Parlamento pone ojo crítico a la realidad cubana

El tercer periodo ordinario de sesiones de la octava legislatura del parlamento será el 5 de julio.

Archivo IPS Cuba

El deterioro de la calidad de la escuela pública preocupa a las familias cubanas.

La Habana, 4 jul.- Asuntos críticos de la actualidad cubana como la producción de alimentos, venta de materiales de la construcción, corrupción y la educación pública, fueron analizados por las comisiones del parlamento local en su tercer período de sesiones de 2014.

La Comisión de Asuntos Constitucionales y Jurídicos revisó la víspera, en el segundo día de encuentros, las principales manifestaciones de indisciplina social, corrupción e ilegalidades.

El general de brigada Jesús Becerra, jefe de la Dirección General de la Policía Nacional Revolucionaria, apuntó que los delitos económicos mantienen su impacto en casi todos los sectores y ramas de la economía, a través de cadenas delictivas entre funcionarios, directivos, operarios y transportistas.

Las mayores afectaciones, reveló, se concentran en el robo de alimentos, combustibles, materiales de construcción, bienes primarios de aseo personal, tabaco, herrajes, partes y piezas de vehículos, medios de cómputo, equipos electrodomésticos, recursos financieros e insumos médicos y medicamentos de producción nacional e importados.

Otros asuntos abordados ayer en las comisiones parlamentarias fueron el estado actual de la industria bio-farmacéutica, la nueva ley marítima y la recreación sana de la población, en especial de las juventudes, una tarea pendiente desde hace años.

Ya el 2 de julio estuvo sobre la mesa parlamentaria la calidad de la enseñanza pública, uno de los problemas más comentados por la sociedad local.

Este aspecto fue revisado a partir de lo observado por una visita de fiscalización de la Comisión de Atención a la Juventud, la Niñez y la Igualdad de Derechos de la Mujer a escuelas secundarias básicas en 11 de las 15 provincias cubanas.

El recorrido detectó dificultades como el deterioro de inmuebles, hacinamiento y falta de higiene. Incluso identificó debilidades en el proceso de enseñanza-aprendizaje, fallas en la labor de formación vocacional y la orientación profesional del alumnado, entre otras.

Quejas de la población no aparecidas en los reportes apuntan a la mala calidad de las clases, escasa preparación de docentes, mal aprovechamiento del horario escolar, poca exigencia hacia los claustros, excesiva burocracia para las revisiones de pruebas ya calificadas y la aplicación de exámenes de inglés a estudiantes que no recibieron clases por falta de docentes, entre otras.

Según trascendió, integrantes de la comisión remarcaron que el mayor problema está en la limitada cantidad y calidad del personal docente. Insistieron que las soluciones no vendrán con solo identificar las dificultades y justificarlas.

No se pueden lograr cambios “si no hay un docente bien preparado, que pueda influir de manera más positiva en la formación integral de nuestros estudiantes”, reflexionó en el encuentro el primer vicepresidente cubano, Miguel Díaz-Canel.

El proceso de la educación en Cuba, dijo, abarca 1,8 millones de estudiantes en la enseñanza general y más 200.000 en la educación superior, cifras que sobrepasan el volumen de cualquier otro proceso productivo y de servicios en el país.

A su juicio, la educación debe renovarse y adaptarse a las nuevas condiciones sociales, históricas y económicas para “seguir construyendo el cubano que queremos: revolucionario, patriota, humano, disciplinado, decente, trabajador, activo, solidario y pensador”.

Un caso de fraude en los exámenes de ingreso a la educación superior, descubierto en mayo pasado gracias a blogs, sacó a flote el deterioro de los valores de profesores de la enseñanza preuniversitaria, funcionarios y otros trabajadores del sector.

Otra cruda realidad para cubanas y cubanos, la alimentación, fue examinada por la Comisión Agroalimentaria.

Esta sección hurgó en las causas de las deficiencias en la producción de leche y frijol. De este último, el país se ve obligado a importar 63 por ciento de lo que se consume.
Todavía la baja producción agrícola del país obliga a importar comida por unos 2.000 millones de dólares al año.

Además del déficit productivo, conspiran contra la seguridad alimentaria la mala calidad de productos de la canasta básica, los altos precios en los agromercados y el desabastecimiento de huevos, pan y azúcar, entre otros.

La baja producción y la inexistencia de un mercado mayorista llevan al creciente sector privado a utilizar las mercancías expendidas en el comercio minorista, trayendo consigo más desabasteciendo de productos básicos.

En tanto, la Comisión de Atención a los Servicios discutió sobre la poca presencia de áridos (polvo de piedra, gravilla y arena) en los puntos de venta de materiales de la construcción debido a incumplimientos del Ministerio de la Construcción y la baja calidad de otros productos disponibles en esa red.

La Comisión de Defensa Nacional revisó el impacto del programa del Plan Turquino en la población residente en los macizos montañosos; mientras que la de Salud y Deportes, el estado de la natalidad, la fertilización y el aborto en Cuba.
Al concluir el trabajo por comisiones, el parlamento escuchará hoy el informe del Ministerio de la Agricultura, entre otros asuntos.

El 5 de julio, el cónclave abordará cuestiones de la vida económica de la nación en lo que va de año y la ejecución del presupuesto del Estado previsto hasta el cierre del primer semestre. (2014)

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.