Agricultura: Cambio discreto en fisonomía de tierras ociosas

Con el fin de reducir la importación de alimentos, Cuba comenzó en 2008 la entrega de tierras ociosas.

Jorge Luis Baños - IPS

Hasta julio de 2009 se había entregado el 39 por ciento del área ociosa.

Corría 2007. Aún estaban por venir los daños de los huracanes de 2008, pero la economía cubana arrastraba, desde hacía mucho, un pesado lastre: la insuficiente producción agrícola, que ha obligado, por años, a recurrir a mayores importaciones de alimentos y asumir las alzas de precios que estos han experimentado en los últimos cinco años.

A mediados de 2007, Raúl Castro, entonces presidente en funciones, anunció: “habrá que introducir los cambios estructurales y de conceptos que resulten necesarios” para hacer producir más la tierra, a fin de aumentar la disponibilidad de alimentos y reducir las importaciones, que en 2008 sobrepasaron los 2.000 millones de dólares.

Con la emisión del Decreto-Ley no. 259 “sobre la entrega de tierras ociosas en usufructo” y del Decreto-Ley no. 282 “Reglamento para la implementación de la entrega de tierras ociosas en usufructo”, del 29 de agosto de 2008, el país emprendió un camino para distribuir terrenos no utilizados, cuyas cifras se han incrementado de forma sostenida y alarmante desde hace varios años.

Luego de la publicación, en julio y agosto, de las normativas correspondientes, comenzó el proceso preparatorio para la entrega de tierras ociosas en usufructo a quienes reunieran los requisitos y tuvieran la disposición y condiciones de ponerlas a producir. Las solicitudes comenzaron a entregarse a partir del 17 de septiembre y desde entonces no se han detenido.

Pasados los meses, una de las quejas más frecuentes de los solicitantes es la demora en las respuestas, aunque las reglas del proceso determinan que no es asunto de un día para otro. Según lo establecido por la ley, del momento en que se presenta la solicitud de tierra al que se recibe respuesta, pueden transcurrir hasta 63 días, “si todo transita normalmente y no se requiere hacer mediciones en el terreno”. En caso de que se origine una negación que dé lugar a una reclamación, el proceso pudiera extenderse hasta 98 ó 128 días. Al respecto, analistas señalan que “esto lleva a considerar que, pese a la necesidad imperiosa de poner a producir de inmediato la mayor cantidad posible de tierras ociosas existentes, la entrega de parcelas en usufructo se ha convertido en un proceso burocrático y, por supuesto, dilatorio”.

Funcionarios del Ministerio de la Agricultura señalan que, como se trata de la entrega en usufructo de un bien tan preciado como lo es la tierra, no puede ser tomado a la ligera, pues se han detectado casos en las que el terreno se solicitaba para fines no agrícolas. Una fuente que pidió no ser identificada reveló que en la capital se han hecho algunas solicitudes con el fin de construir viviendas, que no es lo que autoriza la ley.

Un reportaje del semanario Trabajadores, órgano de la Central de Trabajadores de Cuba, señala que “sería iluso pensar” que un proceso agropecuario de esta naturaleza podría dar resultados productivos significativos en solo nueve meses. Sobre los numerosos trámites para los solicitantes, el periódico argumentó que son necesarios para “evitar que esas tierras vuelvan a ser declaradas ociosas, que sean utilizadas para fines ajenos a la producción de alimentos, o para realizar otras ofertas”, si la solicitud es rechazada.

Algunas personas de las que recibieron hace poco la tierra en usufructo sienten que con esta posibilidad llegó el momento de un cambio. “Hacía años que deseaba algo así, como me aprobaron, puedo dedicarme a la producción de viandas y frijoles, y rescatar la tradición de mis abuelos”, señala Julio Orta, quien hasta hace poco fungía como profesor de Química. A la hora de hacer la solicitud, explicó que disponía de algunas herramientas con qué trabajar el terreno solicitado, que, según lo reglamentado, será incorporado a una cooperativa vecina.

Durante el acto oficial por el 26 de julio, el presidente Raúl Castro consideró que el proceso avanza a “ritmo satisfactorio”, si bien admitió que “persisten insuficiencias, en unos municipios más que en otros”. Informó, asimismo, que de las más de 110.000 solicitudes realizadas, se han aprobado hasta el momento cerca de 82.000, que abarcan unas 690.000 hectáreas, o sea, el 39 por ciento del área ociosa. Del total de tierra entregada, “se han sembrado casi 225.000 hectáreas, es decir, la tercera parte”, dijo Castro.

