Besada exige respuestas sobre nuevo Código del Trabajo

Fue convocada por el Proyecto Arcoíris, colectivo LGBTI anticapitalista e independiente.

Foto: Jorge Luis Baños, IPS-Cuba

El colectivo defiende la legitimidad de los amores diferentes con besos públicos.

La Habana, 29 jun.- Con besos y reclamos al parlamento cubano sobre la letra final del nuevo Código del Trabajo, se celebró en Cuba el Día del Orgullo LGBTI (lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros e intersexuales) con la Segunda Besada por la Diversidad y la Igualdad.

Personas de orientaciones sexuales diversas, convocadas por el proyecto anticapitalista e independiente Arcoíris, se dieron cita en la Plaza Vieja de La Habana para recordar los disturbios de Stonewall Inn, el 28 de junio de 1969, en Nueva York, cuando una travesti puertorriqueña se rebeló contra la policía y desató una revuelta.

Según Yasmín S. Portales, de Arcoíris, al igual que en la primera Besada, el objetivo es visibilizar a la comunidad LGBTI e incorporar a su imaginario el llamado Día del Orgullo Gay, “que nos parece una fecha útil y oportuna”.

Pero la cita también le exigió al parlamento cubano una respuesta pública sobre la exclusión del nuevo Código del Trabajo de la identidad de género y el estatus al virus de inmunodeficiencia humana (VIH) como motivos para no discriminar.

El pasado 18 de junio se publicó la Ley 116, que actualiza la legislación del trabajo en la nación caribeña, pero según activistas el texto definitivo no coincide con los acuerdos  alcanzados por la Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento unicameral) en la sesión de diciembre.

“Si bien el código es un avance tremendo porque reconoce la orientación sexual como causa punible de discriminación en el espacio laboral, no incluye la diversidad de género ni el estatus frente al VIH, como se acordó”, dijo Portales.

En el encuentro se leyó una carta dirigida el 23 de junio por Arcoíris a Esteban Lazo, presidente del cónclave, donde expresa el interés de esclarecer los motivos de la ausencia en la norma jurídica de sendas razones discriminatorias.

“El asunto nos alarma no solo porque implica un presunto desconocimiento de la voluntad expresa de varios integrantes del parlamento, así como por lo grave que esto pudiera ser en relación con los principios y procedimientos democrático que debieran regir el funcionamiento del parlamento”, indicó la misiva.

Según el texto, “nos preocupa más la trascendencia humana y política de estas adiciones que fueron ignoradas sin explicación aparente, pues son las personas con una identidad de género trans las que más discriminación social y laboral sufren en nuestro país”.

Asimismo, consideró que “tampoco es un problema del todo resuelto el estigma y los prejuicios hacia las personas con VIH/sida, también en cuanto a sus capacidades profesionales y el derecho que las asiste a ejercer cualquier tipo de empleo”.

“Estamos en la exigencia de que se expliquen públicamente los criterios que siguió la comisión parlamentaria para excluir de la versión final de la ley las citadas propuestas de modificación”, agregó Portales.

La proclama leída en la Besada señaló que “besarse en el espacio público debería ser derecho de toda persona, pero para muchos ojos constituye escándalo público, si no ocurre entre heterosexuales”.

También consideró que “al besarnos todos y todas, por amor o fraternidad, ejercitamos nuestra igualdad ciudadana y ponemos en evidencia los dobles raseros morales que generan la homofobia, el sexismo, las lógicas discriminatorias que marcan las raíces de nuestra cultura y debemos cambiar”.

“Porque Revolución es cambiar todo lo que deba ser cambiado, y defendemos la idea de una sociedad anticapitalista, revolucionaria y democrática”, señaló la proclama, que rechaza la raíz homofóbica, sexista y racista de la cultura.

Concebida sin reparos por el color de la piel, género, identidad de género, creencias religiosas o políticas, orientación sexual, origen territorial, discapacidad o cualquier otra distinción, el encuentro promovió “la fe en la igualdad de todas las formas de amar, formar familia, producir, comprometerse y hacer patria”.

De acuerdo con Isbel Díaz, de Arcoíris, a 45 años de los disturbios de Stonewall, con los que se le dio mayor visibilidad a las luchas por los derechos de las personas LGBTI, “nos parece importante rescatar esa fecha, que hasta ahora no se celebraba en Cuba”.

“Es más conocido el Día de la Lucha contra la Homofobia, el 17 de mayo, pero hay muchas fechas y podemos celebrarlas todas. Preferimos llamarlas LGBTIQ en lugar de “orgullo gay” para dar visibilidad a todas las personas que conforman nuestra comunidad”, continuó.

Remarcó también la participación e hizo extensiva la invitación a las personas heterosexuales.

Para Díaz, en el país ha habido “muchísimos avances en la visibilidad”, fundamentalmente a partir del trabajo realizado por el estatal Centro Nacional de Educación Sexual que ha asesorado a muchas entidades del gobierno y ha llevado las discusiones sobre la inclusión de la diversidad sexual a las provincias.

A su juicio, “la sociedad cubana de hoy está más preparada para aprobar el matrimonio igualitario e incluir en su legislación laboral estas demandas que estamos pidiendo”.

Díaz deseó que en lo adelante se sumen más personas, que fueron 47 en la primera Besada-, y dijo: “estamos seguros que van a seguir llegando amigos y amigas”.

La cita fue convocada a través de listas de correo que abarcan a unas 300 personas, las listas de seguidores de blogs de activistas, a personas relacionadas con la Red Protagónica Observatorio Crítico (más de 500 direcciones) y por las redes sociales de Internet. (2014)

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