Deficiente recogida de desechos sólidos persiste en La Habana

La inestabilidad en el servicio de recogida de residuos afecta desde hace años a varios municipios de la capital.

Con más de dos millones de habitantes, La Habana genera diariamente varios miles de metros cúbicos de desechos sólidos.

Foto: Archivo IPS_Cuba

La Habana, 12 jun.- Aunque durante los últimos años, los gastos de inversión medioambiental destinados a los residuos sólidos han experimentado ligeros incrementos en el país, todavía la población de esta capital considera insuficientes esos recursos.

En 2015, esos gastos representaron unos 17.400.000 pesos cubanos, mientras en 2016  la cifra llegó a más de 18.750.000 pesos cubanos, arrojaron los últimos cálculos de la estatal Oficina Nacional de Estadística e Información (Onei).

Sectores como agua, atmósfera y recursos forestales ocupan la mayor parte de los gastos de inversión para la protección del medio ambiente, en tanto suelos y residuos sólidos se ubican al final de la lista, indicó la publicación Gastos de Inversión para la Protección del Medio Ambiente.

De acuerdo con la Onei, en 2014, 2015 y 2016 se realizaron pocos gastos de inversión ambiental relacionados con la obtención de equipos e instalaciones para medición, monitoreo y control de residuos, así como en la prevención de la generación de residuos.

 

¿Cuáles organismos son responsables?

El manejo de residuos sólidos en la capital, así como en toda Cuba, es una responsabilidad que comparten los gobiernos provinciales y municipales.

Lo que concierne a planificación, elaboración de los presupuestos, control y establecimiento de directivas resulta una tarea conjunta entre el Ministerio de Economía y Planificación, el de Salud Pública y el de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.

De las actividades operativas se encargan empresas estatales presupuestadas o las de tipo corporativa como la Empresa Aurora. En La Habana, por ejemplo, coexisten ambas.

Por su parte, el ramo sanitario establece directrices para la protección de la salud y el control sanitario, y la cartera ambiental emite líneas referidas al cuidado del entorno en relación al manejo de residuos sólidos, especialmente para su disposición, monitoreo y control.

Las mayores cifras estuvieron distribuidas en la recogida y transporte de los desechos, y en el tratamiento y disposición final de residuos peligrosos y no peligrosos (estos últimos con los más altos números).

Según precisiones de la Onei, la gestión de residuos abarca aquellas actividades y medidas cuyo objetivo es prevenir la generación de esos desechos y reducir efectos perjudiciales para el medio ambiente.

Todo ello incluye la limpieza, recogida y tratamiento de residuos, y acciones normativas y de control; además del reciclaje, el compostaje y el tratamiento de residuos de bajo índice de radioactividad.

La Habana es una de las provincias que más desechos genera y la que mayores problemas presenta en su tratamiento.

“La basura se ha convertido en una constante del paisaje de la capital, que desborda los tanques y enseguida se forman pequeños vertederos como el de la esquina de Calzada de Luyanó y Atarés”, comentó a la Redacción IPS Cuba una de las vecinas de la zona, Georgina Rodríguez, quien trabaja en el hogar.

En muchas ocasiones, “las personas dilatan más el problema cuando echan fuera de los contenedores sus “jabitas de basura” o peor, cuando algunos se roban los tanques o los destruyen para quitarle piezas como las ruedas”, agregó.

En muchos lugares de la capital, los desechos se acumulan en las esquinas mientras transcurren los días. Algunos municipios buscan alternativas para la recogida, utilizan transporte de tracción animal u otras modalidades, pero aun así no logran cubrir la demanda, consideró Victoria Herrera, una vecina del municipio Cerro.

Ariel Hernández, que reside en La Habana Vieja y trabaja en San Miguel del Padrón, ve una mejoría en la parte más antigua de la ciudad. Mientras las calles de San Miguel rebosan de basuras y la situación no cambia, contrastó el joven informático.

“Hay pocos tanques y cestos, demasiada inestabilidad en la recogida y los desperdicios obstaculizan las vías, huelen mal, contaminan el barrio y contribuyen a la proliferación de algunas enfermedades, es decir, afectan la calidad de vida en general”, añadió.

Aunque no existen leyes o regulaciones nacionales referidas solamente al manejo de residuos sólidos, la Constitución tiene varios artículos dedicados al cuidado y control del medio ambiente, y otras legislaciones referidas a la recogida de materias reciclables.

La localización y funcionamiento de los vertederos es otro de los factores que preocupa a las autoridades locales, quienes desde hace tiempo estudian la posible ubicación de nuevas aéreas con ese fin, alertaba desde 2004 el Plan de Manejo Integral de los Residuos Sólidos Urbanos en la capital.

A inicios de 2014, Cuba comenzó a trabajar en la creación de cooperativas para la recogida de desechos sólidos como una forma de paliar el problema desde las instancias locales. (2017)

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