“¡La tierra está ahí, aquí están los cubanos, veremos si trabajamos o no, si producimos o no, si cumplimos nuestra palabra o no! No es cuestión de gritar Patria o Muerte, abajo el imperialismo, el bloqueo nos golpea y la tierra ahí, esperando por nuestro sudor. A pesar de que los calores son cada vez mayores, no queda más remedio que hacerla producir”, reiteró el gobernante.

Según sus estimados, al inicio del proceso de entrega de tierras, casi la mitad del área cultivable del país estaba ociosa o deficientemente explotada.

Sobre el proceso, el viceministro de la Agricultura, Alcides López, reconoció “irregularidades”, que aseguró se estaban atendiendo junto a medidas de carácter organizativo y empresarial.

Hectáreas, más hectáreas

El proceso, con algunas demoras propias de lo nuevo y otras por el requisito obligatorio de la medición y comprobación del terreno –que si no está a nivel de oficina tiene que hacerse en el campo–, se desarrolla de forma bastante uniforme en todo el país, con las características propias de cada territorio.

Según fuentes locales, en la occidental provincia de Pinar del Río, hasta mediados de julio, la cantidad de hectáreas entregadas era de 47.000. Hasta inicios de julio, el otorgamiento de terrenos cultivables benefició a 5.694 personas naturales y jurídicas, convertidas en integrantes de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (Anap).

Directivos de esa organización en el más occidental territorio cubano destacaron la incorporación, como nuevos productores, de 334 mujeres, en tanto la edad de los solicitantes fluctúa entre los 26 y 35 años, reflejo del interés de la juventud en el sector. Según la fuente, la mayoría de estos usufructuarios incursionan por vez primera en las faenas del campo, en tanto la adjudicación de los suelos continúa, al existir más de mil solicitudes pendientes, así como pedidos de ampliación por parte de antiguas Cooperativas de Créditos y Servicios (CCS).

El cúmulo mayor de áreas quedó destinado a los cultivos varios, la ganadería y el tabaco, además de frutales, caña de azúcar y otras actividades en la provincia, abatida por sendos huracanes de intensa categoría, hace menos de un año.

A lo largo del país, al cabo de unos meses de recibida la parcela, algunos productores presentan resultados alentadores para la recuperación del sector agropecuario. El usufructuario Julio César Calzadilla, en la oriental provincia de Las Tunas, recibió en septiembre 11 hectáreas, en las cuales realizó una cosecha tabacalera que le rindió 2,3 toneladas por hectárea, resultado sin precedentes en esta zona.

Calzadilla, una de las casi 6.000 personas que obtuvieron parcelas en los ocho municipios tuneros, donde en total se han asignado más de 60.000, señaló que luego de recolectar el tabaco ya tiene plantada la totalidad de la tierra con boniato, calabaza, habichuela, pepino y otros cultivos, con la adecuada rotación que debe aplicarse, ante la urgencia de producir alimentos.

Según Aldo Pérez Hernández, director del Centro de Control de la Tierra en Las Tunas, gran parte de esos terrenos improductivos estaban infestados por el marabú, y hoy se dedican o preparan para fomentar fincas destinadas al cultivo de viandas y hortalizas, arroz y tabaco, además de la crianza de diversas especies de ganado.

En el caso de Holguín, tercera provincia más poblada de Cuba y con más de un millón de habitantes, el proceso de entrega de tierras mediante este procedimiento comenzó de forma masiva, a partir de noviembre, por el municipio de Urbano Noris, y desde entonces se extiende a todo el territorio. Hasta mediados de julio habían sido otorgadas 47.878 hectáreas, de las cuales la mayor cantidad está destinada al cultivo de viandas, granos y hortalizas, y otra parte al fomento de pastos, forrajes e instalaciones para el desarrollo de la ganadería vacuna, porcina y ovino-caprina, fundamentalmente.

Alberto Smarth, delegado de la Agricultura en ese territorio, destacó que la mayor parte de los beneficiados en Holguín por esa vía estaba vinculada anteriormente a la producción agrícola, a través de las Cooperativas de Producción Agropecuaria, y ahora, con las nuevas facilidades de esta ley, pueden ampliar sus áreas de cosechas y la crianza de animales.

