Guantánamo: Infierno cumple cinco años

Hace más de dos años que fue “rescatado” por el gobierno británico de la cárcel que Estados Unidos mantiene en su base naval de Guantánamo, en el oriente de Cuba, pero Asif Iqbal no logra pasar un día de su vida sin recordar la angustia del encierro injusto.

Foto: Tomado de AmnistiaUSA

“No hay un momento en que no lleve a Guantánamo conmigo”, dice Iqbal, un ciudadano británico que fue acusado por sus celadores estadounidenses de ser miembro de la red terrorista Al Qaeda y de haber participado en una reunión de un centenar de personas para organizar los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington.

Iqbal, junto a otras personas, viajó a Cuba para exigir al gobierno de Estados Unidos que cierre la cárcel de Guantánamo, cuando se cumplen cinco años de la llegada de los primeros prisioneros a esa base militar de Estados Unidos en la isla de Cuba.

“Nos sometieron a un aislamiento total y a las más diversas torturas psicológicas para aumentar los niveles de estrés: música altísima, luces intensas, temperaturas extremas de calor y frío. Después de tres meses, dijimos que sí, que éramos miembros de Al Qaeda. Podíamos decir cualquier cosa por tal de salir del aislamiento”, cuenta.

Capturado en Afganistán, en 2002, este cartero británico de 25 años de edad fue liberado dos años y medio después gracias a la intervención del gobierno de Tony Blair.

Las autoridades británicas demostraron que, en la fecha de la supuesta reunión, Asif Iqbal se encontraba en su país y, por ende, no podía haber participado en la organización del ataque terrorista. ¿Qué puede pasar con todas aquellas personas que no tienen un gobierno como el británico que los defienda?, pregunta ahora.

“Mi principal temor es que los torturen al punto de las confesiones falsas. Los que viven en Afganistán o en Pakistán no tienen quién los defienda. Si son inocentes y Estados Unidos dice lo contrario, no podrán probar nada”, dijo Iqbal a la prensa en su primera visita a Cuba como una persona libre.

“Todos los que están ahí adentro son inocentes hasta que se demuestre lo contrario”, añadió.

Hasta las puertas del enclave

Iqbal integró una delegación internacional pacifista que viajó a Cuba a mediados de enero para exigir al gobierno de Estados Unidos. Entre los activistas se encontraban familiares de los detenidos, la madre de un bombero fallecido durante los ataques del 11 de septiembre en Nueva York y la de un soldado estadounidense muerto en Iraq.

El gobierno de Cuba no puso reparos para que el grupo de pacifistas marchara el día 11 hasta el perímetro fronterizo de la base para exigir el cierre de la cárcel, la derogación de la Ley de Comisiones Militares aprobada por el presidente estadounidense George W. Bush el pasado año y la restauración del hábeas corpus.

La Ley sobre Comisiones Militares de 2006 limita la revisión judicial de las detenciones y establece el procesamiento por una comisión militar de los ciudadanos extranjeros que se encuentren bajo custodia estadounidense en cualquier parte del mundo, en calidad de “combatientes enemigos”.

Considerada por la organización defensora de los derechos humanos Amnistía Internacional (AI), con sede en Londres, como “salvaguardia fundamental contra la detención arbitraria y la tortura”, el hábeas corpus impide encarcelar personas si no hay pruebas en su contra.

“No es un derecho abstracto. Si se puede mantener a un detenido indefinidamente, se destruyen las familias y se violan los derechos humanos. La administración de Bush está tratando de destruir este derecho”, sostuvo el abogado Hill Goodman, quien viajó a esta isla caribeña en representación del Centro por los Derechos Constitucionales, con sede en Nueva York.

Para Iqbal, lo peor de su estancia en Guantánamo fue el desconocimiento: “No saber qué nos pasaba, por qué nos tenían ahí, si nos iban a garantizar los mínimos derechos humanos”. Y este sufrimiento no es sólo de los presos, es el sufrimiento de cada familia, añadió.

La misión pacifista, que permaneció en Cuba entre el 8 y el 13, incluyó en su periplo encuentros con autoridades de este país, una conferencia sobre el terrorismo y las condiciones de la prisión estadounidense, la proyección del filme Camino a Guantánamo y un homenaje al héroe nacional cubano, José Martí.

