Xiomara Laugart cantada por Jorge García

La intérprete cubana, emigrada a EE.UU. en los 90’s, se presentará en el centro cultural habanero,El Sauce.

Cortesía Marta María Ramírez

Foto de Xiomara Laugart que Jorge conservaba en su cartel de amigos.

Con Jorge solíamos recordar a Xiomara Laugart en conciertos en los que coincidimos como público, sin que supiéramos de la existencia del otro. Su presencia estuvo siempre con nosotros, en una foto que formó parte del cartel, carteles, que se fueron armando con los amigos imprescindible de ambos y en las historia que Jorge contaba con su sonrisa pícara.  

Su exilio en Estados Unidos, a fines de la década del los 90’s, significó una pérdida irrecuperable para la cultura cubana. Una voz melodiosa y bien educada, le ha merecido el calificativo de La voz de Cuba.
Jorge la hizo canción, aunque solo nos dejó los versos A Xiomara (que copio al final de la entrada). La música la estará tarareando luego de que la escuche el próximo martes, en El Sauce, a las 10:00 p.m.
Yo pienso ir a enfrentar mis nostalgias.

A Xiomara

Jorge García
Primero de diciembre de 1989

Se detiene el barrio, la tensión aumenta
cuando va bajando por la calle treinta
contoneando al viento su figura y su color.
Algún transeúnte aminora el paso,
un chofer ansioso oprime su claxon,
y desde el garage un piropo de escapó.
Y es que el paisaje se transforma cuando la ve.
Es su presencia que disloca la sensatez.
Vamos, canta, quiero ver la luna,
que muere de envidia por tu voz.
Vamos, canta, dame la fortura
de sentir vibrar todo alrededor,
con la misma fe, que yo siempre te voy a oir.
Entra en el mercado, alguien se impacienta,
hasta quiere ahogarse en su mar de trenzas.
y con la mirada le propone romancear.
Una carcajada golpea la noche,
como buen escudo para los reproches
de algún alma ilusa que la quiera entristecer.
Y es que la dicha se despliega cuando la ve.
Es su sonrisa que enaltece la sencillez.
Vamos, canta, quiero ver la luna,
que muere de envidia por tu voz.
Vamos, canta, dame la fortuna
de sentir vibrar todo alrededor,
con la misma fe, que yo siempre te voy a oír.
Se detiene el barrio ante el mar de trenzas,
que aminora el paso por la calle treinta
lanzando a la luna toda la fortuna de una voz,
su voz.

Un comentario

  1. pepe

    Esta canción no es diciembre del 89 es del 91. La hizo para Xiomara con motivo de su participación en “El té de Jorge” su peña, que se hacía en el Patio de María.

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