Ciencia: Desarrollo biotecnológico en Cuba

En 2005 Cuba contaba ya con 38 productos comercializables en el sector de la biotecnología.

Baldrich - IPS

Centro de Inmunología Molecular (CIM)

En su fase inicial, la biotecnología cubana adoptó tecnologías   desarrolladas por otros países y generó un proceso interno de aprendizaje que llevó, progresivamente, a mejorar esas técnicas y desarrollar   capacidades propias de innovación.

La construcción de las capacidades tecnológicas comenzaron en los primeros años de la década de los ‘80s, cuando se iniciaron los trabajos con el fin de poder transferir las tecnologías disponibles para producir el Interferón alfa leucocitario (descubierto por el finlandés Kart Cantell, a finales de los ’70s).

En 1981 comienza la producción de Interferón en Cuba y en junio de ese mismo año los especialistas cubanos obtuvieron el primer resultado positivo desde el punto de vista clínico, al tratar con Interferón de producción nacional a los pacientes afectados por una epidemia de dengue tipo 2.

Entre otros aspectos, la estrategia ha estado basada en la formación de profesionales de alta calificación que participan en el llamado ciclo cerrado: investigación-desarrollo-producción-comercialización.

En sus inicios, la primera prioridad de la biotecnología cubana se dirigió al mercado nacional, las necesidades domésticas, así como la educación y el entrenamiento de los especialistas.   Sin embargo, en la actualidad se encuentra más concentrada en proyectos de colaboración con países como Japón, India, China, Malasia e Irán, entre otros.

Este sector tiene 150 patentes registradas nacionalmente, de ellas 66 en otros países, además de contar con más de 600 solicitudes.

El llamado Polo Científico del Oeste de la capital se fundó en 1992 como una inversión ciento por ciento del Estado cubano,   sin presencia de capital foráneo. Algunos identifican a ese polo como un clúster, es decir, el agrupamiento de empresas del mismo sector en el ámbito de las ideas, la información, la innovación sobre procesos y productos; la especialización en alguna rama o sector, donde se manifiestan las relaciones de cooperación en las fases de comercialización, fabricación o investigación y desarrollo.

El polo abarca 52 instituciones (de ellas, 19 biotecnológicas), donde la coordinación e integración constituyen aspectos clave en la labor de las entidades que lo conforman.

Las principales líneas de trabajo de los centros biotecnológicos que lo integran se corresponden con las de los países desarrollados, partiendo del criterio de las tendencias más recientes en cada una de las líneas de I+D (investigación y desarrollo) y la esfera del conocimiento, teniendo en consideración las necesidades nacionales.

El polo tiene, entre sus actividades, proyectos de negociación de transferencias de tecnologías a distintos países. Con naciones como la India , estos proyectos se encuentran en fase de operación, mientras en otros como Rusia, Irán, Ucrania y China están en proceso de construcción.

El principal destino de las exportaciones cubanas en estos rubros es América Latina, particularmente   Brasil, México, Colombia, Argentina, Uruguay y Chile. También se exporta a Corea del Sur, Irán, China e India y se trabaja en la colocación en mercados de países desarrollados, básicamente en miembros de la Unión Europea.

Entre los productos más relevantes que figuran dentro de la esfera de la transferencia de tecnologías están   la Vacuna Recombinante contra la Hepatitis B , la Estreptoquinasa Recombinante , la Eritropoyetina , del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, la Eritropoyetina , del Centro de Inmunología Molecular,   el Interferon Alfa 2b Recombinante y el HR/3 THERACIN.

El Polo Científico del Oeste ha tenido un ascenso en cuanto al número de productos comercializables, así como de sus líneas de investigación y   resultados. De un total de tres productos comercializables en el período comprendido entre 1981–1990,   el país ha logrado colocar en el mercado, entre 2000 y 2005, 21 productos. Ese crecimiento ha sido posible debido al gran número de productos que se encuentra dentro de las distintas etapas de su ciclo: ensayo clínico, investigación o ya aprobados. Solamente en la etapa de investigación figuran actualmente 13 productos.  

