Integración: Cuba, Caricom y la energía

Los nexos bilaterales han permitido ampliar la colaboración a otros renglones como la agricultura y el medio ambiente.

Archivo IPS Cuba

Parque eólico en Gibara, Cuba

Como un árbol que se renueva, reverdecen las relaciones entre la mayor de las Antillas y sus hermanos del Caribe, con la celebración, este diciembre, del aniversario 35 del establecimiento de las relaciones entre Cuba y Barbados, Guyana, Jamaica y Trinidad y Tobago, países fundadores de la Comunidad del Caribe (Caricom).

El 8 de diciembre de 1972 se inició una fuerte relación entre Cuba y la comunidad caribeña, que se ha materializado en el apoyo brindado por los estados miembros del bloque regional, patentizado durante los debates en la Asamblea General de Naciones Unidas y en otros foros internacionales. El Caribe siempre ha dejado claro su rechazo a la política de embargo de Estados Unidos contra la isla.

Los nexos bilaterales han permitido incrementar la colaboración y ampliarla a otros renglones como la agricultura y el medio ambiente. Una expresión de ese avance   fue la Primera   Gira de Estudios de Energía Renovable 2007, efectuada recientemente en La Habana. El evento contó con el auspicio de la Comunidad del Caribe y en él participaron representantes de más de una decena de países miembros del bloque regional.

La gira incluyó un recorrido por diferentes programas de aplicación de la energía renovable en Cuba, que abarcó a varias provincias de país. En opinión de algunos asistentes, la cita permitió conocer y compartir experiencias muy útiles para las naciones del Caribe y Latinoamérica en el tema, vital para las economías del área, tan necesitadas del ahorro energético, en un contexto mundial caracterizado por los altos precios del petróleo, una profunda crisis social, económica y financiera   y una economía globalizada cada vez más decadente y con menos soluciones.

La amenaza continua de guerras, la pandemia del sida y otras enfermedades, los cambios climáticos y su secuela de destrucción y muerte, entre otros graves flagelos que amenazan seriamente la supervivencia de la especie humana, también afectan a las naciones caribeñas, de ahí la importancia de la reunión realizada en la capital de la isla.

En sus palabras de clausura, el representante de la Comunidad del Caribe, Leighton Waterman, secretario del Proyecto Asociado del Caribe al Programa de Desarrollo de Energía Renovable, aseguró que en sus intervenciones los funcionarios de los distintos países expresaron “su disposición de trabajar con Cuba en diferentes áreas, entre las que se destacan cursos de entrenamiento y de diplomado, investigaciones solares, de tipo fotovoltaica y térmica, los diferentes métodos del manejo de la información, el desarrollo de las turbinas eólicas caribeñas y el desarrollo de capacidades en las instituciones educacionales”, por ejemplo en la Universidad de La Habana y el Instituto Politécnico Superior José Antonio   Echeverría.

Para el próximo año, dijo, podrían comenzar a implementarse cursos de maestría y doctorados, así como el intercambio de personal e información científica, en las áreas de gestión del conocimiento, la seguridad, el transporte y  la protección ambiental, para expandirlo por toda el área del Caribe. Refiriéndose a las naciones que no forman parte del grupo, Waterman señaló que “había que tener   en cuenta todas las cuestiones participativas e inclusivas, de todos los países hermanos interesados en el tema”.

El dirigente del grupo caribeño exhortó a que los futuros acuerdos de cooperación bilateral puedan incluir todas las formas de energía renovable.

En conversación con la prensa,  Waterman destacó que acciones como el evento posibilitan el conocimiento e intercambio entre   personas que trabajan en un frente común, en este caso, la energía renovable. “Nos permitió conocer qué está haciendo Cuba   en esta rama, se pudo intercambiar experiencias en la aplicación y explotación de las energías renovables”, explicó.

Otras de las ventajas fue el contacto con personal académico, instituciones técnicas y también con quienes están trabajando en el campo de las celdas fotovoltaicas, uno de los tipos de energía renovables de mayor extensión y aplicación en el área del Caribe, consideró Waterman.

Para el representante de la Comunidad de Caribe, ese aspecto fue de gran interés y hasta se manifestó la posibilidad de utilizar en las naciones caribeñas los sistemas fotovoltaicos que se desarrollan en la isla, para no tener que traerlos de una zona más distante, fuera de la región. “Esto nos demuestra que desde el área podemos acceder a Cuba, a su información, a su desarrollo y aplicarlos en nuestros países, como   los casos de sistemas de agua caliente por calentadores solares, la hidroenergía y el desarrollo de la energía eólica.”

Por otra parte, Fitzroy Vidal, ingeniero principal del Ministerio de Energía, Minería y Telecomunicaciones de Jamaica, señaló que la gira es importante “porque hemos asistido a un evento de la comunidad caribeña, incluida Cuba, juntos, representados por un grupo de personas con intereses comunes, que pertenecen a una misma zona geográfica”.

Papel de Cuba

Sobre el papel que desempeña Cuba en este proyecto de energía renovable de la Comunidad del Caribe, Waterman aseguró que las autoridades cubanas aceptaron ser la sede de la reunión, lo que dio “la oportunidad de ver diferentes áreas de explotación de energía renovable juntas en un mismo lugar. Eso ayuda mucho, poder ir a un solo país y ver todas esas diversas fuentes de energía trabajando juntas”.

