Bloguero propone crear espacios inclusivos

Un taller de crítica cinematográfica logró incluir sobre bases de respeto las más diversas voces y opiniones.

Tomado del blog Camagüey por Cuba

La cita provocó análisis más profundos sobre el cine cubano producido en la controversial década de los 80 del siglo pasado.

La Habana, 18 mar.- Espacios “inclusivos” y “abiertos a la diversidad” como la última edición del Taller Nacional de la Crítica Cinematográfica deberían ganar terreno en la “Cuba futura”, sostuvo el crítico de cine Juan Antonio García Borrero en su blog Cine Cubano. La pupila insomne.

Aún se escuchan en la blogosfera los ecos de la cita anual, que tuvo su vigésima edición entre el 12 y 15 de marzo en Camagüey, a 534 kilómetros al este de La Habana.

“Deberíamos perseguir la actualización de nuestras preguntas”, escribió García Borrero a modo de propuesta a reflexionar entre el gremio de críticos de cine en Cuba.

También apuntó que este sector profesional tiene el reto de articularse más para superar lo que él llama “la condición de crítico insular”. Según el autor de varios libros sobre cine, ese término no es más que la tendencia entre el sector a discutir solo los asuntos y obras de interés para el crítico.

Especialistas de todo el país evaluaron en el taller la situación actual y posibilidades de desarrollo de esta profesión, analizaron el cine cubano de la década del 80 del siglo XX, la incorporación de rostros jóvenes al sector y el aprovechamiento de nuevos medios de expresión como las bitácoras, entre otros temas.

Una contribución perdurable de la cita estuvo en destapar evocaciones y provocar análisis más profundos sobre el cine cubano producido en la pasada década de los 80.

Al decir de García Borrero, la mirada puntual a las obras de Juan Carlos Tabío, Rolando Díaz y Fernando Pérez correspondientes a ese período “marcan un punto de giro en nuestra investigaciones”, que solían descalificar parte de esta producción tildándola de “populista”.

Sin embargo, estos debates ya había llegado a la blogosfera en febrero pasado, cuando el autor de Cine cubano. La pupila insomne publicó una carta que le envió el cineasta Tabío para excusarse por no poder participar en el taller.

En el texto, Tabío comparó a esa época con “una herida mal cerrada” y se opuso al pensamiento generalizado de “etiquetar” a toda una década del cine cubano de “ingenua” y “banal”.

También reveló intríngulis de sucesiones de mandatos y censuras institucionalizadas que, según él, acontecieron en el estatal Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos y marcaron la producción cinematográfica de entonces.

Por su parte, Armando Pérez, vicepresidente de la filial en Camagüey de la no gubernamental Unión de Escritores y Artistas de Cuba, comentó a la prensa local que el taller ha contribuido al intercambio y superación profesional de nuevos talentos.

Subrayó además sus aportes al incremento sostenido de las publicaciones sobre cine en el país, fundamentalmente libros. De hecho, unos cien volúmenes sobre el audiovisual desde distintas aristas han visto la luz en los últimos 20 años.

Casi el 50 por ciento de ellos llevan la firma de autores de la región camagüeyana, dijo.

También buscó mayores niveles de interacción con el público para tributar a la formación de espectadores “verdaderamente críticos” y enfatizó en la necesidad de que las y los críticos del país revisen con más frecuencia la producción científica sobre cine y audiovisual de teóricos contemporáneos cubanos y extranjeros. (2014)

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.