Tabaco: cosecha menor, pero calidad garantizada

En la campaña 2007-2008 sólo se plantaron 28.917 hectáreas de tabaco debido al corrimiento del calendario de siembra.

Baldrich - IPS

Cuba exportó 400.000.000 de dólares en tabaco en 2007.

La siembra de tabaco de la campaña 2007-2008 comenzó con muchos tropiezos por las continuadas y abundantes lluvias que se presentaron en el período apropiado para preparar las tierras, acondicionar  los semilleros y, después, fomentar las plantas.

Las intensas precipitaciones obligaron a retrasar el cronograma de siembra en más de un mes en relación con la etapa óptima. En vez de terminar al cerrar diciembre de 2007, las labores prosiguieron hasta febrero, sobre todo en la región oriental. Por suerte, las lluvias no fueron tan fuertes en occidente y centro, zonas donde se cultiva el mejor tabaco de Cuba y de donde provienen las hojas que envuelven los famosos habanos.

En Las Tunas, la provincia oriental que más tabaco siembra, las lluvias arrasaron con todos los semilleros. Pasado el mal tiempo, llegan ahora las valoraciones y los estimados de esta cosecha 2007-2008.

Menos área sembrada

En esta campaña, el plan ascendía a 30.820 hectáreas, pero sólo se plantaron 28.917, por el corrimiento del calendario de siembra. De esas 28.917 hectáreas, se perdieron poco más de 1.800, por lo que el área para recolectar es de 27.108.

Los estimados de producción oscilan entre 550.000 y 560.000 quintales (un quintal equivale a 100 libras o 45,45 kilogramos), lo cual convertiría a esta cosecha en la tercera más baja de los últimos cinco años, afirmó Raúl Alberto Reloba, subdirector agrícola de Tabacuba, grupo empresarial del tabaco que abarca también el proceso de comercialización. Sin embargo, el directivo aseguró que en los almacenes cuentan con material guardado, secado, curado y escogido para cubrir los suministros para la cigarrería nacional, la exportación de tabaco en rama y la confección de las distintas marcas de puros torcidos a mano.

Por suerte, la provincia de Pinar del Río, la zona más productiva y de hoja de mayor calidad, fue la menos perjudicada en cuanto al cumplimiento de los planes de siembra, dijo Reloba. Las empresas situadas desde Camagüey hasta el extremo oriental fueron las más dañadas por las lluvias y donde se concentran los mayores incumplimientos. Las hojas que allí se cultivan no son las de mayor demanda en el mercado internacional, sino que se emplean para el consumo interno.

Lo que se perdió en siembra lo podemos recuperar con una buena atención a las plantaciones, aseguró Vladimir Andino, director del Instituto de Investigaciones del Tabaco, situado en el municipio de San Antonio de los Baños, en la provincia de La Habana. “Necesitamos aumentar el corte de capaduras, que son las hojas de rebrote que se originan en la base del tallo, lo cual aumentaría los rendimientos”, añadió.

Más riego, más tabaco

Una de las demandas de los cosecheros de la isla es tener suficiente agua para regar las plantaciones cuando estas lo necesitan. Históricamente, el tabaco ha sido fundamentalmente de secano, pero desde hace varios años se realizan inversiones para dotar de irrigación a las áreas de hojas de mayor calidad. Ya todo el tabaco tapado dispone de riego, señaló Reloba.

Un ejemplo de cómo el agua puede elevar los rendimientos fueron las vegas situadas en los municipios de Cabaiguán y Taguasco, municipios de la central provincia de Sancti Spíritus, y Minas, al norte de Pinar del Río, donde la seguridad de la irrigación incrementó los rendimientos 30 por ciento.

Pinar del Río, la zona más productiva, fue la menos perjudicada en cuanto al cumplimiento de los planes de siembra de tabaco (Jorge Luis Baños - IPS).Pinar del Río y la provincia de La Habana, donde se cultiva la mayor cantidad de tabaco tapado que garantiza las hojas que envuelven los habanos, disponen de riego en la casi totalidad de sus áreas. No obstante, entre 30 y 35 por ciento de la superficie cultivada de tabaco no cuenta con infraestructura para riego seguro y depende de las lluvias.

Vladimir Andino explicó que, ante esta situación, ejecutan inversiones para colocar sistemas de riego en las zonas de oriente, centro y algunas de occidente, que están vinculadas a fuentes seguras como ríos. Zaza, en el centro, Cauto, en el oriente, y otros afluentes cercanos a las áreas tabacaleras, están incluidos en esos planes.

Rendimiento y calidad

La media mundial de rendimiento en el tabaco es de 400 quintales por caballería (equivale a 13,4 hectáreas). Antes de la campaña 1999-2000, el promedio de ese indicador era de 200 quintales por caballería. Sin embargo, a partir de esa fecha, se alcanzó un récord de rendimiento en la cosecha 2004-2005, al reportarse casi 300 quintales por caballería.

