A debate el género en Cuba

El texto “Género a debate y un hombre que mira”, publicado en la revista Caimán Barbudo, encendió un debate sobre la equidad entre hombres y mujeres.

Los hombres deben incorporarse más a las luchas contra las inequidades de género, coinciden especialistas

La Habana, 30 mar.- Consideraciones sobre posturas feministas en Cuba y la incorporación de las masculinidades en las luchas por la equidad de género, centran una polémica en el sitio web del Programa de Género y Cultura del no gubernamental Grupo de Reflexión y Solidaridad “Oscar Arnulfo Romero”.

Suscitado por el texto “Género a debate y un hombre que mira”, del realizador José Martín Díaz y publicado en la edición digital de la revista cultural Caimán Barbudo, el debate cobró auge con las discrepancias de las periodistas Helen Hernández y Lirians Gordillo, quienes aportaron otros puntos de vista en sendos textos disponibles en el blog Género y Cultura.

A juicio del autor, “a los debates de género les perjudica la ausencia de contraparte”. En este sentido, argumentó que “las problemáticas de la mujer son expuestas, analizadas muy profundamente y divulgadas; con los hombres no sucede y lo más interesante es que tal y como a veces se habla, pareciera que existe un concilio masculino”.

“El silencio masculino, sin ser una deliberada estrategia de lucha, consigue constituirse en un serio perjuicio incluso para las batallas femeninas”, aseguró el realizador de audiovisuales, para quien los hombre no son educados para criticar sus roles de género y se les inculca “callarse el cuestionamiento”.

Así, comentó que “el patriarcado no es un dios benefactor de los seres masculinos, él no está ahí para escucharnos y cumplir nuestros deseos, él ni siquiera pregunta qué queremos. No nos acuna en sus brazos, nos lleva a látigo como a cualquier otro mortal”.

Otros puntos de vista

Por su parte, Gordillo observó sobre el texto de Díaz que, “valorar la búsqueda de justicia por parte de las mujeres como queja desproporcionada, ingenio rebuscado y expresión del resentimiento, ya que desgraciadamente les tocó la peor parte en la repartición de derechos, desconoce la tradición del movimiento feminista”.

Según la también especialista en estudios de género, “reducir el accionar de las mujeres al lamento invisibiliza lo que se hace hoy por el empoderamiento de las mujeres, no solo en la capital y en proyectos culturales, sino también en espacios rurales, comunitarios, obreros”, entre otros.

Asimismo, explicó en su respuesta, titulada “Rasgando velos… desde otro mirar”, que “los hombres obtienen un dividendo del patriarcado en términos de honor, prestigio y del derecho a mandar. También ganan un dividendo material”, una de las razones por las cuales demoran su inserción en el trabajo social y político para lograr la equidad con la población femenina.

En tanto, Helen Hernández, una de las coordinadoras del espacio de debate sobre género y cultura “Mirar desde la sospecha”, no concordó con “el punto de vista desde el que se analiza el complejo y espinoso asunto de las inequidades de género” en el artículo de Martín. No obstante, insistió en que el texto “visibiliza lo que expertos y expertas contemporáneas han llamado neomachismo y neomisoginia”.

Esta tendencia, abundó, se arma de “discursos que, partiendo de un supuesto apoyo a la igualdad, terminan intentando deslegitimar la lucha por alcanzar derechos elementales de las mujeres como seres humanos pues, al parecer, ya alcanzamos reivindicaciones suficientes y debemos pasar a otros asuntos más apremiantes”.

“Ojalá algún día las víctimas no existieran, mas lo cierto es que las mujeres siguen llevando en esta ecuación la peor parte”, enfatizó la periodista, en su trabajo que lleva el nombre de “Buscando otro modo de ser”. Por su parte, la académica Danae C. Diéguez, la periodista Paquita de Armas y el abogado Abel Mesa D’Aure aportaron otros criterios a la polémica, desde el espacio de los comentarios en la mencionada bitácora. (2012)

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.