Comunidad cubana lucha por recuperar su bosque

La acción ciudadana logró echar atrás un proyecto constructivo que se inició con la tala de un bosquecillo de casuarinas.

Archivo IPS Cuba

Las acciones por recuperar el bosquecillo habanero “debe ser llevada a cabo principalmente por la comunidad”, recomienda Isbel Díaz

La Habana, 30 oct.- A más de tres meses de vivir la tala de su pequeño bosque, la población de la comunidad habanera de Santa Fé conoció esta semana la decisión oficial de detener el proyecto constructivo previsto para el terreno donde durante años crecieron 83 casuarinas, una palma real, un flamboyán y tres ocujes.

Activistas verdes, sitios web y boletines digitales alternativos en Cuba habían difundido este mes el reclamo comunitario por la tala, el 11 de julio de 2011, de una arboleda para la construcción de viviendas destinadas a trabajadores y oficiales del Ministerio del Interior.

Como parte del proceso, personas residentes en la localidad al oeste del centro de La Habana pidieron el acompañamiento del proyecto ciudadano y ecológico El Guardabosques para conocer los procedimientos a seguir en estos casos y recuperar el bosquecillo, importante pulmón verde y espacio de recreación para la infancia y adolescencia del barrio de Barlovento en Santa Fe.

Sobre las consecuencias de los hechos y las vías que puede articular la comunidad en casos como este, el coordinador de El Guardabosques, Isbel Díaz, conversó con la Redacción de IPS Cuba:

Redacción IPS Cuba: ¿Cuáles son las consecuencias de la tala del bosquecillo de casuarinas en la localidad habanera de Santa Fe?

Isbel Díaz: Nunca había sido testigo de tal indignación popular. Mis entrevistas con vecinos y autoridades locales me demostraron que el sentido de pertenencia de esa gente y su dolor son reales. Muchos conocen al lugar como el pinar de Celia Sánchez (heroína de la Revolución Cubana de 1959) y sienten que es un ultraje a su memoria.

La arboleda era uno de los elementos verdes más significativos de la avenida en la porción de Barlovento. Los niños, adolescentes y jóvenes han perdido un espacio de esparcimiento que brindaba seguridad a ellos y a sus padres. El campo de fútbol que había fue construido por iniciativa local, brindaba un servicio social que ahora ha desaparecido también.

Era el pulmón de la zona y las personas tenían conciencia de ello. Además, funcionaba como una eficaz barrera de contención para los ciclones y el salitre.

Todo el proceso ha generado un trauma social. Varias madres contaron el impacto sicológico negativo sobre niños y niñas menores de dos años que lloraban al ver las aves muertas en el suelo y los árboles caer. Aún preguntan por “los pinos” o piden que los lleven a jugar al “pinar”.

Redacción IPS Cuba: ¿Qué vías emplearon los vecinos para recuperar el terreno?

ID: Ya algunas personas han plasmado grafitis denunciando lo sucedido y otras reclamaron ante las autoridades locales y al Consejo de Estado (máximo órgano de gobierno). También aparecieron reclamos en sitios web como Havana Times, Juventud Rebelde, Observatorio Crítico y otros. La denuncia pública es esencial en este caso, de manera que pueda ejercer una presión real ante las autoridades del territorio.

Al hacer pública la demanda, se convierte en un precedente a considerar por los inversionistas, que lo pensarán dos veces antes de intervenir inconsultamente en las localidades urbanas. Por otro lado, pienso que lograr organizarse para presentar un proyecto de colaboración, puede ser muy útil.

Autogestionar la obtención de posturas de árboles y hacer una propuesta de reforestación al menos parcial de la manzana, llevada a cabo por los propios vecinos y proyectos comunitarios cercanos, sería una acción que denotaría buena voluntad y seriedad. El trabajo pudiera realizarse de conjunto con las autoridades locales.

Redacción IPS Cuba: ¿Hasta qué punto El Guardabosques puede apoyar al vecindario de Santa Fe en su lucha ecológica?

ID: Siempre nos sentimos reconfortados cuando la gente nos llama y nos hace partícipes de sus inquietudes o proyectos de trabajo. Eso ha sucedido aquí. Hemos contribuido a que la voz de esas personas salga a la luz y no se apague ante intentos fallidos de diálogo con instituciones.

Hemos sabido escuchar a la gente y hemos respetado sus criterios en los reportajes publicados. Por otra parte, nos hemos ofrecido para colaborar en la reforestación del área, gestionando posturas de árboles y ofreciendo nuestra mano de obra. Solo podemos colaborar, pues esa lucha debe ser llevada a cabo principalmente por la comunidad, para que sea verdadera. (2011)

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.