Aduana cubana vuelve al vórtice de la polémica

Ciberlectores advierten sobre el carácter limitado de nuevas medidas y posibles brechas para la corrupción.

Esta semana medios estatales informaron de congestiones en los servicios aeroportuarios por el incremento de pasajeros, debido al boom turístico.

Foto: Archivo IPS Cuba

La Habana, 27 ago.- Reacciones mayoritariamente adversas que expresan inconformidad y malestar generaron en sitios web y redes sociales las nuevas disposiciones del Ministerio de Finanzas y Precios, que modifican los aranceles aduanales de importación para colaboradores cubanos en el extranjero. 

Las principales preocupaciones se dirigieron al reducido grupo de personas que se beneficiarían con la medida, la creación de más mecanismos burocráticos para la entrada de determinados productos y la posibilidad de que dicha prerrogativa propicie corrupción a la hora de determinar quiénes pueden hacer uso de ella o no.

“Por interés de país”, en ocasiones los colaboradores entran al territorio nacional en más de una ocasión en el año, recuerda la cartera en la Resolución No. 422/2017, publicada esta semana en la Gaceta Oficial No. 24 Ordinaria del 18 de agosto.

Por lo cual, el ramo decidió, “para determinados casos, autorizar excepcionalmente” el cálculo en pesos cubanos (CUP) del arancel de aduanas a partir de la segunda importación que estos realicen dentro del año calendario (1 de enero al 31 de diciembre).

Aclara la entidad que dicha situación deberá ser certificada ante la Aduana General de la República por el Jefe del Órgano u Organismo de la Administración Central de Estado adonde pertenece el colaborador.

Subraya, además, que la excepcionalidad para el pago en CUP a partir de la segunda importación serán por tres únicas causas: “asuntos oficiales”, “término de misión antes de la fecha planificada por redimensión de las misiones” y “retraso de las vacaciones”.

“Siempre con medidas a medias. ¿Por qué tiene que ser para casos “excepcionales” solamente? ¿Es que acaso todos los colaboradores pueden tener los mismos privilegios en la Aduana?”, cuestionó Gil Corrales, uno de las decenas de ciberlectores que cuestionaron la medida en el sitio digital Cubadebate.

Observador se quejó de que “no existe contemplación ninguna para el colaborador que se vea obligado a entrar una segunda vez por problemas familiares impostergables”.

Albert se mostró preocupado de que los funcionarios aduaneros estuvieran más pendientes en evitar que entre un televisor de pantalla plana a que “otro más astuto se cuele con dos o tres kilogramos de droga e infecte a nuestros jóvenes”, porque, agregó, es a eso “a lo que hay que hacerle frente”.

Razonó David que “los médicos que entran en más de una ocasión en el año al país, no llegan ni al uno por ciento de todos los que están en el exterior”. “Entonces: ¿una gran medida para beneficio de una minoría?”, preguntó.

Amparocual y Rodney apuntaron hacia el papel de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el parlamento unicameral. “¿Por qué siempre los que legislan son los ministerios?, cuestionó la primera, mientras el segundo opinó que “el gobierno está para hacer cumplir las leyes, no para legislar”.

A juicio de G, los “casos excepcionales” resultarán “otra oportunidad para lucrar para los compañeros de aduana quienes ahora podrán cobrar su tajada por incluir a cualquiera en este acápite”.

“Trámites a raudales, burocratismo a manos llenas”, sintetizó, por su parte, Annette.

El anuncio ocurre cuando circulan por redes sociales y medios alternativos rumores sobre una posible y drástica elevación de las tarifas aduanales para las personas naturales.

Por la magnitud del rumor, el 25 de agosto, las autoridades aduanales emitieron una nota informativa para aclarar que “las normativas no se han modificado y no existe la intención de hacerlo”.

Aseguraron que “como ha sido y es costumbre, la Aduana cubana informará siempre con antelación, por todos los medios a nuestro alcance, cualquier modificación que las mismas pudieran sufrir”.

La Resolución No. 222/2012 del ministerio financiero estableció que el pago de los aranceles que realicen los pasajeros sea abonado en pesos cubanos (CUP), por los cubanos y extranjeros residentes permanentes en el territorio nacional en la primera importación en un año calendario.

A partir de la segunda importación anual el cálculo arancelario se realizará en pesos convertibles (CUC, equivalente a 25 CUP), decisión que entonces también generó polémica.

Para las personas naturales extranjeras y cubanas residentes en el exterior la disposición fijó tales erogaciones únicamente en CUC. (2017)

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