Agricultura, otra mirada a los productores

El Ministerio de la Agricultura implementa un nuevo sistema para la distribución de los insumos a los productores desde 2008.

Jorge Luis Baños - IPS

El déficit de fuerza técnica y el ineficiente sistema de pago se encontraban entre los principales problemas diagnosticados.

La deficiente atención a la base productiva, motivo de quejas en casi todas las reuniones del campesinado cubano, constituyó la causa que desató el actual reordenamiento que acomete el Ministerio de la Agricultura, dirigido al mejor control y uso de la tierra, a transformar el sistema de acopio y comercialización de los productos agropecuarios, elevar la calidad de los servicios de mecanización y riego a los productores y mejorar la distribución de los recursos.

Después de creadas las Unidades Básicas de Producción Cooperativa, en 1993, a raíz de la crisis económica iniciada en la década del noventa, las empresas agropecuarias no estaban diseñadas para atender esa nueva base productiva diversa, donde predominaban las formas no estatales de producción y se mantuvo una estructura sobredimensionada, con exceso de personal indirecto y elevados gastos de administración, que originaron pérdidas cuantiosas en muchas entidades.

Antes de iniciarse el actual reordenamiento del Ministerio de la Agricultura, se constataron disímiles problemas a los que debían encontrárseles solución:

– déficit de fuerza técnica en las estructuras de base,

– sistemas de pago ineficientes, que influyen negativamente en los trabajadores, en la disciplina laboral y en la productividad del trabajo,

– carencia de capacitación adecuada en los problemas asociados a la producción y a la gestión económica.

Como resultado de los análisis realizados en toda la estructura del Ministerio de la Agricultura, se identificó la necesidad de eliminar tres grupos empresariales, 104 empresas (60 de ellas de cultivos varios y ganadería, que en su conjunto perdieron 88.700.000 pesos en 2006), ocho Organizaciones Económicas Estatales Apícolas, 79 granjas estatales y 243 Unidades Básicas de Producción Cooperativa.

Una de las medidas principales, aún no divulgada oficialmente, es la creación del Centro Nacional de Control de la Tierra y de Tractores, que tendrá como fin ejercer un control más efectivo sobre el uso y tenencia del fondo de tierras.

El proceso de transformaciones comprende, también, la organización del Grupo Agroindustrial del Arroz, que se encargará de la producción y comercialización de este grano, tanto en las entidades especializadas como en los agricultores que lo cultivan en pequeña escala y de forma sostenible.

Otro de los cambios es el traspaso de la base productiva de un grupo de municipios a otros sectores, con predominio del Ministerio del Azúcar, por lo cual desaparecerán otras siete empresas del Ministerio de la Agricultura.

Los municipios donde se aplicará esta medida son: Bauta, Guanajay, San Nicolás, Madruga (La Habana); Pedro Betancourt, Limonar, Jovellanos, Los Arabos (Matanzas); Cifuentes, Ranchuelo, Encrucijada, Palmira, Cruces, Aguada de Pasajeros (Cienfuegos); Trinidad y Yaguajay (Sancti Spíritus); Majagua y Bolivia (Ciego de Ávila); Carlos Manuel de Céspedes, Minas y Santa Cruz del Sur (Camagüey); Jesús Menéndez y Jobabo (Las Tunas); Frank País y Cacocum (Holguín); Río Cauto (Granma), y Julio Antonio Mella (Santiago de Cuba).

En otros 10 municipios el proceso será a la inversa, pues se traspasarán empresas del Ministerio del Azúcar a la Agricultura, que incluyen tres Unidades Básicas de Producción Cooperativa y 24 Cooperativas de Créditos y Servicios, debido a que en ellas predomina la producción agropecuaria.

Como parte de este proceso se organizan actualmente las delegaciones municipales de la Agricultura, cuyo propósito es lograr una atención integral, técnica y económica a las empresas y la base productiva que se le subordine en ese radio de acción.

Entrega de recursos

Especialistas y dirigentes del Ministerio de la Agricultura, que participaron en las comisiones para proponer los cambios necesarios en este sector, califican de trascendental el nuevo sistema que se implementará para la distribución de los insumos a los productores. Hasta ahora estos se quejaban de que las empresas estatales se quedaban con la mejor tajada de los recursos, incluido el combustible, y no favorecían a los campesinos.

El recurso debe llegar al productor en correspondencia con sus niveles de producción, premisa que condiciona los cambios. Las diferentes formas en que se adquirirán los recursos son:

-paquetes tecnológicos: para aquellas producciones que aseguren el balance nacional de alimentos, la sustitución de importaciones y las que constituyen exportaciones (en este último caso está el tabaco, que ya tiene este sistema implantado y reporta buenos resultados).