La vacuna cubana contra la Meningitis Meningocóccica B fue la primera obtenida en el mundo, en 1986. Este preparado posee una eficacia de 94 por ciento, una de las más elevadas del mundo. Otro ejemplo es el Ateromixol o PPG, utilizado en el tratamiento del colesterol.

Los anticuerpos monoclonales y las pepsinas, éxitos de la biotecnología cubana en la lucha contra el cáncer, se incluyen en programas extendidos a varios países. Esto se debe, en gran medida, a que los productos   y las instituciones nacionales velan por la calidad de los productos, proyectos y patrones exigidos para cumplir con las normas de calidad de la Food and Drug Administration, de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés).

El sector biológico cubano cuenta con el Centro Estatal para el Control de los Medicamentos (CECM), el cual hace posible que los productos farmacológicos, así como los equipos cubanos, cumplan con los requisitos de calidad establecidos por la Organización Mundial de Salud (OMS). A la vez, ese centro se responsabiliza con la inspección, garantía de supervisión y los controles necesarios para asegurar las buenas prácticas de laboratorios y centros de producción.

Si en los ‘80s la actividad biotecnológica obtuvo solo tres productos, en la década de los ’90s ascendió a 19. Actualmente Cuba dispone de 38 productos comercializables.

Entre las 52 instituciones que integran el mencionado polo científico se destacan 10, relevantes por las labores que realizan y los productos que elaboran, la cantidad de trabajadores y sus líneas de investigación.

Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNIC)

Fundado en 1965, está integrado por 950 trabajadores y más de cinco plantas de producción. El centro se dedica a la investigación de productos naturales, ozonoterapia, nanotecnologías, diagnósticos microbiológicos, implantes óseos, protección ambiental, polímeros farmacéuticos y la vacuna contra el cólera.

Desarrolla diferentes métodos, equipos y kits para el diagnóstico rápido microbiológico, con aplicaciones en la detección de la infección en muestras de orina, así como en la calidad microbiológica de las aguas y de la leche. Asimismo, investiga en diferentes tecnologías de punta aplicadas al diagnóstico microbiológico.

Entre sus productos más relevantes se encuentran: el sistema DIRAMIC-10, para la detección de la infección urinaria y la determinación del antibiograma en cuatro horas; el MYCROB-1000, para la detección de la infección urinaria en igual lapso; el DIRALEC, para el control de la calidad microbiológica de la leche; los mapas microbianos para el estudio de la resistencia microbiana y los diagnosticadores DKD y DETID-Ec. Este último permite, además, la identificación de la Escherichia coli.

Sus principales líneas de investigación están encaminadas hacia la biología molecular, la ingeniería genética de microorganismos, el desarrollo de los precursores para la elaboración de esteroides a partir de productos naturales y el desarrollo de métodos de conservación de productos biotecnológicos.

Instituto Finlay

Es una organización científica que se dedica a la investigación y producción de vacunas al servicio de la salud y es heredera y continuadora de más de cien años de tradición científica. Está considerada una de las de mayor prestigio y reconocimiento a nivel internacional en su rama.

Entre sus mayores logros figuran la creación y producción de la primera y única vacuna efectiva contra el meningococo del grupo B (VA-MENGOC-BC), considerado el   inicio de una larga meta en la estrategia por encontrar nuevos fármacos contra enfermedades que aún carecen de una medida profiláctico-curativa.

Trabajar en la producción de vacunas clásicas, especialmente en las del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI), y lograr el desarrollo de vacunas combinadas es otra de las líneas de trabajo que sitúan al Instituto Finlay en la vanguardia mundial de la industria biotecnológica y médico farmacéutica.

Este centro se encarga, además, de la producción de la vacuna contra la Neisseria meningitides BC, la trivalente contra la leptospira, contra el tétanos, la DPT y   contra la fiebre tifoidea.

Posee una plantilla de 920 trabajadores, más del 60 por ciento de ellos con alta calificación técnico–profesional y su promedio de edad no rebasa los 33 años. Las mujeres, cerca del 50 por ciento de la fuerza profesional, ocupan un lugar destacado en este importante universo científico.

