De la huerta a la mesa y en medio de la ciudad

Para el año 200, la agricultura urbana en La Habana desarrollaba 23 programas, que abarcaban también al sector pecuario, con el objetivo de producir alimentos para los 2,2 millones de habitantes de la ciudad.

LA HABANA, feb (IPS) La agricultura urbana se abre paso en ciudades de Cuba como importante fuente de recursos alimenticios, sector fuertemente golpeado por la crisis económica que afecta al país desde comienzos de la pasada década.

El desarrollo de esta actividad en La Habana da empleo a unas 30.000 personas, pero suman muchas más las que prefieren comprar esos productos sembrados cerca de sus casas y cuyo crecimiento pueden observar a diario antes de llevarlos a la mesa.

”¡Mira qué fresquitas están estas lechugas y acelgas!”, dijo Consuelo Fernández, de 60 años, mostrando el contenido de su bolso a una amiga que pasa frente al puesto de venta de verduras y hortalizas que ella suele visitar unas tres veces a la semana.

Por sobre su cabeza, entre las estanterías donde se apilan los productos, un pequeño cartel le da la razón: ”Del sembrado a su mesa… Productos organopónicos”, término este último que alude a la forma de cultivo, a base de materia orgánica, biofertilizantes, biopesticidas y agua certificada (sin contaminación).

Esto quiere decir que las siembras se desarrollan sin el empleo de plaguicidas y fertilizantes químicos, dentro de una estrategia destinada a proteger la biodiversidad, los suelos, el clima, las aguas, con una agricultura sustentable, explican los expertos.

Mientras esperan ser atendidos, los clientes del huerto pueden leer otro cartel que explica: ”La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) recomienda que una persona debe consumir 300 gramos de hortalizas diarios para garantizar la cantidad de vitaminas y minerales necesarios para tener buena salud.

El crecimiento de áreas cultivadas en medio de zonas residenciales es notable. Según datos oficiales, en 1997 existían en el país 2.514 huertos urbanos, pero al finalizar 1999 ya llegaban a los 7.076, mientras que en La Habana hay 840, casi el doble que hace dos años.

Todavía permanecen muchas áreas improductivas en la capital cubana y hay que estimular su uso por todas las formas de producción existentes, para depender en menor medida, de los suministros de alimentos provenientes de otros territorios, comentaron, sin embargo, especialistas agrícolas.

El programa cubano para desarrollar estos cultivos está a cargo de una comisión que incluye a funcionarios gubernamentales provinciales y municipales y del Ministerio de Agricultura.

La agricultura urbana abarca a los sembrados en pequeñas superficies, como solares, huertos, márgenes, terrazas y hasta recipientes, situados en una ciudad y que también pueden dedicarse a la cría de ganado menor o vacas lecheras para el consumo propio o para la venta en mercados de los alrededores.

La crisis económica y su secuela de escasez de alimentos, combustible, transporte y otros servicios, junto a una alta concentración de habitantes en las ciudades obligaron a Cuba a intensificar formas menos costosas de producción y comercialización agrícola.

En ese sentido, Raúl Castro, el ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y segundo hombre en importancia en el gobierno cubano, exhortó personalmente a ”consolidar y fortalecer” la agricultura urbana en todo el país, luego de un análisis que dejó ver magros resultados en algunas provincias.

”Que no existan suelos ociosos en la periferia de las ciudades, cabeceras municipales, poblados y asentamientos, unido a sistemas adecuados de comercialización que faciliten la venta de los productores a la población”, clamó Castro en un mensaje publicado a principios de año por la prensa estatal.

Castro asignó importancia estratégica a la producción de alimentos. ”Valen más los frijoles que los cañones”, dijo en los años más duros de ”período especial”, denominación oficial para la etapa de recesión que comenzó en los años 90, luego de la desaparición de la Unión Soviética y del campo socialista.

La agricultura urbana en La Habana desarrolla 23 programas, que abarcan también al sector pecuario, con el objetivo de producir alimentos para los 2,2 millones de habitantes de la ciudad.

Estos van desde el cultivo de hortalizas, arroz, café y frutas hasta la cría de peces de agua dulce (acuicultura), conejos, aves y ganado porcino y vacuno, entre otros.

También incluye planes para la producción de materia orgánica para abonar la tierra, pues los fertilizantes químicos están absolutamente descartados, en tanto otros tienen que ver con ciencia, tecnología y enseñanza, riego, alimento animal y semillas.

En 1999 se cosecharon en la capital 2,5 millones de quintales (100 kilogramos) de alimentos, granos y frutas y 1,5 millones de hortalizas.

Los planes para este año abarcan la producción de 3,1 millones de quintales de viandas, granos y frutas, 9,1 millones de litros de leche, además de lograr rendimientos de 15 kilogramos por cada metro cuadrado.

Según las autoridades, la idea es asegurar una producción suficiente como para que cada cubano pueda consumir diariamente 300 gramos de hortalizas y 70 gramos de proteína animal.

Organismos internacionales recomiendan el fomento de la agricultura urbana o periurbana dentro de las políticas a adoptar por las administraciones de las ciudades, con el fin de mejorar la seguridad alimentaria y la comercialización de alimentos en ellas.

Datos de la Organización de las Naciones Unidas señalan que la población urbana mundial aumenta anualmente unas 60 millones de personas y la mayoría de los habitantes de América Latina ya viven en las ciudades.

En ese sentido, los expertos vaticinan que cada vez será más difícil enfrentar el reto de proporcionar cantidades adecuadas de alimentos nutritivos y al alcance de la población citadina, en especial para los pobres.

La Habana figura entre las 200 ciudades con una población superior a un millón de habitantes. En 1996 en Cuba, de una población total de 11.038.602, la urbana era de 8.256.662 y la rural de 2.781.940. (FIN/IPS/pg/dm/pr en/00)

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