A su juicio, la isla caribeña tiene también una red de desarrollo científico técnico, por tanto, es un buen apoyo para este tipo de evento, donde nos reunimos para intercambiar experiencias. “Nuestro proyecto ha sido desarrollado por los propios países, por lo tanto, han sido las necesidades desde el punto de vista de cada país   las que han determinado la implementación y desarrollo de estos programas. A la vez, estos eventos ayudan a intercambiar la información entre los países y en algunas ocasiones hasta a poner los recursos en común y así estamos viendo a Cuba, como un factor de integración en este proceso”.

Waterman se refirió a la ayuda que puede brindar Caricom a Cuba en la implementación de proyectos de energía renovable. Al respecto, explicó que, desde hace cuatro años, la mayor de las Antillas es parte de los planes que desarrolla el grupo en este campo y que “contribuye de manera importante en el desarrollo de capacidades, información de la energía y mecanismos de desarrollo financiero”.

Phillip C. Jachson, coordinador de Ciencia y Tecnología en el Ministerio de Telecomunicaciones, Ciencia y Tecnología e Industria de San Vicente y las Granadinas, consideró como lo más significativo “el compromiso establecido por el gobierno y las instituciones cubanas encargadas del tema de la cooperación entre los países. Estoy seguro y sé que podemos contar con el gobierno de Cuba y sus instituciones para cualquier ayuda que   puedan brindarnos en este aspecto”.

Para el representante de Jamaica, “Cuba ha sido capaz de hacer tanto en los temas de energía y de desarrollo energético, a pesar de la difícil situación económica que atraviesa su pueblo. Hemos visto muchas oportunidades, en las que con recursos muy limitados, en un ambiente muy hostil desde el punto de vista económico y geopolítico, se ha tomado la decisión de hacia donde se quiere llegar, se han concentrado todos los recursos en la revolución energética y lo mejor es el deseo de compartir todos estos conocimientos y resultados con nosotros.

“Los retos son que mi gobierno no puede controlar los precios del petróleo, porque importamos todo nuestro petróleo y esto es equivalente al 96 por ciento de la demanda de energía del país. Por eso lo que podemos hacer es controlar la demanda y cómo se usa la energía”, afirmó Vidal.

Por ello, comentó “cualquier oportunidad que tengamos de convertirnos en menos dependientes de los combustibles fósiles y desarrollar nuestros recursos propios, al mismo tiempo que controlamos la demanda, representa una situación de ganancia para Jamaica”. Al respecto, mencionó que recientemente Cuba hizo una donación de 4.000.000 de bombillos ahorradores a Jamaica. Cuando la instalación se complete (84 por ciento ya está instalada), “va a representar un ahorro y va a reducir 87 megavatios en la demanda pico,   lo cual significa que   podemos aplazar las inversiones en nuevas instalaciones de generación, ahorrando aproximadamente 150 millones de dólares”.

El anfitrión del evento, Manuel Menéndez Castellanos, jefe del equipo de Coordinación y Apoyo del presidente Fidel Castro, ratificó la disposición cubana de brindar toda la ayuda que esté al alcance para los pueblos de la región caribeña y latinoamericana. “Agradecemos su colaboración con Cuba y reiteramos nuestro apoyo y   ayuda con todos los países de la región, en ambas direcciones hay posibilidades de trabajo y colaboración.

“Todo lo que hacemos, lo hacemos pensando en todo el Caribe y en toda América Latina. Cuanto hemos avanzado en el campo de la energía renovable, que ustedes han podido ver durante esta gira, siempre pensamos: esta tecnología tiene que ser la tecnología del Caribe, tal y como la tenemos y más perfeccionada”, agregó.

Menéndez opinó que, dada la necesidad de este tipo de encuentros, se podría repetir dentro de año y medio o dos años, etapa en la “que estaremos en otro momento de la vida, del desarrollo, que ya se hayan efectuado estos y otros proyectos, y   estén más maduras otras investigaciones de otro tipo” y que “nuestra propia colaboración se haya estrechado más”, precisó. “Tenemos que volver a encontrarnos y que se sumen otros necesariamente para volver a intercambiar experiencias y aprender más sobre estos y otros temas”, añadió.

Cooperación

 

La mayor de las Antillas y los países de la Comunidad del Caribe avanzan en la integración regional. Cuba mantiene un equitativo intercambio comercial con todos los estados del área, que en 2000 ascendió a 180 millones de dólares, tendencia ascendente y estable en los últimos años.

Por otra parte, la isla ha brindado además su ayuda solidaria a los países caribeños perjudicados por catástrofes naturales, como Guyana y Haití, nación esta última arrasada por el huracán Jeanne el pasado año, que provocó más de 2.000 víctimas, entre muertos y desaparecidos.  

La isla, además, ha puesto a disposición de esas naciones su experiencia y recursos en las esferas de la salud, educación y deporte. En la actualidad, 3.000 jóvenes caribeños estudian medicina, ingeniería o educación física en territorio cubano. Más de 10.000   personas de la región se han beneficiado de la Operación Milagro , iniciativa impulsada por Cuba y Venezuela para intervenir quirúrgicamente a quienes padecen problemas oftalmológicos y de escasos recursos económicos.

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