Cine Pobre apuesta por Gibara

9na Muestra del Festival Internacional de Cine Pobre sesiona en comunidades habaneras.

Dalia Acosta

El ambiente del Festival de Gibara se traslada temporalmente a espacios habaneros.

La Habana, 6 abr.- La necesidad de hacer un estudio a profundidad sobre el impacto que ha tenido la realización durante casi una década del Festival Internacional de Cine Pobre de Humberto Solás en la ciudad oriental de Gibara, centró los debates de la primera jornada de la novena muestra de la cita cultural.

“Debemos estudiar con seriedad cómo un proyecto cultural puede ayudar a transformar una comunidad, no sólo en lo espiritual sino también en lo material”, insistió la especialista Danae G. Diéguez.

A más de 700 kilómetros de la sede habitual, pero con la certeza de volver en el 2012, tanto las propuestas audiovisuales como las intervenciones en el panel “Festival y Comunidad” coincidieron en la relación estrecha que durante estos años se estableció entre la idea hecha realidad del creador de Lucía y una ciudad “olvidada en el tiempo”.

La primera jornada incluyó la inauguración de una muestra de fotos de la familia gibareña López de Quintana, tomadas entre 1890 y 1960.El encuentro, que se realiza del 5 al 10 de abril en la ciudad marítima habanera de Regla y otras comunidades habaneras, fue trasladado a la capital y organizado en tiempo record tras conocerse que las autoridades de la provincia oriental de Holguín no aceptaban la realización de la edición anual, concebida como una muestra homenaje a Solás.

La decisión generó un debate vía correo electrónico, al que se sumaron artistas e intelectuales cubanos y de otros países. Los mensajes, como norma, defendieron la necesidad de la permanencia del festival en Gibara, fiel a la concepción de Solás que intentaba impulsar un proyecto cultural con un impacto socio-cultural amplio y duradero.

Tras casi 15 días de incertidumbre, una nota informativa del Centro de Información Cinematográfico del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos y de la Oficina del Cine Pobre Humberto Solás, anunció la realización de la muestra en comunidades habaneras, preservando “el carácter comunitario” de la cita.

“Hay una responsabilidad social muy grande cuando se emprende una obra: no puede ni emprenderse por decreto ni cortarse por decreto”, aseguró Elia Solás, hermana del creador, y añadió que el compromiso de mantener el Festival no era sólo con Humberto sino con “los gibarereños” y responde a “un sentido de futuro”. (2011)

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.