Centro Internacional de Restauración Neurológica (CIREN)

Esta institución científica, que originalmente (1989) se llamó Centro Iberoamericano de Neurotrasplante y Regeneración del Sistema Nervioso,   posee gran prestigio internacional debido a sus resultados.

Se considera que marcha a la cabeza de las neurociencias en el mundo y está estructurado en dos grandes programas terapéuticos, seis clínicas especializadas y un área de investigaciones básicas. Trabaja con equipos multidisciplinarios y un sistema cubano de rehabilitación de siete horas al día. Los equipos para las investigaciones y diagnóstico, al igual que los recursos para cirugía, tratamiento y otras terapias son de excelencia y última tecnología.

El CIREN cuenta con 219 profesionales y técnicos, de ellos 44 médicos (neurólogos y neurocirujanos, clínicos, pediatras y cirugía estética), 66 licenciadas en enfermería y otras enfermeras, 45 psicólogos, estomatólogos, microbiólogos, bioquímicos, físico-matemáticos e ingenieros, muchos con grados científicos y todos con gran experiencia.

Su personal posee un alto nivel científico, avalado por la presencia de: 12 doctores en ciencias, cinco investigadores titulares, 15 investigadores auxiliares, 22 investigadores agregados y 39 aspirantes a investigadores. Para la formación de nuevos especialistas en el campo de las neurociencias dispone de   profesores titulares (2), profesores auxiliares (8), profesores asistentes (4) y 17 instructores, que imparten actividades de postgrado, sobre todo en neurología, neurocirugía, neurofisiología y neuroinmunología, así como en los cursos que brinda la institución.   Además, imparten docencia de pregrado en distintas dependencias del Instituto Superior de Ciencias Médicas de la Habana y la Escuela Latinoamericana de Medicina.

La mayor afluencia de pacientes proviene de México, Venezuela, Portugal, Colombia, Chile, Argentina, Brasil, España, Italia, Puerto Rico, Estados Unidos (en menor envergadura) y Cuba. En algo más de 15 años ha atendido a 16.240 pacientes y sus familiares. 

Entre las principales afecciones que allí se tratan están los accidentes cerebrovasculares, el parkinsonismo, los traumas cráneo-encefálicos, la médula espinal, los padecimientos neuromusculares, la parálisis cerebral infantil y otras enfermedades neurodegenerativas.

Instituto Central de Investigación Digital (ICID)

Es una moderna y experimentada entidad que dota a la isla con unidades de diagnóstico que garantizan una alta calidad asistencial en el Sistema Nacional de Salud.

El ICID es una empresa estatal cubana fundada en 1969. Con más de treinta años de experiencia en el desarrollo de equipos médicos, brinda servicios en Cuba y otros países en las especialidades de cardiología, monitoreo y atención a pacientes críticos (entre los servicios dentro de la cardiología se ofrecen electrocardiógrafos, pruebas de esfuerzo y pruebas de Holter).

En este centro laboran alrededor de 480 personas, de ellas 240 graduados universitarios, principalmente ingenieros electrónicos y de automatización, mecánicos y químicos.

Entre las actividades de calificación del personal, en el ICID se desarrolla una maestría en sistemas digitales, con cursos impartidos por profesores del propio Instituto, del Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría, de la Universidad de la Habana y de otras instituciones cubanas y extranjeras.

Las instalaciones de ICID incluyen laboratorios para el desarrollo de software y hardware, planta de producción de circuitos impresos, planta mecánica y planta electrónica.

Sus líneas de producción abarcan no sólo el monitoreo del paciente de cuidados intensivos, sino también la atención primaria, como el caso del sistema de telemedicina que produce para enlazar a los médicos de la familia con el policlínico y el centro de urgencia médica.

