Documental reivindica el reciclaje y clama por higiene en La Habana

Se trata de la última entrega del Proyecto Palomas, una casa productora para el activismo social, creada en 2002.

El documental será estrenado al público el 31 de marzo, en el cine Chaplin, a las tres de la tarde.

Foto: Jorge Luis Baños/ IPS

La Habana, 24 feb.- Las realidades de La Habana, sus desechos e historias femeninas, algunas duras y desafiantes, se entremezclan en Mujeres… de la basura al bienestar, el último documental que estrena el proyecto Palomas.

Puesto a consideración de especialistas y la prensa la víspera, el audiovisual de 35 minutos está dirigido por Lizette Vila, directora de la Casa Productora de Audiovisuales para el activismo social proyecto Palomas, y la también realizadora Ingrid León.

“Yo veo a La Habana y a Cuba, como una mujer, por su capacidad de resiliencia, de resistir con fuerza, vigor y voluntad… y las mujeres son las que más interactúan con la basura, viven y conviven con ella, y proponen soluciones”, dijo Vila en la presentación, realizada en el Centro Cultural Cinematográfico Fresa y Chocolate.

El documental por destaca la multiplicidad de voces y edades de las mujeres incluidas.

Foto: Jorge Luis Baños/ IPS

La realización contó con el apoyo de las embajadas de Canadá y del Reino de los Países Bajos; las organizaciones no gubernamentales Care y Oxfam, y la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación.

También estuvo respaldada por el proyecto Con sus propias manos, de la Editorial de la Mujer; el Programa de equidad de Género con Incidencia Nacional (Pegin), el estatal Instituto del Arte e Industria Cinematográficos, el Centro Félix Varela y la Asociación Cubana de Producción Animal (ACPA).

Como en sus obras anteriores, destaca la multiplicidad de voces y edades: recolectoras de materias primas, ambientalistas, artistas, personas con capacidades diferentes, pintoras, barrenderas voluntarias e integrantes de proyectos comunitarios de higiene ambiental.

Diversidad y unidad

Diversas en edades, procedencias, color de la piel y nivel de enseñanza, las entrevistadas tienen intereses comunes: contribuir a que La Habana sea una ciudad mejor, apoyar con sus ingresos como recicladoras a la economía propia y familiar, y educar a las nuevas generaciones en una cultura ecologista, entre otros.

Testimonios y canciones y pinturas de representantes de la música y la plástica cubanas se intercalan con denuncias, mensajes ambientales, legislaciones, datos y llamados a la integración e la ciudadanía y el Estado para buscar soluciones sostenibles para los desechos, que son el mayor desafío ambiental de La Habana.

 

    Más sobre basura en la capital

  • Con 2.100.000 habitantes, la Habana genera cada día 23.000 metros cúbicos de desechos sólidos. No todo puede recogerse por insuficiencia de transporte.
  • Especialistas alertan que en Cuba abunda la reutilización pero faltan mucho por reciclar.
  • Por cada tonelada de papel que se recicla, se evita la tala de 17 árboles.

Algunas usan gomas recicladas para hacer fuentes secas, otras colectan latas y botellas para venderlas como materias primas o, bien fregadas, usarlas como envases en una minindustria de conservas, considerando esta actividad como una oportunidad económica posible y una esperanza.

Mientras Maya García, de 87 años, recuerda cómo recoge desechos desde los 10 años, Diana Bernandés, de 70 años, quien engrosa sus ingresos con el fruto del reciclaje, sueña con reunir lo suficiente para comprar un ansiado televisor.

Y Ángela Corvea, del proyecto Acualina, desea que el mar, la bahía y la ciudad gocen de buena salud.

“Nos toca atender y dar salida a un dilema ambiental, económico y social. Si no hacemos consenso y causa común de este conflicto, la limpieza de La Habana seguirá en estado de emergencia”, alerta el documental.

Aunque algunas personas menosprecian a quienes se encargan de la recogida de basura, la limpieza de calles y el reciclaje y se refieren a ellas en términos peyorativos, estas mujeres defienden su labor por ser “un trabajo como otro cualquiera”, “un trabajo digno y no un delito”, “un muro de contención” y por “encontrar belleza en la basura”.

Miradas

“Estas mujeres son iguales a las que vemos por ahí, en cualquier lugar y se comunican, sobre todo, al amanecer, esa hora del dolor”, dijo Vila a la Redacción IPS Cuba.

Para Humberto Mayol, fotógrafo de Palomas, a diferencia de otras realizaciones, la complejidad de esta radicó en la esencia misma del documental: cómo transmitir sobre la basura y hacerlo atractivo para las personas, de manera que les llegue al corazón.

“El documental es excelente, se va apoyando en imágenes y en las historias de vida de muchas mujeres. Vivo en Alamar, cerca de la costa, y el panorama es deprimente”, declaró Isabel Blanco, de Danza Contemporánea de Cuba.

Aun sin estrenar su última realización, Vila ya prepara la próxima que versará sobre el cáncer de mama en mujeres y hombres, reveló. (2018)

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