Centro para adolescentes se apresta a abrir en La Habana Vieja

El proyecto incluyó un diagnóstico integral de la adolescencia en la zona fundacional de la capital cubana.

El centro, en proceso constructivo, es un espacio de encuentro, donde se promuevan la socialización, el disfrute, el interés por el conocimiento y el contacto con el patrimonio.

Foto: Unicef en Cuba

La Habana, 23 ago.- Un espacio para el entretenimiento sano, aprendizaje y aprovechamiento del tiempo, será el Centro para Adolescentes, un proyecto que abre sus puertas este mes luego de un proceso de reconversión del patrimonio industrial durante seis años en la parte más antigua de La Habana.

Único de su tipo en Cuba, la entidad forma parte del proyecto Desarrollo social integral y participativo de los adolescentes en La Habana Vieja, conocido como + espacios adolescentes, con financiamiento de la Unión Europea e implementado por el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y la Oficina del Historiador de La Habana (OHC).

En una visita de representantes de las instituciones vinculadas a la iniciativa, Katia Cárdenas, directora de Gestión Cultural de la OHC, indicó que ese sueño “que tenemos ahora entre las manos, es una oportunidad para llevar a un mayor nivel el trabajo con la adolescencia y aprovechar al máximo las capacidades que ofrece el centro para hacer vivir La Habana Vieja”.

Ubicado en la manzana conformada por las calles Compostela, Teniente Rey, Muralla y Habana, en el corazón del Centro Histórico de La Habana, el centro fue concebido como un espacio de encuentro, donde se promuevan la socialización, el disfrute, el interés por el conocimiento y el contacto con el patrimonio, siempre desde las necesidades planteadas por las y los adolescentes.

Una vez concluido, el centro, con dos edificios y dos plazas interconectadas, será destinado a las manualidades, la música, las artes plásticas, la danza, las ciencias y las tecnologías.

Foto: Unicef en Cuba

El equipo de especialistas a cargo del proyecto y la rehabilitación del área seleccionada, de la OCH, califica esta experiencia de atípica y especial, por los desafíos que ha entrañado la participación de adolescentes en la discusión, diseño y ajuste de la propuesta arquitectónica.

Una vez concluido, el centro, con dos edificios y dos plazas interconectadas, será destinado a las manualidades, la música, las artes plásticas, la danza, las ciencias y las tecnologías. Dispondrá de una hemeroteca, cabinas de radio y estudios de televisión y computación.

“Hagan de este lugar un espacio para su desarrollo, aprópiense de él como ya lo han hecho. Nosotros estamos aquí para acompañarlos”, indicó durante el recorrido la representante de Unicef en Cuba, María Machicado.

En una de sus últimas actividades oficiales, el embajador saliente de la UE en Cuba, Herman Portocarero, agradeció a personas y entidades involucradas “por culminar aquí, con tanta belleza, un proyecto que ha tenido su curso durante toda mi estancia en el país”.

Entre las metas propuestas por este nuevo centro, se encuentran contribuir a la articulación de acciones locales para la atención integral a la adolescencia y diseñar e implementar un programa de talleres y servicios diversos que contribuyan a su desarrollo integral y participativo.

Según Tania Licea, oficial de programas de Unicef en Cuba y a cargo del proyecto desde sus inicios, “lo más importante es que se sientan dueños y dueñas del Centro, que opinen y aporten ideas, lo conozcan, lo disfruten, lo cuiden y acerquen a él a más adolescentes”.

“Queremos que los espacios sean útiles para reunirse en grupo, para crear, para estudiar con tranquilidad fuera del horario escolar, para participar”, destacó Licea.

En 2012, cuando se dio a conocer la creación del centro, se consideró que el proyecto destacaba por estar orientado a una etapa de la vida poco visibilizada y que requiere de una atención particular por ser una etapa de formación física, intelectual, de hábitos y valores.

El proyecto Desarrollo social integral y participativo de los adolescentes en la Habana Vieja, del cual forma parte el centro, es considerado una iniciativa innovadora en materia de desarrollo y participación adolescente en Cuba.

Para ello se realizó un diagnóstico integral de la adolescencia, a partir de una muestra representativa de adolescentes entre 12 y 19 años, de todos los niveles y modalidades de enseñanza. Exploró el contexto sectorial para proponer líneas de acción.

Entonces, el arquitecto Orlando Inclán, encargado del Centro para Adolescentes, explicó que este se diseñó escuchando opiniones de muchachos y muchachas de la localidad. (2017)

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