Mirar de frente al cáncer, una necesidad en ascenso

La enfermedad provocó en 2010 la segunda mayor cantidad de fallecimientos en Cuba.

Jorge Luis Baños - IPS

La caminata participativa promueve la prevención del cáncer, recuerda a las víctimas de la enfermedad e infunde ánimos entre quienes la padecen.

LA HABANA, mar (IPS) – “Nunca mis hijas me vieron aniquilada”, aseguró Carmen Miranda, sometida a los 43 años a una mastectomía para luchar contra el cáncer. Se aferró al deseo de ver crecer a sus niñas y olvidó los temores y tabúes que rodean este mal, la segunda causa de muerte en Cuba.

“Todo el mundo no lo asume igual”, explicó a IPS esta contadora jubilada que habla sin tapujos y acude a su consulta anual en el Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología, en La Habana. Conoce a personas que la sola mención de la palabra cáncer les provoca pavor, ocultan su dolencia y retrasan la visita al médico.

Según el médico Alberto Quirantes, del Hospital Docente Salvador Allende, “las enfermedades más temidas en el mundo son el cáncer y el mal de Alzheimer. Se cree que ambas son irreversibles y de curso imparable”.

La primera puede curarse y prevenirse con una vida sana, dijo a IPS el especialista, autor del libro “Comer…pero sin sal”, publicado en 2011.

Los tumores malignos provocaron en 2010 la segunda mayor cantidad de fallecimientos en esta nación caribeña, solo detrás de las enfermedades del corazón, según el Anuario Estadístico de Cuba 2010, de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (Onei).

Además, el cáncer fue la primera causa de muerte en 10 de las 15 provincias de la isla de 11,2 millones de habitantes. La tasa de mortalidad por tumores malignos en el país fue de 197,5 por cada 100.000 personas, indica la Onei.

En el continente americano, las neoplasias dejaron una tasa de mortalidad, entre 2007 y 2009, de 118,8 por cada 100.000 habitantes, de acuerdo con el informe “La situación de la salud en las Américas. Indicadores básicos. 2011”, de la Organización Panamericana de la Salud (Ops).

Conocido popularmente como “la enfermedad del propio cuerpo” o “el cangrejo”, el padecimiento se les atraviesa a muchas familias cubanas como la de Miranda. Para ella, la terapia ganó y los tumores no se replicaron. Pero, una de sus cuatro hijas, Carmen Rosa García, falleció en Estados Unidos a los 35 años por un carcinoma de pulmón.

Biotecnología contra el cáncer:

Instituciones de la industria e investigación biotecnológica de Cuba encauzan líneas de desarrollo de medicamentos preventivos y curativos del cáncer.

Entre ellos, destacan los proyectos de nuevos productos y vacunas terapéuticas para tratar tumores de próstata y cérvico-uterinos, entre otras tipologías de neoplasias, que realizan los capitalinos centros de Inmunología Molecular (Cim) y de Ingeniería Genética y Biotecnología (Cigb).

Por su parte, el Cigb trabaja en el uso combinado del Interferón alfa y ganma, una vacuna terapéutica contra el Virus del Papiloma Humano (que provoca tumores en el cuello del útero) y el péptido antitumoral, CIGB 300, que por primera vez que se emplea como blanco terapéutico contra el cáncer.

En tanto, el Cim ensaya medicamentos contra este mal a través de la extracción de proteínas de células de mamíferos. Tras 15 años de estudios, este centro registró en 2008 una vacuna terapéutica contra el cáncer de pulmón avanzado, CIMAvax-EGF, que hoy se aplica en el país.

Como un acto de solidaridad con el paciente de cáncer, en Cuba personas sanas y enfermas, de todas las edades, participan cada año en la Maratón de la Esperanza “Terry Fox”. En su XIV edición, celebrada el 10 de marzo, se sumaron más de un millón de participantes a las carreras en todos los municipios de Cuba.

La actividad se realiza desde 1998, como parte del Programa Nacional de Lucha contra el Cáncer del Ministerio de Salud Pública. Muletas, sillas de ruedas, patines y bicicletas se entremezclan con los caminantes en una ruta de tres kilómetros, por céntricas calles en el caso de la capital cubana, para recordar al joven canadiense Terrance Stanley Fox.

El atleta, con una prótesis en la pierna, sensibilizó al mundo en la lucha contra la enfermedad, cuando en 1980 recorrió 5.373 kilómetros en su país natal. Aunque no pudo concluir el trayecto planificado por el avance del cáncer en su cuerpo, Fox legó la importancia de investigar este problema y ensalzó la dignidad de quienes lo padecen.

Según la Organización Mundial de la Salud, 40 por ciento de los tumores malignos se evitarían al no consumir tabaco, hacer ejercicio físico y seguir una dieta saludable. Recibir tal diagnóstico inmoviliza a una buena parte de la población cubana y los tabúes y miedos pueden aflorar antes que la voluntad de enfrentarla.

“En todas sus localizaciones, se asocia con el sufrimiento, dolor y muerte, por eso produce una profunda angustia”, explicó la psiquiatra Ada Alfonso. Para ella, quienes “aceptan el cáncer como un nueva oportunidad, establecen recursos psicológicos que les garantizan disfrutar a plenitud la vida y prepararse para momentos más difíciles”.

A Carmen Miranda nunca le interesó lo que pensaban las demás personas, tampoco se percató si la trataban diferente o con lástima. Residente en el municipio de Quivicán, a 21 kilómetros de La Habana, ahora asiste a un familiar cercano, que cumple la terapia contra el cáncer de próstata.

Este adulto mayor evade el tema y evita que se conozca su estado, dijo Miranda en su conversación con IPS. Él sigue todas las indicaciones del médico, pero se negó a atenderse en el hospital oncológico capitalino y optó por uno de asistencia general, que incluye este servicio.

La enfermedad afectó en 2009 en Cuba a 162,6 mujeres por cada 100.000 habitantes y a 216,6 hombres, según la Onei, mientras que la tasa de mortalidad total de muertes por tumores malignos fue ese año de 189,7 por cada 100.000 habitantes y al año siguiente subió a 197,5.

Es una mortalidad por cáncer superior al promedio de América, que fue de 106,6 mujeres y de 134,9 varones por cada 100.000 personas, durante el periodo 2007-2009, según cifras de la Ops.

En diálogo con IPS, Alfonso, terapeuta sexual, opinó que “existen diferencias de sexo, género y de localizaciones en el padecer cáncer de mujeres y hombres”. Basó sus valoraciones en dos tipos de carcinoma: de mama y próstata. No obstante, especialistas señalan la alta incidencia en Cuba de la patología de pulmón y de cuello del útero.

“Por el impacto de los procederes terapéuticos y quirúrgicos”, el carcinoma de seno afecta la “autoimagen, autoestima y sexualidad” femenina. En tanto, “los significados sociales adjudicados al ano masculino, el estigma y la homofobia” impiden el diagnóstico temprano del cáncer de próstata, por los prejuicios hacia el tacto rectal.

En su práctica como sexóloga, la psiquiatra comprobó como “algunas mujeres, tras la mastectomía (amputación del seno) evitan las relaciones sexuales con sus parejas por considerarse poco atractivas”.

“En el caso de los varones, la terapia posquirúrgica indicada en ocasiones afecta la erección, y por ello muchos en este caso dudan en mantener la terapia”, lamentó. (FIN/2012)

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.