Centro Nacional de Producción de Animales de Laboratorio (CENPALAB)

Este es un complejo científico productivo, adscrito centralmente al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) para el desarrollo de la ciencia animal, en lo referente a la integración de conocimientos aplicados a los sistemas productivos intensivos y complejos. Sus especialistas investigan nuevos modelos animales, la toxicología, la nutrición animal y consta de 414 trabajadores. Lo integra un equipo de profesionales y técnicos altamente calificados, con más de 10 años de experiencia, lo que avala la calidad de sus producciones y servicios.

Ha organizado eventos y talleres científicos internacionales, auspiciados por el Consejo Internacional para la Ciencia de los Animales de Laboratorio (ICLAS) y es la sede de la presidencia del Comité Cubano   CLAS/Academia de Ciencias de Cuba (ACC). En su condición de entidad rectora y coordinadora del Sistema Nacional de Animales de Laboratorio (SINAL), elabora las normativas para la producción, manejo, uso y cuidado de los biomodelos experimentales (convencionales y gnotobióticos), en su calidad higiénico sanitaria y genética, y sus diferentes tecnologías asociadas en correspondencia con las prácticas internacionales más exigentes.

Sus actividades principales son producción de biomodelos experimentales, de alimentos de alta calidad, equipos especializados, servicios de monitoreo sexológico, de   control de salud y genética animal, y la asistencia técnica en Cuba y en el extranjero.

Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB)

El primero de julio de 1986 se fundó en La Habana el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), cuyo impacto está destinado a la salud humana, las producciones agropecuarias, acuícolas y al medio ambiente.

Esta institución científica constituye un gran complejo investigativo-productivo dotado de equipamiento de punta, capacidades de producción importantes y un personal calificado, ocupado en el desarrollo de nuevos productos en todas sus fases, desde el clonaje y la expresión de proteínas con técnicas de recombinación de AND, hasta la producción en escalas industriales.

Entre el grupo de tareas del centro figuran: la elaboración de ingredientes activos para su terminación en otros centros del polo y de la industria farmacéutica, así como el establecimiento de los procesos para aquellos productos que se incorporan en su portafolio y el desarrollo de todas las nuevas formulaciones que diversifican la gama de ofertas hacia el mercado, todo esto con el objetivo de aumentar de forma constante la competitividad en el mercado.

Dentro del área de investigaciones biomédicas laboran 140 investigadores profesionales, de los cuales 37 son doctores en ciencias y 56 técnicos.

Los temas fundamentales de trabajo se enfocan hacia las enfermedades infecciosas, bioinformática, cáncer, inflamación, autoinmunidad, cicatrización y enfermedades cardiovasculares. Los productos de mayor impacto, elaborados por este centro, son Interferón alfa 2b Recombinante libre de albúmina humana (formulación líquida), Interferón alfa 2b Recombinante+Rabavirinia, Estreptoquinasa Recombinante, Eritropoyetina humana Recombinante, Factor de Transferencia Humano y cremas con Factor de Crecimiento Epidérmico.

Centro de Inmunología Molecular (CIM)

Fundado el 5 de diciembre de 1994, actualmente se encarga de la elaboración de productos biofarmacéuticos como: Eritropoyetina humana recombinante para el tratamiento de la anemia, un anticuerpo monoclonal anti CD3 para el tratamiento de pacientes con rechazo al trasplante de órganos, un anticuerpo monoclonal “humanizado” que reconoce el receptor del Factor del crecimiento Epidérmico para tratamiento del cáncer, así como otros anticuerpos para el estudio in vivo por inmunogammagrafía de tumores en diferentes localizaciones.

Un eficiente sistema de garantía de calidad, con personal altamente calificado y con el equipamiento de más alto nivel para el control analítico y biológico, garantiza su proceso productivo y los productos finales.

El CIM posee varias áreas, entre las que figuran la de investigación-desarrollo, farmacología y toxicología, aseguramiento de la calidad y producción diagnóstica y servicios técnicos auxiliares.

La purificación de productos con calidad inyectable para uso humano se realiza con una tecnología rápida y altamente automatizada, lo que permite brindar un producto de alta pureza y actividad biológica.

En 2004, este centro alcanzó un convenio con la firma estadounidense CANCERVAX para el desarrollo y la producción de vacunas contra el cáncer.

Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana (ISCM-H)

Es el centro rector nacional para los estudios de Ciencias Médicas en Cuba y fue creado en 1976. En dicha institución se estudian las carreras de Medicina, licenciatura en enfermería, estomatología y tecnología de la salud y se desarrollan todas las especializaciones de postgrado.

Es una universidad multicampus, con una matrícula de estudiantes de pregrado de cerca de 7.000 alumnos anuales. Cuenta con diez facultades de Ciencias Médicas y una facultad de Estomatología, distribuidas en diferentes puntos de la capital del país, que se integran con diversos hospitales y áreas de salud donde los estudiantes desarrollan rotan para lograr una formación integral completa.

El Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana ha graduado en los últimos diez años a más de 15.000 especialistas, entre los cuales un número elevado corresponde a estudiantes de otras naciones, fundamentalmente de los países en desarrollo, que en su gran mayoría han contado con una beca completa por parte del Estado cubano.

Centro de Biopreparados (BIOCEN)

Este centro desarrolla los medios de cultivo para el diagnóstico microbiológico y la micropropagación “in vitro” de plantas de interés económico, la obtención de extractos alergénicos para el diagnóstico e inmunoterapia de ácaros del polvo, hongos ambientales, alimentos e insectos; vacunas de DNA desnudo, del desarrollo de anticuerpos monoclonales, antianémicos y reconstituyentes de origen animal.

Entre las temáticas que el BIOCEN realiza su trabajo de investigación-desarrollo se encuentran: los medios de cultivo, las bases nutritivas y los suplementos para el cultivo de los microorganismos, los sistemas de identificación rápida de los microorganismos, los medios cromogénicos y los fluorogénicos.

Como parte de sus principales resultados de investigación pueden mencionarse   el desarrollo de 70 medios de cultivo e ingredientes para el cultivo de microorganismos empleados en el control de la calidad de los alimentos y otras producciones; así como en el monitoreo de la contaminación del medio ambiente, en la producción de biofármacos, vacunas, productos de la Biotecnología ; en el control de la calidad y del ambiente en las industrias farmacéuticas y en el diagnóstico en otras esferas como la veterinaria y la agricultura. Igualmente, el desarrollo de los medios cromogénicos Cromocen CC y Cromosen SC, empleados para la identificación de Coliformes y Salmonella; el desarrollo del Trofin, producto antianémico y reconstituyente efectivo en niños, ancianos y deportistas; además de su demostrada eficacia como soporte nutritivo y de hierro en pacientes quemados en estado crítico.

Instituto Pedro Kourí (IPK)

Entre los principales objetivos de este centro está cubrir las necesidades nacionales   y prestar servicios internacionales de diagnóstico, vigilancia epidemiológica y de laboratorio, atención médica especializada, desarrollo científico y de formación de recursos humanos especializados; participar en la vigilancia epidemiológica de las enfermedades infecciosas en el país y emitir información sistemática a los diferentes niveles del Sistema Nacional de Salud, operar el sistema de vigilancia de eventos adversos a la vacunación; colaborar con la Dirección Nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública en la planificación, ejecución y monitoreo de los programas nacionales de control de enfermedades Transmisibles, desarrollar investigaciones epidemiológicas en Zoonosis, síndromes Neurológicos Infecciosos y participar en las comisiones asesoras de ese ministerio para el tema de enfermedades transmisibles.

Entre los objetivos generales del instituto se encuentran proteger la salud de los pacientes nacionales contra las enfermedades transmisibles; participar en su control y/o eliminación; contribuir al desarrollo de las ciencias biológicas en general y de la microbiología, la parasitología y la epidemiología en particular; brindar, como Centro Nacional de Referencia Clínica, una asistencia médica altamente calificada a pacientes con VIH/Sida u otras enfermedades transmisibles; mantener vínculos de intercambio científico en la esfera de su especialidad con instituciones de otras naciones y colaborar con los países en desarrollo en la lucha contra las enfermedades tropicales, infecciosas y parasitarias.

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