Reclamos a Bush

Además de anunciar la realización de una conferencia de prensa a su regreso a Washington, el grupo se refirió a la celebración de una manifestación en esa capital para movilizar a la opinión pública y atraer la atención del gobierno de Bush. “Sin hábeas corpus, todos somos prisioneros”, es uno de los mensajes que trasmite el grupo.

“Más de 700 personas han sido encarceladas y casi 400 fueron liberadas sin ninguna acusación ni disculpa de parte de Estados Unidos. Unos 370 quedan aún presos y el gobierno de Bush ha dicho que sólo 50 ó 60 serán llevados a juicio. ¿Qué hacen los otros restantes aún presos? “, interrogó la ex diplomática Ann Wright.

Tras una carrera de 29 años en el ejército y 16 en el cuerpo diplomático de ese país, Wright renunció a su puesto en la embajada de Washington en Kabul, en 2003, por su oposición a la guerra contra Iraq.

“La ocupación de Iraq y el comienzo de la guerra fue un delito cometido por el gobierno de mi país, sin la autorización de la comunidad internacional. Tenemos que asumir esa responsabilidad así como debemos realizar un juicio político al presidente (Bush) por sus actividades criminales”, dijo Wright.

Por su parte, Cindy Sheehan, quien perdiera a su hijo Casey en la guerra de Iraq, aseguró que a los pacifistas les preocupa la situación de los prisioneros, pero también de los soldados estadounidenses en Iraq. “Ellos pueden ser víctimas de la retribución por el trato inhumano que da mi gobierno a otros seres humanos”, afirmó. “En memoria de mi hijo y de todos los que puedan ser salvados de la muerte, llamo al presidente Bush a parar el odio, la mentira, la violencia, y a cerrar esta cárcel que tanto daño ha hecho al pueblo norteamericano y que ha contribuido a tener hoy un mundo más inseguro”, expresó Sheehan.

“Nosotros sabemos, y creemos, porque lo hemos visto, que cada vez que se aumenta la guerra, aumentan la violencia, las muertes…las víctimas van a aumentar”, indicó la denominada Mamá Paz a la prensa estatal cubana, al referirse al incremento del contingente militar estadounidense en Iraq.

“El círculo de la violencia debe detenerse y este es un buen momento, como cualquier otro para hacerlo. La violencia engendra más violencia y la matanza trae más matanzas… “, declaró.

Protestas en el mundo

Activistas, líderes religiosos, académicos, militares y personas comunes de todo el mundo exigieron el día 10 el cierre del centro de detención de Guantánamo, cuando se cumplen cinco años de la llegada de los primeros detenidos a esa base militar de Estados Unidos en la isla de Cuba.

“Muchos de los detenidos afirman haber sido objeto de torturas u otro trato cruel, inhumano y degradante. Tres detenidos han muerto en el campo, al parecer por suicidio. Otros han iniciado prolongadas huelgas de hambre, y siguen vivos porque les están aplicando dolorosos métodos de alimentación forzada”, denunció Amnistía Internacional.

En enero de 2005, el diario The New York Times informó que hubo 350 incidentes de daño autoinfligido en 2003. De esa cantidad, 120 fueron intentos de ahorcamiento. Además, 23 prisioneros participaron en un intento simultáneo de suicidio colectivo.

“Guantánamo es un símbolo de injusticia y abusos en la ‘guerra contra el terror’ emprendida por el gobierno estadounidense. El gobierno de Estados Unidos debe cerrarlo”, urgió la organización.

Mary Shaw, de la representación de Amnistía en Estados Unidos, afirmó que Washington “eligió Guantánamo como sede de este centro de detención con el fin de mantener a los detenidos fuera del alcance del derecho nacional e internacional.

“Los propios tribunales del gobierno estadounidense han determinado que más de la mitad de los detenidos nunca cometieron actos hostiles contra Estados Unidos”, dijo Shaw a IPS.

“Y la mayoría no fueron capturados en el campo de batalla, sino entregados a Estados Unidos a cambio de recompensas en efectivo. Es indudable que esta práctica de pagar recompensas por los prisioneros ha conducido a errores. Sin embargo, durante cinco años el gobierno ha negado que estos hombres tienen el derecho básico a impugnar sus detenciones”, agregó.

