Fincas del oriente apuestan a energías renovables

Aunque existe una alta cobertura del servicio eléctrico, algunas zonas apartadas o montañosas no disponen de electricidad en Cuba.

Hay poco conocimiento entre el campesino del uso de las energías renovables, según activistas.

La Habana, 9 ago.- Fincas agropecuarias de tres provincias del oriente cubano desarrollan experiencias de uso de fuentes de energía renovable, integradas en sistemas agropecuarios, a partir de la capacitación de los agricultores y la entrega de esas tecnologías.

Aida Almaguer, de la Asociación Cubana de Producción Animal (ACPA) en la provincia oriental de Santiago de Cuba, declaró a la Redacción IPS Cuba que ocho parcelas de Santiago de Cuba cinco de Guantánamo y siete de Granma se benefician del proyecto “Fincas pecuarias sustentadas en las energías renovables” en el suroriente cubano.

Para Almaguer, “es un proyecto innovador que busca el desarrollo y la eficiencia y persigue ser modelo de integración entre los sistemas agropecuarios y las fuentes renovables de energía teniendo en cuenta a la familia dentro de ese sistema”.

“Estamos tratando de usar el sol que sale para todos, pero a veces no sabemos cómo aprovecharlo, sobre todo en la zona rural, donde la gente tiene mucho potencial para desarrollar”, estimó.

A su juicio, las familias campesinas no integran el aprovechamiento de la energía solar  de la manera debida ni utilizan residuales porque los consideran desechos “cuando en realidad son una materia prima valiosa que pueden utilizar como un sistema integrado al ecosistema”.

El proyecto, financiado por la Unión Europea con la organización no gubernamental HIVOS, como donante mayoritario, y Agro Acción Alemana como cofinanciador,  emplea la metodología de diagnóstico para determinar qué tecnología es la que puede dar mayor eficiencia y tiene como principio la capacitación y la gestión estratégica buscando fortalezas, deficiencias, amenazas y sus oportunidades.

A la hora de seleccionar las fincas, se tuvo en cuenta un requisito esencial: que se encontraran en zonas rurales y no dispusieran de energía eléctrica.

Aunque en el archipiélago existe una alta cobertura del servicio eléctrico –de más de 90 por ciento según datos oficiales-, algunas zonas apartadas o montañosas no disponen de electricidad.

“Las personas insertadas en la iniciativa hacen un plan de negocios, que llamamos Sistema Agropecuario Integral, que no es más que planificar una inversión. Estamos en una fase en que ya han recibido toda la capacitación gerencial y el diagnóstico con las tecnologías,  que la gente no las usa porque no las conoce”, amplió la experta.

En las fincas, se trata de introducir el sistema agropecuario integrado y el empleo de las fuentes renovables, de modo que la producción de esa energía -solar y del viento, entre otras-, alimente esa finca y pueda darle energía a otras cercanas.

Esto es posible porque el proyecto tiene la posibilidad de donar tecnologías que hacen uso de las diferentes fuentes de energía, destaca Almaguer.

Como resultado de este proyecto, hoy las fincas cuentan con molinos de viento, bombas, aerobombas que también son fotovoltaicas para extraer el agua, y biodigestores, que les permiten usar todos los residuales que antes molestaban.

Entre los principios que defiende esta apuesta por la energía renovable y el desarrollo está la mejora de las condiciones de vida de quienes viven en esos espacios.

“Tenemos un caso en que la esposa del finquero es psicóloga, quien por nada del mundo quería estar en la finca. Ahora, al mejorar las condiciones de vida con la posibilidad de tener electricidad, ella ya se ha ido incorporando al proyecto y a todos esos talleres que hacemos sobre equidad de género y sobre cómo va funcionando esta experiencia”, comentó Almaguer.

“Es un proyecto medioambiental que trabaja un poco la necesidad de integrar la equidad de género”, indicó la representante de ACPA.
“Los beneficiarios directos son el productor y su familia en los ámbitos de la energía y el incremento de la producción de alimentos, además de cuidar el entorno. Calculamos un mínimo de 417 beneficiarios directos, pero son muchos más”, apunta Almaguer.

Según la experta, ACPA trabaja también por la biodiversidad aunque su principal objetivo es la producción animal para contribuir a la seguridad alimentaria. (2014)

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.