Los especialistas Andino y Reloba consideran que, aumentando el riego e introduciendo las nuevas variedades obtenidas por el Instituto de Investigaciones del Tabaco, se pueden alcanzar en la isla entre 300 y 350 quintales por caballería.

No obstante, a los expertos cubanos no les preocupa tanto la cantidad como la calidad, pues la hoja cubana tiene fama de ser la mejor del mundo, ya que ningún otro agricultor ha podido igualar el aroma de los puros de la nación caribeña.

Unas 13 variedades, resistentes a enfermedades como el moho azul, pata prieta o la necrosis ambiental, fueron logradas por el Instituto de Investigaciones del país. En la actual campaña tabacalera se emplearon nueve de las obtenidas por ese centro y comenzó la introducción de nuevos tipos de plantas más promisorias, como la variedad Capero 1, resistente al moho azul y la pata prieta, entre otros hongos. Lo más importante es que esa variedad tiene también alto potencial productivo, sin perder sus propiedades organolépticas, subrayó Andino.

En Cuba no se siembra ninguna variedad que no haya sido obtenida por el Instituto de Investigaciones del Tabaco. En su lista aparecen Habana-92, Habana-2000, Criollo-98, Sancti Spíritus-96, Corojo-99, IT-204, EH-13, E-R-26, San Luis-91 y la IT-2004, esta última muy resistente a la sequía. La Capero 1 está en fase de generalización en esta campaña.

Otros resultados sobresalientes de los investigadores son las tecnologías sobre fertilización, métodos de diagnóstico sobre los rendimientos en calidad y la confección de manuales y cursos de capacitación para los más de 20.000 productores de tabaco del país. Desde 2004 se introdujeron los primeros equipos alemanes para medir la humedad del tabaco en las fábricas de torcido, en las fases preindustriales y almacenes de la hoja, apuntó Andino.

Uno de los resultados más notables del centro científico es que los especialistas capacitan a los productores mediante manuales y cursos y, a su vez, intercambian y recogen las mejores experiencias de cosecheros de éxito de todo el país.

En Cuba se inspeccionan las vegas sistemáticamente. La revisión más reciente, que abarcó 99 por ciento de las áreas, arrojó un cumplimiento de la disciplina tecnológica de 91 por ciento.

Nuevos precios

Con el fin de estimular a los mejores productores a sembrar más tabaco, recibir más áreas con condiciones de suelo y clima e incorporar a nuevos vegueros, para la cosecha 2007-2008 se aumentaron los precios de compra al productor casi 50 por ciento en relación con los anteriores, lo cual fue antecedido de un estudio de costos y beneficios, indicó Reloba. “Queremos aumentar el área de siembra y, según los estudios, podemos llegar a cultivar de esta hoja entre 40.200 y 46.900 hectáreas”, dijo.

El tabaco es el único cultivo en Cuba que recibe estímulos en divisa. El sistema implantado ha dado muy buenos resultados hasta el momento, lo cual podría extenderse a otros productos de exportación como el café, el cacao o la miel de abejas, consideran expertos.

Con los nuevos precios, un manojo de hojas de tabaco de capas, con un peso de 0,9 kilogramos, se paga a 521 pesos, sin contar la divisa que recibe el productor por la calidad.

Para Andino, el sistema de estimulación en divisas convertibles no permanece estático, evoluciona continuamente y se adecua a las condiciones, y esa es una virtud que favorece a los productores.

Cuba exportó 400.000.000 de dólares en tabaco en 2007. Las ventas dominan 80 por ciento del mercado mundial premium en cuanto a unidades. En todo el mundo, los fumadores de “las grandes ligas” buscan y pagan enormes sumas por cajas de habanos de las marcas Cohiba, Trinidad, Vega Robaina, Montecristi, Cuaba y San Cristóbal de La Habana.

Secretos de Alejandro

Hace unos años, Alejandro Robaina, uno de los más reconocidos productores de la hoja del archipiélago cubano, no era tan famoso como ahora. Don Alejandro, como le llaman todos dentro y fuera del país, cultiva 16 hectáreas de tabaco, espacio que considera demasiado para un productor privado como él. Lo que antes era una vega pequeña, con el tiempo se fue convirtiendo en una de las más famosas del mundo. Tiene el honor de que una marca de habanos fue bautizada como Vegas Robaina, al igual que cigarrillos de alta calidad.

Produce anualmente, en tabaco tapado, una cantidad de hojas de calidad que pueden envolver  entre 8.000.000 y 9.000.000 de puros al año. A su juicio, no hay cultivo que sea tan exigente como el tabaco, porque todo hay que hacerlo en forma y tiempo. Lo que hay que hacer hoy no puede esperar a mañana, porque la calidad ya no es la misma.

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