LA BASE DE GUANTÁNAMO

Situada a 920 kilómetros al este de La Habana, la base naval fue establecida en 1903 como una concesión “a perpetuidad” a Estados Unidos, que hará uso de ella hasta que la necesite. El contrato fue parte de la llamada Enmienda Platt, un texto aprobado por el Congreso estadounidense para ser incluido en la primera Constitución de Cuba.

El apéndice constitucional establecía el pago a Cuba de 2.000 pesos anuales en moneda de oro estadounidense, alquiler que el gobierno de Fidel Castro se negó a cobrar desde su arribo al poder en 1959, pero que Washington sigue depositando anualmente. En la actualidad el pago equivale a algo más de 4.000 dólares.

El gobierno cubano exige la devolución a su jurisdicción de los territorios ocupados por la base. Además, en 2004 y 2005 intentó promover una resolución de condena a Estados Unidos por la violación de los derechos humanos de cientos de prisioneros recluidos en la cárcel de Guantánamo.

DAMAS DE BLANCO ESCRIBEN A CINDY SHEEHAN

La delegación internacional de pacifistas declinó reunirse con las Damas de Blanco, grupo de esposas y familiares de los presos políticos cubanos, quienes habían solicitado un encuentro con Cindy Sheehan.

“No estamos aquí para ver los problemas que hay dentro de Cuba sino para protestar por los abusos que se están cometiendo en Guantánamo, aunque defendemos el respeto a los derechos humanos en todo el mundo”, declaró a la agencia española EFE Medea Benjamin, de la organización Global Exchange y de Codepink (Código Rosa): Mujeres por la paz.

Según esa fuente, Benjamín dijo desconocer la carta donde las Damas solicitaban a Sheehan una entrevista para hablarle de la situación de los disidentes cubanos encarcelados y exhortarla a visitar un centro penitenciario de la isla.

“Al tiempo que usted y sus nobles seguidores se esfuerzan por que se cierre la prisión norteamericana en la base naval de Guantánamo —donde presuntos terroristas se encuentran—, a pocas millas, en la Prisión Provincial de Guantánamo, territorio de la República de Cuba, pacíficos e indefensos prisioneros de conciencia y políticos padecen condiciones inhumanas, sin agua potable limpia, mala alimentación, deficiente asistencia médica, insectos y roedores, visitas muy espaciadas y comunicación precaria”, sostiene la misiva a Sheehan, hecha pública el día 8.

GUANTÁNAMO: CINCO AÑOS TRAS LAS REJAS (CRONOLOGÍA MÍNIMA)

Año 2001

– 7 de octubre: Estados Unidos inicia una acción militar contra el gobierno talibán y miembros de Al Qaeda en Afganistán.

– 13 de noviembre: El presidente George W. Bush emite una orden militar sobre la “detención, trato y juicio de ciertos no ciudadanos, en la guerra contra el terrorismo”, autorizando al Pentágono a retener indefinidamente y sin cargos a ciudadanos no estadounidenses y prohíbe que los detenidos sean sometidos a procesos en tribunales estadounidenses, extranjeros o internacionales.

– 28 de diciembre: El Departamento de Justicia envía al Pentágono un memorándum en el que señala que los tribunales federales no deberían tener en cuenta las peticiones de hábeas corpus que puedan hacerles los “extranjeros enemigos” detenidos en la base.

Año 2002

– 11 de enero: Se transfieren a la prisión de la base naval de Guantánamo los primeros detenidos procedentes de Afganistán y son situados en celdas.

– 1 de agosto: El Departamento de Justicia advierte que el presidente puede autorizar la tortura, que los detenidos pueden ser sometidos a tratos crueles, inhumanos o degradantes que no equivalen a torturas, y que por ello los encargados de los interrogatorios no podrán ser procesados.

Año 2003

– Abril. El secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, autoriza las técnicas de los interrogatorios que incluyen el aislamiento, la manipulación de las temperaturas y el “ajuste del sueño”.

Año 2004

– 22 de abril: Cuba retira una moción que presentaría ante la Comisión de Derechos Humanos de Ginebra para exigir una investigación sobre el estatus jurídico de los presos en Guantánamo.

