Los cinco, diez años en cautiverio

A propósito de la permanencia en Cuba de René González contextualizamos con una de nuestras publicaciones que analiza el caso de los cinco.

Tomado de Cubadebate

Personas de diversas regiones del mundo se han unido a la causa de los cinco cubanos.

A 10 años de su detención en Miami, cinco cubanos detenidos bajo supuesto espionaje se encuentran atrapados en un litigio que tiene más de político que de judicial.

René González, Antonio Guerrero, Gerardo Hernández, Ramón Labañino y Fernando González fueron sentenciados en 2001, en Miami, a severas condenas de cárcel en un proceso “manipulado políticamente” por Washington, afirman juristas.

Por demás, entre el momento de la detención y la condena, los cinco acusados estuvieron 33 meses en prisión preventiva, incomunicados durante 18 de ellos.

Al ser arrestados, el 12 de septiembre de 1998, los cinco cubanos fueron acusados de conspirar para hacer daño a Estados Unidos y de ser agentes de un estado extranjero sin previa notificación al fiscal general, las únicas imputaciones que siguen pesando hoy sobre René González.

A los demás les agregaron otros cargos más graves aún. A Hernández, Labañino y Guerrero les imputaron conspiración para cometer espionaje, y a los dos primeros, más Fernando González, el de poseer falsos documentos de identidad.

Siete meses después del arresto, asimismo, también se acusó a Hernández del delito de conspiración para cometer asesinato, por lo que había sido condenado el 12 de diciembre de 2001 a dos cadenas perpetuas más 15 años de prisión.

La prisión de por vida recayó, asimismo, sobre Labañino y Guerrero, con el añadido de 18 y 10 años de cárcel, respectivamente. René González fue sentenciado a 15 años de prisión y Fernando González a 19.

Respecto al cargo de espionaje, no se les encontró nada que afectara la defensa o seguridad de Estados Unidos. En tal sentido, varios militares estadounidenses de alto rango, presentados durante el proceso de Miami como peritos de la defensa, afirmaron que ninguna de las evidencias presentadas probaba el delito de conspiración para espionaje.

Aun cuando lo fueran, ser agente de un Estado extranjero no es un delito en Estados Unidos. En este caso, ellos violaron la disposición de registrarse ante las autoridades, pero esa posibilidad les estaba negada de antemano en correspondencia con la tradicional política de animosidad hacia la isla.

La defensa sostiene que los cargos de “conspiración” para el espionaje y el asesinato nunca pudieron ser probados. Sin embargo, tales imputaciones costaron cadena perpetua a Guerrero y a Labañino y dos prisiones de por vida a Hernández.

Al respecto, Leonard Weinglass, abogado de Guerrero y defensor de los derechos civiles, explica que “la conspiración ha sido siempre el cargo utilizado por la Fiscalía en los casos políticos” y su uso releva al gobierno “del requerimiento de que el crimen sea probado”, de modo que la sentencia es la misma que si el hecho se hubiese cometido.

Por su parte, el gobierno cubano insiste en que el cargo de “conspiración para el espionaje” carece de fundamento, pues no se les halló secreto alguno, como consta en testimonios presentados ante el tribunal.

Los cinco y Obama

El caso de los Cinco es un tema que pasará a quien asuma el mando de la Casa Blanca. No son pocos los que creen que, de llegar el candidato demócrata al despacho oval, las probabilidades de que se resuelva ese conflicto serían mayores.

No así con el republicano, que muestra un alto nivel de hostilidad hacia la isla. Al respecto, dijo a IPS Eloy Gutiérrez Menoyo, fundador durante su exilio en Estados Unidos de la organización de oposición moderada Cambio Cubano y que vive en Cuba desde agosto de 2003: “Es un tema que ambos países han politizado demasiado, lo que dificulta establecer un diálogo”. Sin embargo, Gutiérrez Menoyo no desestimó un posible giro, en el caso de que resulte ganador en los comicios presidenciales estadounidenses de noviembre el candidato del opositor Partido Demócrata, Barack Obama, partidario al parecer de flexibilizar posturas ante Cuba.

“Si Cuba viera en Obama un individuo dispuesto a dialogar, y se abriera paso una política de buena vecindad, podría haber un intercambio: Estados Unidos libera a los Cinco y La Habana hace lo propio con presos políticos acá”, estimó el disidente, quien admitió que la sudoriental ciudad de Miami no es el mejor lugar para juzgar a los agentes, por ser hogar de la más numerosa comunidad de inmigrantes cubanos anticastristas.

Pero analistas consultados dudaron de que se pueda concretar un intercambio de esa naturaleza. “Para el gobierno cubano, los cinco son héroes, mientras a los opositores presos los considera mercenarios a sueldo de la política hostil de Washington hacia Cuba”, dijo un investigador que pidió no ser identificado.

“La condición de que Cuba libere a todos los presos por delitos políticos sería muy difícil de cumplir, pues esa categoría podría incluir a terroristas, como los salvadoreños (Raúl Ernesto Cruz León y Otto René Rodríguez Llerena) que vinieron a poner bombas aquí y cuyas condenas a muerte están aún pendientes. Es un tema de seguridad nacional para este país”, afirmó la fuente.

