Huracán Matthew se acerca al oriente cubano

El presidente Raúl Castro revisó en Santiago de Cuba y Guantánamo los preparativos ante el ciclón.

En la imagen, una arboleda golpeada por los vientos que acompañaron al huracán Ike en 2008.

Foto: Jorge Luis Baños-IPS

La Habana, 4 oct.- Las lluvias del huracán Mathew, de categoría cuatro en la escala Saffir-Simpson, llegan a la zona oriental de Cuba desde esta madrugada y se pronostica que toque tierra pasadas las ocho de la noche en algún punto entre el oeste de Guantánamo y la punta de Maisí.

El parte emitido por el Centro de Pronósticos del Instituto de Meteorología a las seis de la mañana de hoy, indicó que el huracán se encontraba a 235 kilómetros al sur de la ciudad de Guantánamo y 275 de Santiago de Cuba, se trasladaba a una velocidad de 15 kilómetros por hora, con vientos de 230 kilómetros por hora y una presión de 934 hectopascal.

Según el reporte, la pared del ojo se encontraba en la parte más oeste del territorio de Haití y los vientos pueden girar más norte-noroeste por la interacción del sistema con una masa de tierra, en este caso la isla La Española, que comparten Haití y República Dominicana.

De acuerdo con algunos testimonios de Santiago de Cuba y Holguín, hasta el momento no se han producido cambios considerables en las condiciones del tiempo, “pero mi familia dice que todo están preparados para enfrentar el huracán”, dijo Iraida, de 41 años, trabajadora estatal con familiares en esos territorios,

Historias de huracanes

 

Este 4 de octubre se cumplen 172 años del paso por el occidente del país de la tormenta de San Francisco de Asís, huracán categoría cuatro, que en La Habana tuvo vientos de 200 kilómetros por hora.

Según el profesor Luis Enrique Ramos, coordinador de la Comisión de Historia de la Sociedad Cubana de Meteorología, se le atribuye la destrucción de los cafetales que entonces existían en la zona occidental del archipiélago.

El Flora, que en 1963 azotó durante cinco días el oriente del país con una trayectoria de lazo cerrado, provocó la muerte de 1.000 personas.

Con la labor mancomunada de organismos, empresas e instituciones, bajo la coordinación del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil (DC), dirigida a la prevención, Cuba ha logrado reducir drásticamente la pérdida de vidas humanas desde el paso de Flora.

Según estadísticas de la DC, entre 1998 y 2012, azotaron el país 18 organismos tropicales, de ellos ocho de gran intensidad. El número de personas fallecidas en el período fue de 56.

La furia de los vientos huracanados comenzará a sentirse al final de la tarde y prolongarse por más de 10 horas, dijo la víspera José Rubiera, jefe del Departamento de Pronósticos del Instituto de Meteorología.

“Como la provincia de Guantánamo jamás ha tenido un huracán de gran intensidad, es necesario conocer que al paso de su centro se produce una calma, si es de día, sale el sol y, de noche, hay luna y no llueve. Un rato después, tal vez una hora, en dependencia de la traslación y el diámetro del ojo, comenzará de nuevo el huracán tan fuerte como antes o más”, insistió.

De acuerdo con el emblemático meteorólogo, los vientos de huracán terminarán al final de la madrugada de miércoles 5, luego de una duración aproximada de hasta 10 horas, en tanto los de tormenta tropical se sentirán hasta el final de la tarde, con una duración aproximada de hasta 36 horas.

Entre los principales impactos de Matthew, se prevén lluvias intensas en el oriente del país, con niveles estimados entre 200 y 300 milímetros y hasta 400-500 en zonas montañosas, que se mantendrían el miércoles, aún después de la salida al mar y pueden ocurrir en la costa norte de las provincias centrales, con acumulados de 100 a 300 milímetros.

En una intervención televisiva repetida varias veces para alertar a la población, Rubiera agregó que el ciclón provocaría fuertes marejadas en ambas costas orientales y olas de hasta 10 metros sobre el nivel del mar en el sur, así como inundaciones costeras en la costa norte de Holguín y Guantánamo y moderadas en el golfo de Guacanayabo, después que el centro toque tierra.

El experto explicó que la temperatura del mar al sur de Cuba, de 29 y 32 grados, contribuiría a mantener la fuerza de Matthew, e incluso, a aumentarla.

El radio de vientos de tormenta tropical es amplio, de 295 kilómetros a cada lado, mientras que el de huracán abarca 65 kilómetros, para un diámetro de 125 kilómetros.

Ante la amenaza de este peligroso evento, considerado el más poderoso formado en el Caribe desde el Félix, en 2007, la Defensa Civil decretó la fase de alarma ciclónica para las provincias desde Camagüey a Guantánamo.

Miles de personas residentes en zonas de riesgo y viviendas sin condiciones para resistir el embate de las lluvias y los vientos fueron trasladadas hacia lugares seguros, ya sea centros de evacuación o casas de familiares o vecinos, al igual que sus bienes, ganado, alimentos y otros recursos materiales.

Para comprobar la preparación del territorio más oriental del país, el presidente Raúl Castro al frente de una comitiva de ministros, visitó la provincia de Guantánamo, donde se procedió a la evacuación de unas 179.598 personas hacia 160 centros habilitados y se orientó el acopio de producciones agrícolas, entre ellas 24.000 latas de café.

El mandatario, que preside el Consejo de Defensa Nacional, recorrió también diferentes objetivos económicos, militares y sociales en la ciudad de Santiago de Cuba.

Castro, que en esta ocasión siguió la práctica de su hermano y antecesor, Fidel Castro, de personarse en los lugares con amenaza de desastre, insistió en que había que prepararse como si fuera el doble de fuerte que el devastador huracán Sandy, que en octubre de 2012 ocasionó grandes estragos en Santiago de Cuba y costó la vida de 11 personas.

Lázaro Expósito, primer secretario del Partido Comunista de Cuba en Santiago de Cuba y presidente del Consejo de Defensa Provincial, alertó en intervención televisiva local que los principales peligros para ese territorio serán las penetraciones del mar, intensas lluvias e inundaciones costeras.

Equipos y varias brigadas de trabajadores de las empresas eléctrica y telefónica se trasladaron previamente hacia el oriente del país con el objetivo de podar árboles ante la proximidad de Matthew y, luego, restaurar los daños que puedan provocar los vientos y lluvias.

Según reportes de la televisión, la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba desmontó las antenas de recepción de la telefonía móvil en varios poblados de Guantánamo, Santiago y Granma para prevenir daños en el equipamiento.

Unos 1.200 turistas que se encontraban en la región oriental fueron trasladados hacia instalaciones en los Jardines del Rey, al norte del centro del archipiélago. Y en Baracoa, la ciudad primada, las autoridades del turismo reubicaron en sitios seguros a visitantes que se alojaban en viviendas particulares sin todas las condiciones de seguridad.

Las dos plantas de níquel de la provincia de Holguín paralizaron sus operaciones ante la cercanía de Matthew. El mineral ya procesado fue resguardado como medida preventiva, indicaron fuentes empresariales. (2016)

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