Refuerzo a programas de bioseguridad animal

El Instituto de Medicina Veterinaria de Cuba comenzó en 2006 un programa de modernización para lograr el nivel de Bioseguridad II.

Jorge Luis Baños - IPS

La sobrecarga de animales en las unidades y la escasa preparación para enfrentar el período seco pueden afectar su salud.

De las 130 enfermedades más graves de la lista de la Organización Mundial de la Salud Animal, Cuba está libre de 90, lo que equivale a 69 por ciento de aquellas que obligatoriamente tienen que ser notificadas (ver tabla). A escala internacional, ese resultado es considerado como loable.

Emerio Serrano, director del Instituto de Medicina Veterinaria, dijo recientemente que el Estado cubano brinda prioridad al sistema de salud animal, respeta las normas internacionales y los programas de prevención y control de enfermedades exóticas.

Las inversiones asociadas al reforzamiento de la seguridad biológica se iniciaron desde que el temible virus A de la influenza aviar, del subtipo H5, proliferó en el sudeste asiático, donde causó decenas de muertes de seres humanos y se extendió a otras regiones.

Serrano aclaró que Cuba cuenta con un programa de prevención de ese mal desde 1986, cuando se produjo un brote de influenza aviar, aunque no del subtipo H5, en Pensilvania, Estados Unidos. Ahora se ha fortalecido ese sistema y el programa actual tiene como organismo rector al Ministerio de Salud Pública, aunque participan otros ministerios e instituciones científicas afines.

En el mundo se han detectado 366 casos de H5N1 asiático en personas, con 232 víctimas fatales. Desde 2003 hasta la fecha, más de 250 millones de aves han muerto o han sido sacrificadas y las pérdidas económicas se estiman en 10.000 millones de dólares, principalmente en Asia.

Frente a esta situación y al deterioro sufrido por la red diagnóstica del Instituto de Medicina Veterinaria, durante la crisis económica de la pasada década del noventa, desde 2006 comenzó la ampliación y modernización de los laboratorios provinciales de Villa Clara, Camagüey y Holguín, para dotarlos con la tecnología que les permita alcanzar el nivel de Bioseguridad II, de acuerdo con las normas internacionales para trabajar con seguridad extrema.

La Red Diagnóstica del Instituto de Medicina Veterinaria cuenta con un Centro Nacional de Epizootiología y Diagnóstico, Centro Nacional de Parasitología y Laboratorio de Referencia Salud Apícola, a los cuales se les subordinan los laboratorios provinciales y municipales.

Estos suman 74 a lo largo del archipiélago, de los cuales 38 brindan servicio a nivel local. Los de rango nacional en su especialidad también son objeto de modernización y ampliación tecno-lógica para enfrentar cualquier tipo de eventualidad, ya sean zoonosis, patologías transmisibles a los humanos y las que proliferan cuando ocurren desastres naturales.

Las unidades dedicadas a hacer diagnósticos toman muestras en todas las formas de producción pecuaria, tanto las estatales como las del sector cooperativo-campesino. También realizan análisis en mataderos, frigoríficos y losas sanitarias (lugares de sacrificio de animales).

Por cuadrantes geográficos

La Oficina Panamericana de la Salud auspicia en Cuba, desde 1998, el Proyecto de Municipios Productivos, con el objetivo de aumentar los conocimientos sobre la crianza y salud animal. Serrano dijo que están incorporados a este programa los 169 municipios del país.

De estos, en 85 se han impartido diversos cursos de cooperación técnica y aumentado la masa animal. También 1.182 consejos populares participan en este proyecto y en 913 se han ofrecido cursos de instrucción y se ha crecido en la producción de proteína animal.

Con este programa de municipios productivos se ha logrado la identificación de las potencialidades en los territorios y su proyección. La provincia de Villa Clara fue la primera que logró hacer un atlas digital con toda la información relacionada con la vigilancia epizootiológica y la evaluación de sus riesgos sanitarios.

El director del Instituto de Medicina Veterinaria señaló que los buenos resultados obtenidos en este territorio han permitido que, en los próximos meses, todas las provincias cuenten con similar herramienta de trabajo, donde todos los datos aparezcan digitalizados.

También, desde 1986, el instituto, en colaboración con la Organización Panamericana de la Salud y el Centro Panamericano de Fiebre Aftosa, creó un Sistema de Vigilancia Epidemiológica por cuadrantes geográficos. Se recopila información sobre la infraestructura socioeconómica y la población animal en un radio de 10 kilómetros cuadrados, donde además investigan y realizan registros de situaciones epidémicas.