El académico admitió, sin embargo, que La Habana podría tener “más confianza en la aplicación de la justicia por Obama”, si él anunciara una acción más firme contra grupos paramilitares de Miami, en particular, “personajes convictos y confesos de terrorismo” como el exiliado Luis Posada Carriles.

“Naturalmente, si Obama, una vez presidente, indultara a los cinco cubanos presos, pondría al gobierno cubano en la situación de responder con un gesto equivalente”, remató.

Sin embargo, René González, abogado y hermano de René, fue rotundo cuando declaró a IPS que “no podemos cifrar esperanzas en un cambio de gobierno” en Estados Unidos, sino en nuestra fuerza, en la exigencia de la opinión pública de que en el caso de los Cinco se cumplan exactamente las leyes de ese país norteamericano.

En su opinión, los abogados aportan “los elementos de razón para que la gente entienda que se trata de una causa justa”, pero eso se complementa con la solidaridad internacional, que basada en esas razones exige al gobierno estadounidense el respeto del “sistema de derecho”, según el cual “los Cinco deben estar libres”.

Espiar a terroristas

Los cinco detenidos admitieron sólo haber sido agentes del gobierno cubano de Fidel Castro y dijeron que estaban espiando a grupos de exiliados “terroristas” opositores a La Habana, pero no a Washington.

Las autoridades de Cuba nunca negaron que los Cinco, a quienes considera “héroes” y luchadores antiterroristas, fueran agentes, pero reiteran que su trabajo era investigar posibles ataques violentos contra esta isla y no recabar información que afectara la seguridad nacional de Estados Unidos.

La defensa ha insistido en la doctrina del derecho estadounidense de la justificación o necesidad, de acuerdo con la cual se puede violar la ley cuando no existe otra alternativa ante la posibilidad de violencia o daño físico.

Para el jurista Roberto González, experto en el tema, “en el proceso que los condenó, la jueza Joan Lenard impidió que el jurado viera el caso bajo la óptica de esa doctrina, porque limitó la evidencia, al no permitir que se hablara de las acciones terroristas cometidas contra Cuba con anterioridad”.

Para el abogado y hermano de René, otra de las “claves” está en que este caso daba a Estados Unidos la posibilidad de demostrar que Cuba es una amenaza para ellos, sin embargo “lo silenciaron porque no tuvieron evidencia”.

“Lo que se constituye como espionaje es aquello que el gobierno de Estados Unidos protege especialmente y afecta la defensa nacional del país. Lo dice la Ley. Todo lo que los acusados buscaron está en fuente pública”, comentó a IPS.

Washington intentó, sin éxito, negociar con los detenidos para que reconocieran los cargos de conspiración para cometer espionaje y conspiración contra Estados Unidos, según las respectivas acusaciones.

“De haber aceptado la propuesta, es casi seguro que ya estarían en la calle”, señaló González.

El caso tres veces en Atlanta

El caso de “los Cinco” fue tratado por el undécimo distrito tres veces. Un panel de tres jueces anuló en 2005 las condenas de 2001 porque, a su entender, la sede del proceso debió cambiarse de Miami, donde la fuerte animadversión pública contra los acusados impedía un juicio justo, a otra localidad.

En esa decisión también se tuvo en cuenta el papel de la prensa contra los acusados antes y durante el juicio con su correspondiente perjuicio a la imparcialidad del jurado y la conducta de la Fiscalía al representar “falsamente de forma intencional” algunos hechos ante el jurado.

Pero el plenario del undécimo distrito revirtió esa decisión en agosto de 2006, al rechazar esa afirmación, argumentando que en Miami no hay ningún tipo de problemas con la imparcialidad para este proceso y devolvió el caso al panel para que resuelva sobre los temas pendientes.

El pasado martes 2, un tribunal de apelaciones de la sudoriental ciudad de Atlanta rechazó las solicitudes de la defensa de reconsiderar el fallo de un panel de ese mismo órgano, emitido el 4 de junio; por tanto, se revalidan los veredictos de culpabilidad.

“Vamos a apelar a la Corte Suprema de Estados Unidos, a la corte mundial, a la interplanetaria, a donde haya que ir en materia legal para, en ese terreno, luchar contra esta infamia”, dijo el presidente de la Asamblea Nacional de Cuba, Ricardo Alarcón en rueda de prensa, en la que se anunció el inicio, este mes, de una vasta campaña en favor de los también llamados “prisioneros del imperio”.

La defensa tiene plazo hasta el primero de diciembre para solicitar a la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos que acepte revisar el caso. A la par de los recursos legales, las autoridades confían en que el movimiento de solidaridad internacional genere más conciencia sobre lo “injusto” del caso.

En el propio Estados Unidos, el tema lo mantiene en alto la coalición antibélica y antirracista Act Now to Stop War and End Racism (ANSWER, “respuesta”, en inglés) y el Comité Nacional por la Libertad de los Cinco Cubanos

“‘Los Cinco’ nunca debieron ser arrestados”, dijo Gloria La Riva, coordinadora del Comité Nacional. “Ellos estaban salvando vidas, se opusieron al terrorismo. Continuaremos luchando por ellos hasta que los liberen”, aseguró.

“Esta batalla se va a librar hasta el último día en que todos estén aquí”, dijo Alarcón.

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.