-capacidades de compra: para las producciones que tengan aprobada esa modalidad (hasta ahora la producción de leche y carne).

-ventas liberadas de productos de uso agropecuario: en tiendas rurales del Ministerio de Comercio Interior o en Tiendas Recaudadoras de Divisa.

Esto se hará para todas las formas de producción, tanto las del sector cooperativo-campesino como las estatales, según el documento, que discuten las organizaciones productivas de base.

Para el Ministerio de la Agricultura resulta vital eliminar los intermediarios en la distribución de los recursos, pues ese escalón dificulta la agilidad y la transparencia en el proceso, lo cual ha dado lugar a muchas quejas de los productores.

Con vistas a mejorar la organización actual del sistema de importación y circulación de los insumos, se adoptaron las siguientes medidas:

El recurso debe llegar al productor en correspondencia con sus niveles de producción (Jorge Luis Baños - IPS).-Reordenar las Empresas de Suministros Agropecuarios y fortalecer la Empresa Mayorista.

-Garantizar un sistema financiero entre las empresas mayoristas, los grupos empresariales y el banco de la agricultura conocido como FINAGRI S.A., que posibilite disponer del financiamiento requerido para la adquisición oportuna, y ventajosa en precios, de los recursos necesarios.

-Lograr un adecuado Sistema de Consignación de Recursos, que permita satisfacer las demandas de los productores en los diferentes cultivos.

-Diseñar la empresa importadora del Ministerio de la Agricultura, que adquiera de forma especializada y ágil los recursos y medios necesarios (el actual proceso es muy engorroso).

-Perfeccionar los mecanismos y procedimientos de solicitudes de autorización al Comité de Aprobación de Divisas.

Los recursos demandados e identificados para desarrollar los planes serán contratados por los grupos empresariales y uniones con la Empresa Mayorista de Suministros Agropecuarios. En el caso de las direcciones de balance y control de las áreas de cultivos varios y ganadería, atendidas por los viceministros correspondientes, lo harán mediante convenios, en los que aparezcan fijados los plazos, territorios y formas productivas a las que se les asignarán los insumos.

Las actuales Empresas de Suministros, que existían en los territorios, pasarán a ser Unidades Empresariales de Base en cada provincia y se constituirán a nivel de municipio en aquellos que lo justifiquen por su envergadura, en cuanto a circulación de insumos de los paquetes tecnológicos y las capacidades de compra.

En el primer semestre de 2008

Todo este proceso debe quedar concluido en el primer semestre de este año. Las empresas que se eliminarán o serán absorbidas por otras no dejarán a los trabajadores y especialistas en la calle, sino que se les brindarán opciones de empleo en la base productiva, aseguraron expertos de la Agricultura involucrados en estos cambios.

Dentro de la actividad científica, se integrarán en uno los institutos de mecanización y riego, para formar el Instituto de Ingeniería Agrícola, y se fortalecerán los restantes 15 institutos del Ministerio de la Agricultura.

Como parte de estos cambios estructurales se han suscitado numerosas versiones de cómo quedarán los actuales Ministerios de la Agricultura, el Azúcar, de las Industrias Alimenticia y Pesquera. Según la experiencia de otras naciones, todas estas actividades conforman siempre un solo organismo.

Está por ver si al final quedaría un superministerio que comprenda toda la producción de alimentos, industrialización y comercialización, lo cual sería más lógico para unificar los procesos agroindustriales que ahora, exceptuando el tabaco y los huevos, están en manos de varios organismos.

En cuanto a la distribución de la tierra ociosa, ya se firmaron los documentos legales que posibilitarán entregar más cantidad de terrenos baldíos en usufructo gratuito, pero no se ha dado a conocer de cuánta área se trata y cómo serán los requisitos para este arrendamiento.

Hasta ahora, las resoluciones emitidas desde 1994 concedían fincas pequeñas, de no más de media hectárea, para cultivar arroz, frijoles y mantener crianza animal de ganado menor.

También se entregaban terrenos para cultivar tabaco y café, distribución que se interrumpió por un tiempo, pero se ha vuelto a reactivar.

Orlando Lugo Fonte, presidente de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, explicó que desde hace tiempo se están ampliando las áreas de los mejores campesinos, siempre que tengan terrenos colindantes que no se explotan. También se ha ampliado el área de cooperativas exitosas.

Ahora falta ver quiénes estarán interesados en convertirse en nuevos campesinos, cuando se libere la entrega de tierras.

Cambiaremos todo lo que deba ser cambiado, afirmó Lugo Fonte. Y las transformaciones urgen, debido a que las importaciones de alimentos sobrepasan los 1.500 millones de dólares, debido al encarecimiento de esos productos en el mercado internacional.

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.