En Camagüey, la entrega en usufructo de áreas estatales, a fin de que sean explotadas para la agricultura o la ganadería, favorece la creación de empleos. Según Rodolfo Rodríguez, delegado en el territorio del Ministerio de la Agricultura, de los 10.065 convenios firmados con productores individuales, unos 2.100 corresponden a personas hasta ahora desvinculadas del estudio y el trabajo. De todas las solicitudes aprobadas, más de 1.500 fueron realizadas por mujeres.

Para Martha Adán, directora en esa provincia de Trabajo y Seguridad Social, la entrega de tierras ha sido una forma de estimular la incorporación a las faenas de la agricultura, tradicionalmente rechazadas por quienes buscan trabajo.

En Granma, en el oriente cubano, se incrementa la producción de arroz para sustituir las importaciones de este cereal, del que el país consume algo más de 600.000 toneladas anualmente. Uno de sus municipios, Yara, fue el primero en autoabastecerse de este alimento en septiembre de 2008: produjo 10.000 toneladas y solo consume 3.200. Para este año, prevé la producción de unas 15.000 toneladas, de las cuales 5.000 saldrán de las tierras entregadas en usufructo mediante el Decreto-Ley 259, pues 80 por ciento del total entregado es para ese cultivo.

Pero no basta con recibir la tierra. De acuerdo con los productores que asumen la dura labor y hunden sus pies en el agua hasta las rodillas, durante toda la temporada arrocera, para obtener buenos rendimientos hace falta aplicar la ciencia y la técnica, hacer una buena preparación de suelos, aplicar semillas certificadas y humus de lombriz.

Fuentes de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños y el Grupo Nacional de Agricultura Urbana coinciden en la importancia de capacitar a los productores en las mejores técnicas que les permitan alcanzar producciones satisfactorias, toda vez que buena parte de las personas que recibe tierras en usufructo nunca antes había tenido relación con la actividad agrícola. Esa intención la han expresado también las asociaciones de Producción Animal (Acpa) y de Técnicos Agrícolas y Forestales (Actaf), organizaciones no gubernamentales que tienen entre sus misiones fundamentales acompañar al Ministerio de la Agricultura en sus funciones, así como la capacitación y actualización de los conocimientos de los técnicos y profesionales del sector agropecuario.

Aniversario entre dificultades

Cuba celebró un nuevo aniversario del asalto al cuartel Moncada, la efeméride más importante de la era revolucionaria, en medio de severas dificultades económicas que obligaron a rebajar las expectativas de crecimiento y podrían agravarse en el segundo semestre del año.

Durante el acto oficial, celebrado el domingo 26 en la oriental ciudad de Holguín, el presidente Raúl Castro se abstuvo de brindar detalles sobre la difícil coyuntura que enfrenta su país, aunque reconoció una “significativa reducción” de ingresos por exportaciones y “restricciones” en el acceso al financiamiento externo, a consecuencia del impacto de la crisis económica internacional.

Al respecto, confirmó que se avecinaba un “segundo ajuste de los gastos previstos en el plan de este año”, tema al que se abocaría una reunión del Consejo de Ministros prevista para el martes 28. Ese encuentro sería seguido del séptimo pleno del Comité Central del gobernante Partido Comunista, para profundizar “en asuntos vitales relacionados con la situación nacional e internacional”.

La última de las tres decisivas reuniones anunciadas por Castro, la sesión ordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular, fechada para el primer día de agosto, fue precedida durante la última semana de julio por el trabajo en comisiones de los diputados, quienes, entre otras tareas, darían los toques finales al proyecto de ley de la Contraloría General de la República.

Al cierre de esta edición no había información oficial sobre el resultado final de las citas, consideradas clave para el rumbo del país en los próximos meses. El gobierno ya aplicó, en los primeros meses de 2009, un recorte de seis por ciento en el plan anual del sector público.

Castro dijo que el proceso de entrega de tierras ociosas, iniciado en 2008, avanza a “ritmo satisfactorio”, aunque “persisten insuficiencias”. El gobernante consideró una prioridad estratégica y un asunto de seguridad nacional producir alimentos que “se dan en este país” y, sin embargo, se gastan “cientos y miles de millones” en importarlos.

En su discurso, de unos 35 minutos, el gobernante llamó a tener en cuenta que “a consecuencia del cambio climático”, muchos científicos pronostican “que los huracanes podrían ser de mayor intensidad y con mucha más frecuencia”. El paso de tres ciclones en 2008 costaron a Cuba unos 10.000 millones de dólares.

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