El Servicio de Información de Vigilancia Epizootiológica debe notificar, dar seguimiento, descartar y confirmar las enfermedades de acuerdo con varios bloques establecidos internacionalmente.

En el conocido como bloque uno están las sospechas de enfermedades exóticas. En el dos, las enfermedades similares a las vesiculares exóticas, como el ectima contagioso –proceso infeccioso, contagioso, originado por un parapovirus que afecta a los pequeños rumiantes–, y las infecciones provocadas por el herpes virus (BHV-).

Este último ocasiona la Rinotraqueítis infecciosa bovina y puede presentarse como Vulvo-vaginitis pustular infecciosa, que daña también a los terneros nonatos desprotegidos, al ocasionar perjuicios en mucosas del tracto respiratorio y gastrointestinal, aunque es menos frecuente en otros órganos (hígado, bazo, timo y suprarrenales).

En el bloque tres se encuentran las enfermedades rojas del cerdo, las cuales originan hemorragias internas o externas y tienen síntomas similares a otras exóticas como la pasterelosis, erisipela porcina, salmonelosis y estrepcococosis.

En el cuatro, Código 300, clasifican las que causan mortalidades masivas por causas desconocidas o cualquier morbilidad o muerte por encima de lo normal.

Mientras tanto, en el bloque cinco aparecen las zoonosis como leptospirosis, rabia, tuberculosis bovina, listeriosis fasciolosis, toxoplasmosis, cisticercosis y las brucelosis vacuna, porcina y bufalina. Las comprendidas en el seis abarcan carbunco sintomático, edema maligno, shigelosis en potros, gusano barrenador, bronquitis infecciosa aviar, cólera aviar, gumboro, encefalomielitis aviar, artritis vírica, haemophilus, enfermedad de Aujesky, viruela bovina y aviar y varroasis. Además están las enfermedades que cursan con síntomas nerviosos en bovinos, equinos, ovinos y caprinos.

En las fronteras

El personal calificado del Instituto de Medicina Veterinaria se encarga, asimismo, del servicio veterinario de fronteras, el control sanitario de los alimentos, los programas de lucha contra enfermedades, el control estatal de medicamentos y el sistema asistencial veterinario.

Emerio Serrano explicó que Cuba cuenta con un Servicio Veterinario de Fronteras, presente en los 10 aeropuertos, 19 puertos y 11 marinas internacionales. Los profesionales y técnicos ubicados en estos puntos realizan no sólo registros permanentes, sino que supervisan las aduanas de correo y los polos turísticos.

También brindan atención a las áreas de fauna y animales exóticos y supervisan las áreas de recale por el mar. Son los encargados, asimismo, de autorizar la importación y exportación de animales y sus productos.

El Servicio Veterinario de Fronteras organiza los puntos de animales centinelas, aquellos que se colocan en los lugares por donde cruzan las aves migratorias o donde existe más vulnerabilidad para la entrada de enfermedades en las propias unidades de crianza.

Problemas en los bovinos

Durante 2007 aumentó la mortalidad en terneros. A juicio de Serrano, este incremento de las muertes se debe a la insuficiente atención cultural a los pastos, la escasa preparación para enfrentar el período seco y situaciones climatológicas ocasionales, entre ellas las lluvias intensas, como ocurrió en la región oriental en septiembre-octubre de 2007; la sobrecarga de animales en las unidades, en lo fundamental por alta infestación de marabú en las áreas de pastoreo, y mal manejo de los animales enfermos y desnutridos.

Según el experto, en la actualidad son insuficientes los cuartones de desparasitación, además de que existen malas condiciones de hábitat en las corraletas o áreas de tranques nocturnos, atraso o falta de aplicación de tratamientos antiparasitarios, profilácticos y otros.

Algunos análisis arrojaron que, en ocasiones, la evaluación de la bioseguridad es poco rigurosa, sin planes de medidas ni chequeos sistemáticos y con poco dominio del tema entre el personal técnico, obreros y dirigentes, además de escasa atención a la hembra gestante, al parto y al ternero lactante.

Enfermedades de notificación obligatoria por la Organización Mundial de la Salud Animal

Especies

No. de Enfermedades

De las cuales no hay en Cuba

MÁS GRAVES

15

12

Comunes a varias especies

11

4

Bovinos

15

9

Ovinos y caprinos

11

9

Equidos

15

11

Suidos (jabalíes)

6

3

Aves

13

8

Lagomorfos (conejos, liebres)

3

2

Abejas

6

0

Peces, crustáceos y moluscos

34

31

Otras enfermedades

1

1

TOTAL

130

90 (69%)

Fuente: Instituto de Medicina Veterinaria.

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