia, mientras que la parte oeste sólo cuenta con 34 por ciento.

Abasto a la población

Para los especialistas, los efectos de la sequía no son tan visibles a escala provincial como cuando se analizan cuencas de presas en particular, como son los casos de las que abastecen a la población en Holguín y Camagüey, fundamentalmente.

De los 72 embalses que sirven de abasto a la población a escala nacional, siete se encuentran con un llenado inferior o igual al   25 por ciento de su capacidad útil (seis en Camagüey y uno en Holguín). Ninguno, sin embargo, se encuentra seco o en un volumen inferior al muerto.

En Pinar del Río, las presas que surten a sus habitantes acumulan 86,2 por ciento de su capacidad conjunta, por lo que no presentan dificultades para satisfacer la demanda. En La Habana tampoco se observan dificultades para brindar este servicio.

En cuanto al sistema de abasto al este de la capital se informó que el conjunto de presas   La Coca-La Zarza- Bacuranao acumula 90,1 por ciento de su capacidad, aunque una de ellas, La Coca, aún no hace entregas debido a salideros en la conductora.

En las provincias centrales existe garantía para suministrar líquido a sus pobladores. Sin embargo, hacia el oriente el foco rojo se enciende en Camagüey. Las presas del sistema de abasto a la ciudad   (Amistad Cubano-Búlgara, Pontezuela y Máximo) reportan en conjunto   38,2 por ciento de su capacidad, con lo cual garantizan la entrega de 1.200 litros por segundo con más de un año de cobertura garantizada. La presa Tínima se mantiene de reserva, cerrada con el 13,5 por ciento, mientras que la de Caonao   dispone de 59 por ciento. Para el abasto a Nuevitas, el embalse Mañana de la Santa Ana sólo almacena el 24,8 por ciento y el sistema hidrorregulador Las Flores, el 38,4 por ciento.

En Las Tunas, la presa El Rincón dispone de 76,9 por ciento de su capacidad total, lo que constituye una garantía hasta tanto se incorporen las obras del trasvase desde la presa Cauto El Paso, en la vecina provincia de Granma .

Sobre Holguín, se conoció que el manejo previsto de los embalses Güirabo , Gibara y Cacuyugüín (al 30,6 por ciento de su capacidad conjunta), unido al bombeo estable desde el Cauto (400 litros por segundo), da cobertura de líquido a la   ciudad.

Siguiendo hacia el extremo oriental, no existen problemas para suministrar agua a la población, excepto los que están vinculados a la presa La Yaya, con un llenado de 38,7 por ciento.

Sobre la cosecha de arroz, el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos asegura que los embalses que riegan esos cultivos están en mejores condiciones que el pasado año, excepto en Camagüey, donde comparativamente tienen más líquido que en 2005, pero las presas que tributan a las tierras de este grano sólo disponen del 36 por ciento de su capacidad.

En Granma , un territorio eminentemente productor de arroz, los embalses en general reportan 70,4 por ciento, pero los correspondientes a las zonas de Las Villas, Pedregales y Cautillo cuentan con   menos del 50 por ciento de llenado en cada caso.

Cuencas subterráneas

El comportamiento de las cuencas subterráneas refleja un descenso, largo y suave, típico de los meses del período seco del año, luego de los aportes pluviales de los eventos tropicales que los precedieron.

Pese al estado favorable a escala nacional, el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos alertó que, mientras las cuencas de la región occidental concluyeron febrero con niveles superiores a la media histórica, la mayoría de las situadas en las provincias de Ciego de Ávila y Camagüey, así como las de la región oriental, permanecen por debajo de lo esperado para esta fecha.

Por tal motivo, indican los expertos,   se impone un manejo eficiente de los recursos hídricos, pues no se esperan grandes lluvias en los meses que siguen, ni durante la primavera.

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