Obama habló al pueblo cubano de democracia y reconciliación

Sus palabras en el Gran Teatro de la Habana abarcaron desde la historia común de ambos pueblos hasta el futuro que pueden construir juntos.

En su discurso volvió a solicitar al congreso de EE.UU., el levantamiento del bloqueo a Cuba.

Foto: Jorge Luis Baños_IPS

La Habana, 22 mar.- Con un llamado a construir un futuro conjunto, sin dejar de recalcar las diferencias entre los dos países en materia de unipartidismo, libertad y democracia, el presidente Barack Obama se dirigió al pueblo con un discurso ante representantes de la sociedad civil y autoridades, que además fue radiotelevisado.

-Discurso del presidente Obama al pueblo cubano (transcripción)

En el Gran Teatro de La Habana “Alicia Alonso”, el mandatario estadounidense asoció su historia personal a momentos claves del enfrentamiento cubanoamericano, en un alocución salpicada de frases en español, desde versos del Héroe Nacional José Martí (“cultivo una rosa blanca”), expresiones populares (“el cubano las inventa en el aire”) y hasta de su homólogo Raúl Castro (“sí se puede”).

Acuerdos y deferencias

Para el presidente cubano Raúl Castro, quien asistió al Gran Teatro Alicia Alonso, esta mañana: "lo más importante es haber comenzado a dar pasos para construir una relación de nuevo tipo".

Para el presidente cubano Raúl Castro, quien asistió al Gran Teatro Alicia Alonso, esta mañana: “lo más importante es haber comenzado a dar pasos para construir una relación de nuevo tipo”, con Estados Unidos.

Foto: Jorge Luis Baños/ IPS

“Vine aquí para dejar atrás los últimos vestigios de la guerra fría en las Américas, vine aquí extendiendo la mano de la amistad al pueblo cubano”, apuntó, en un señalamiento muy aplaudido.

A su vez, reiteró que “las diferencias entre los gobiernos a través de los años son reales e importantes”, aunque somos “como dos hermanos que han estado separados” pese a tener “la misma sangre”.

Coincidencias históricas en la formación de la nación y la nacionalidad, el hecho de que Martí viviera y escribiera en Nueva York y el estadounidense Ernest Hemingway (1899-1961) lo hiciera en Cuba, el béisbol como deporte común, la música, la pasión por la familia y la educación de los hijos y la fe, fueron algunos de los puntos comunes destacados por Obama.

Sin embargo, incluyó entre las diferencias el sistema unipartidista de Cuba y una democracia multipartidista en su país; el modelo económico socialista versus el mercado abierto; los derechos del individuo en EE.UU. y el derecho del Estado, en la nación anfitriona.

Como en otros momentos de su visita que concluye hoy, reiteró que su país no tiene la capacidad ni la intención de imponer cambios en Cuba.

Pero, insistió en que todas las personas deberían tener el mismo peso ante la ley, los niños merecen educación, salud, un techo y comida en la mesa, mientras los ciudadanos necesitan expresar lo que piensan sin temor; organizarse, criticar a su gobierno y manifestarse pacíficamente.

A su juicio, el Estado de derecho no debería incluir detenciones arbitrarias para aquellas personas que ejercitan sus derechos, en alusión a los grupos de la oposición al gobierno socialista.

El mandatario apuntó también que “todas las personas deberían tener el derecho de practicar su fe, pacíficamente y de forma pública” y “los votantes deberían poder elegir sus gobiernos con elecciones libres y democráticas”.

Con la misma tónica, Obama reconoció la existencia de problemas en su país, pero enfatizó que la democracia es la forma de solucionarlos.

Nuevo camino

Una amplia cobertura de prensa ha tenido la visita de Obama a Cuba.

Una amplia cobertura de prensa ha tenido la visita de Obama a Cuba.

Foto: Archivo IPS

Se refirió a los avances en las relaciones bilaterales: la apertura de sendas embajadas, iniciativas en cultura, educación y fuerzas del orden; el restablecimiento del servicio postal; los acuerdos para restaurar los vuelos directos, así como mayores relaciones comerciales y posibilidades de viajes de estadounidenses a Cuba.

Obama puso énfasis en los jóvenes como constructores del futuro y los emprendimientos privados como motor de desarrollo y prosperidad, citando ejemplos de algunos emprendedores cubanos exitosos.

“Estoy apelando a los jóvenes de Cuba que tienen que construir algo nuevo”, enfatizó. “El futuro tiene que estar en las manos del pueblo cubano”, amplió.

“Cuba cuenta con un recurso extraordinario: un sistema de educación que valoriza a todos los niños y todas las niñas, y en los últimos años el gobierno cubano ha comenzado a abrirse al mundo y a dar lugar a que este talento se desarrolle”, reconoció.

“En unos años hemos visto que estos cuentapropistas pueden tener éxito a la vez que mantienen su cubanía”, remarcó el mandatario. Especificó que la eliminación de restricciones a las remesas y a los viajes tiene como fin que los pequeños empresarios cubanos puedan tener más recursos e ingresos.

Calificado por analistas como de espíritu mesiánico, el discurso repite la idea de la solicitud al congreso de EE.UU., del levantamiento del bloqueo porque hoy es “una carga para el pueblo cubano, y sobre los americanos que quieren trabajar aquí e invertir y venir a Cuba”.

“Aunque levantemos el embargo mañana, los cubanos no van a alcanzar su potencial sin hacer cambios aquí en Cuba”, apuntó. Para él, “debería ser más fácil abrir una empresa, que un trabajador pueda trabajar directamente con empresas que inviertan, las dos divisas no deberían separar el tipo de salario, la Internet estar a disposición de todo el pueblo para que se puedan comunicar con el mundo”.

A su juicio, la prosperidad sustentable en el siglo XXI depende de la educación, el cuidado de la salud y la protección ambiental pero también del intercambio libre y abierto de ideas, y tener información en línea.

De lo contrario, estimó que el pueblo cubano “no va a lograr su potencial completo, y a través del tiempo, los jóvenes van a perder la esperanza”.

El presidente estadounidense dedicó un momento de su intervención para condenar los atentados terroristas en Bruselas, Bélgica, que cobraron la vida a más de una treintena de personas. Por ello, llamó a trabajar juntos, independientemente de nacionalidades, raza o fe a la hora de luchar contra el terrorismo y a quienes amenazan la seguridad.

Al dejar el Gran Teatro de La Habana, el inquilino de la Casa Blanca se dirigió a la sede de la Embajada de los Estados Unidos en Cuba para sostener un encuentro con líderes de la disidencia interna.

La última actividad del programa en Cuba del presidente número 44 de Estados Unidos es un juego de exhibición entre una selección cubana y el equipo de las Grandes Ligas estadounidenses de béisbol Tampa Bay Rays, en el Estadio Latinoamericano, reparado en 58 días. (2016)

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