Amarga interrogante del dulce

Una de nuestras publicaciones sobre la industria azucarera en Cuba aporta antecedentes al estado actual de este sector.

Jorge Luis Baños-IPS/jlbimagenes@yahoo.es

La industria azucarera sigue siendo punto de interés en la economía cubana.

Ante la pregunta de cuánta azúcar se hizo en esta zafra, un funcionario de ese sector contestó lacónicamente: mejor ni saberlo.

Lo cierto es que la cosecha cañera de este año puede que haya concluido en lo fundamental, pero aún quedan zonas del país donde las fábricas muelen sin que su aporte pueda cambiar el crítico balance final de esta contienda.

Entre los especialistas locales consultados, el consenso en torno al estimado total es del orden de los tres millones de toneladas. Los foráneos, menos optimistas, la sitúan en los 2,5 millones de toneladas.

Una u otra cifra colocan a la actual producción en la más baja de los últimos 50 años. Quienes pensaron que la cosecha del 95 (3,3 millones de toneladas) era el toque de fondo de la denominada primera industria cubana se equivocaron.

Las predicciones oficiales iniciales se considera, estuvieron en el rango de los 3,8 millones. Sin embargo, se comenta en círculos diplomáticos y empresariales radicados en La Habana, que ya para finales de marzo se había “corregido el tiro” por el gobierno y se hablaba de 3,2 millones.

Esos mismos círculos indicaron que un alto funcionario gubernamental, en una recepción, de manera privada, había calificado la zafra como un verdadero desastre.

Y aunque ambas cifras nunca se hicieron oficialmente públicas, como suele suceder, sí se hizo hincapié en que sería una zafra breve y pequeña en interés de garantizar el tan anunciado definitivo despegue azucarero a partir de la venidera cosecha.

En reiteradas oportunidades, es decir, en reuniones partidistas, gubernamentales, empresariales y sindicales, el llamado de los dirigentes se ha centrado en asegurar los planes de exportación previstos e inclusos aumentarlos, ante los resultados calamitosos de la industria azucarera.

Especialistas indican que lo que da en divisas esta cosecha que concluye no alcanza ni para pagar las deudas contraidas por préstamos foráneos para su realización.

Lluvias torrenciales en los tres primeros meses del año, es decir, en plena etapa de cosecha, problemas tecnológicos, bajos rendimientos en plantaciones insuficientes y los tradicionales problemas organizativos se juntaron en una explosiva confabulación antizafra.

No con cierta sorpresa, la cosecha pactada para concluir a finales de abril, para dedicarse de inmediato a los preparativos de la venidera contienda, según se reiteró por los medios locales de comunicación, se extendió a mayo y es muy probable que se continúe en el norte del oriente del país.

En mayo continuaban en operaciones unas 60 industrias azucareras, de alrededor de 140 que trabajaron en esta cosecha de un total de 156 ingenios.

Un funcionario indicó al respecto, que aún existen reservas no despreciables en plantaciones que en un inicio no fueron bien tasadas o que no se cortaron en su momento por las lluvias que paralizaron la cosecha a lo largo de su etapa de mayores rendimientos.

Indicó, asimismo, que aunque los rendimientos tienden a bajar aún más después de abril, era importante no despreciar aquella caña que pueda aportar azúcar.

No obstante, subrayó que hay campos cañeros que no se pueden tocar, que han pasado a la reserva estatal, con vistas a evitar que se corten a destiempo y pongan en peligro la disponibilidad y las óptimas condiciones de madurez de las plantíos necesaria para garantizar la próxima cosecha.
De todas formas, el país debe honrar no sólo los compromisos financieros, sino también exportaciones claves como son las destinadas a Rusia, vital para el trueque por petróleo, y con China, uno de los socios comerciales más importantes de la actualidad.

En 1989, el azúcar cubría el 75 por ciento de las exportaciones cubanas. En la actualidad, su protagonismo bajó en 25 tantos menos, pero los expertos consideran que si hubiera más disponibilidad del dulce para vender las cosas fueran diferentes.

Para bien o para mal, la recuperación económica cubana pasa por un camino paradójicamente dulce. Pero junto al financiamiento, la renovación tecnológica y el fomento de mayores plantaciones, se necesitan fórmulas de organización empresarial más descentralizadas, dinámicas, realistas y modernas.

En tal sentido, nuevas medidas se anuncian para la venidera zafra que ¿será, por fin, la del tan esperado despegue?

PRODUCCIÓN DE AZÚCAR EN LOS ÚLTIMOS AÑOS

Años Prod./en millones de toneladas

1993-1994 4,2
1994-1995 3,3
1995-1996 4,445
1996-1997 4,2
1997-1998 3*

 

 

 
 
 * Estimados de especialistas locales.

La zafra más baja en medio siglo

La producción de azúcar de caña superará los tres millones de toneladas pero podrá ser la menor de los últimos 50 años en Cuba, confirmó el día 25 el vicepresidente cubano Carlos Lage.
El estratega de la política económica en este país socialista dijo a la prensa extranjera que éste será “un año difícil” para la principal agroindustrial cubana.

Aunque afirmó que todavía es temprano para hacer predicciones, Lage aseguró que la producción pasará de tres millones y podría estar alrededor de los 3,2 millones. “Puede ser mayor de 3,1 millones o mayor de 3,2 millones”, dijo.
De cumplirse este pronóstico, la zafra 1997-1998 quedaría por debajo de la producción de 1995 que, con 3,3 millones de toneladas, se convirtió en la más baja desde el arribo al poder del gobierno de Fidel Castro, en 1959.
No trabajamos “por una cifra”, dijo el vicepresidente cubano a un grupo de periodistas durante la inauguración de los estudios de grabación Abdala, una iniciativa del trovador Silvio Rodríguez que debe dar respuesta al talento musical cubano y convertirse en una importante fuente de divisas para las arcas del Estado.

El vicepresidente aseguró que el comportamiento del producto interno bruto (PIB) este año “dependerá mucho del azúcar” pero también de que se mantenga el crecimiento de todos los sectores de la economía, en crisis desde 1990.
Entre los sectores que esperan mayores crecimientos aparecen el tabaco, el níquel y el acero, comprendidos entre las exportaciones tradicionales cubanas. El aumento más importante se registra en el turismo que reporta un arribo de más de 523.0000 visitantes hasta el pasado día 10, 34 por ciento por encima que en similar período del año anterior.

El viceministro de Finanzas y Precios, Eloy Llaguno, afirmó el día 20 que a pesar de serias dificultades a la hora de acceder a créditos internacionales se mantiene el pronóstico oficial de crecimiento para este año entre 2,5 y un 3,5 por ciento.

Por su parte, el ministro de Economía y Planificación José Luis Rodríguez dijo el día 26 que “la economía cubana continuará durante 1998 su tendencia recuperativa”.

Ante los delegados a la XIII sesión del Consejo de la Organización Internacional del Azúcar, que se reunión en La Habana del 26 al 29 de este mes, el titular aseguró que “durante el primer trimestre del año se cree en la producción industrial más de un 3 por ciento y particularmente la industria no azucarera crece un 4,5 por ciento. Igualmente crecen la agricultura no cañera, las construcciones y el turismo que aumentó un 11 por ciento y continúa con un ritmo ascendente durante este segundo trimestre.

Pero expertos aseguran que durante el primer trimestre de este año el crecimiento puede haber quedado por debajo de uno por ciento, alrededor de 0,4 por ciento, índice que combinado a los resultados de la zafra podrían frenar la recuperación económica de la isla.

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