– 7 de julio: El Pentágono anuncia la formación de los Combatant Status Review Tribunals, tribunales encargados de revisar el estatuto de los combatientes, constituidos por tres militares que pueden emplear pruebas secretas u obtenidas bajo coacción.

Año 2005

– 21 de abril: La Comisión de Derechos Humanos de Ginebra vota por mayoría en contra de una propuesta cubana de supervisión internacional al centro de detención de Guantánamo.

– 25 de mayo: Amnistía Internacional hace un llamamiento exigiendo el cierre de Guantánamo, al que se unen representantes de Naciones Unidas, los ex presidentes de los EE.UU. Jimmy Carter y Bill Clinton, entre otros.

Año 2006

– 10 de junio: Mueren tres detenidos en la base, tras presunto suicidio.

– 17 de octubre: Bush firma la Ley de Comisiones Militares (MCA), que retira a los tribunales de Estados Unidos la jurisdicción para escuchar las peticiones de “hábeas corpus” de extranjeros retenidos como “combatiente enemigos” bajo custodia estadounidense en cualquier parte del mundo.

*Sobre este tema le recomendamos consultar los trabajos: “Guantánamo: Muertos en vida” y “Derechos Humanos: El caso Guantánamo”, publicados en la Revista Mensual, No. 4, abril de 2004 del sitio web Cuba a la mano:

CUBANOS EN LA BASE

El gobierno de Canadá rechazó una solicitud de Estados Unidos para que acoja a unas 45 personas provenientes de Cuba y que permanecen en el enclave naval estadounidense de Guantánamo, al oriente de la isla, bajo el estatus de refugiados políticos, reportó el periódico canadiense CanWest News Service.

Según El Nuevo Herald, de Miami, la petición la hizo el 18 Ellen Sauerbrey, secretaria de Estado adjunta para Asuntos de Población, Refugiados y Migración, durante un encuentro en Ottawa con funcionarios del Departamento de Inmigración y Relaciones Exteriores para tratar el caso y otras cuestiones humanitarias.

“Hablamos con Canadá en varias oportunidades en el pasado y los exhortamos a hacer una excepción”, declaró Sauerbrey, contrariada por la decisión de sus contrapartes de no comprometerse en el asunto.

De acuerdo con un vocero del Departamento de Inmigración canadiense, su gobierno considera que la base de Guantánamo es técnicamente parte del territorio cubano y por tanto el grupo no puede solicitar refugio en el país norteño.

Los emigrantes ilegales fueron interceptados por la Guardia Costera estadounidense cuando trataban de llegar a la Florida. Según el CanWest News, Washington estaría tratando de reubicarlos en un tercer país. Sauerbrey afirmó que Estados Unidos se prepara para una oleada migratoria proveniente de Cuba en caso de que el presidente Fidel Castro muera. “Estamos diseñando una estrategia para intentar desanimar esta migración masiva pero al mismo tiempo no podemos garantizar que no sucederá”, dijo la funcionaria.

Otro grupo de 27 cubanos arribó el día 20 a una isla al sur de Cayo Biscayne, en las inmediaciones de la Florida, informó El Nuevo Herald. Según la fuente, otros 11 emigrantes habían llegado un día antes a Puerto Rico, en una embarcación que los trasladó desde República Dominicana. Mientras, el día 24 fueron descubiertas 12 personas cuando ingresaron en áreas de una base aérea de la marina estadounidense en Cayo Hueso, poco más de 144 kilómetros al norte de Cuba.

“El Servicio Guardacostas, y sus colegas del Departamento de Seguridad Territorial reiteramos un importante mensaje que ya hemos dicho muchas veces: cualquier intento de entrar ilegalmente en Estados Unidos a través del mar es algo muy peligroso, pues las personas pueden morir en el intento”, aseveró Howard White, asistente del jefe del Séptimo Distrito del Servicio Guardacostas.

Según la Oficina de Estadísticas de Inmigración del Departamento de Seguridad de la Patria, de Estados Unidos, entre 2000 y 2005 emigraron por distintas vías a ese país más de 140.600 cubanos.

Publicado en Revista Mensual. Enero de 2007

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