Cuba a la espera del primer Papa latinoamericano

Como es habitual, el pueblo se congregará en un recorrido de 18 kilómetros en la capital cubana para recibir al Santo Padre.

Trabajadores, religiosos y fieles alistan las plazas e iglesias de las tres ciudades donde el pontífice oficiará misas.

Foto: Jorge Luis Baños

La Habana, 3 sep.- A escasos 15 días de su visita, el Papa Francisco I, una figura clave en el proceso de normalización de relaciones entre Cuba y Estados Unidos, despierta simpatía e interés entre católicos, creyentes y no creyentes del país caribeño.

Francisco, el primer papa de origen latinoamericano, cumplirá del 19 al 22 de septiembre un amplio programa que comprende visitas, encuentros y misas en las ciudades de La Habana, Holguín y Santiago de Cuba, para luego continuar su camino rumbo a los Estados Unidos.

De acuerdo con el cardenal Jaime Ortega, Arzobispo de La Habana, como es habitual, el Santo Padre será recibido a su llegada por el pueblo, que podrá saludarlo en un recorrido de 18 kilómetros en la capital cubana.

En entrevista concedida el 1 de septiembre al programa de la televisión estatal Con dos que se quieran, Ortega consideró a Francisco I el más conocido de los papas que han visitado el país desde que por primera vez lo hiciera San Juan Pablo II, en enero de 1998.

“Hay un ambiente popular como no lo ha habido con los dos anteriores”, dijo la máxima figura católica, en una inédita aparición en 60 años ante las cámaras durante un horario de gran audiencia, vista por observadores como un símbolo del protagonismo ganado por la Iglesia Católica en la nación de gobierno socialista.

Ortega atribuye la simpatía popular hacia Francisco al hecho de ser latinoamericano, hablar español, tener una amplia visibilidad en los medios de comunicación cubanos desde su elección, sus impactantes pronunciamientos y mensajes, y haber tenido una “intervención muy especial en las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos”.

El cardenal compartió que jóvenes cubanos le han aseverado que con lluvia o sin ella darán la bienvenida a Francisco I en su visita papal, que tiene como lema Mensajero de la Misericordia.

Según el programa dado a conocer por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba en su sitio web, tras su llegada el papa se alojará en la Nunciatura Apostólica y tendrá en la tarde y en la noche una agenda privada.

El 20 de septiembre, Su Santidad llegará en la mañana a la Plaza de la Revolución y hará un recorrido entre el pueblo congregado, para oficiar luego la Santa Misa en el histórico sitio. En la tarde será recibido en el Palacio de la Revolución, donde saludará a las delegaciones invitadas.

Más tarde, Francisco I visitará la Catedral de La Habana, participará en la Plegaria de las Vísperas junto a sacerdotes, religiosos, religiosas y seminaristas y saludará a jóvenes y al claustro del Centro Cultural Padre Félix Varela.

El lunes 21 viajará a la oriental ciudad de Holguín, la escala más breve de su viaje a Cuba, donde ofrecerá la Santa Misa en la Plaza de la Revolución Calixto García, sostendrá un almuerzo privado y visitará la Loma de la Cruz, desde donde bendecirá la urbe.

Luego partirá hacia el último punto de su periplo, Santiago de Cuba, la segunda ciudad en importancia del país.

En la tarde de ese día, se alojará en el antiguo Seminario San Basilio Magno, donde sostendrá un encuentro privado con los Obispos, se trasladará hacia la Basílica Menor del Santuario Nacional Nuestra Señora de la Caridad del Cobre y orará a la Santa Patrona de Cuba.

El 22 de septiembre, Francisco pronunciará la Santa Misa en la Basílica Menor del Santuario Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, realizará una visita a la recién restaurada Catedral de Santiago de Cuba, sostendrá un encuentro con familias cubanas y bendecirá a la ciudad de 500 años de fundada.

Tras una ceremonia de despedida al mediodía en el Aeropuerto Internacional Antonio Maceo, el Pontífice viajará a Estados Unidos.

Según Ortega, Francisco viene a “una Cuba en trasformación creciente”, “en el momento en que hay dos embajadas respectivas en ambos países y su misma posibilidad de venir aquí y viajar a Estados Unidos después, le ofrece una ocasión de mostrar que él quiere que esas relaciones avancen”.

En 1935, la Santa Sede y Cuba establecieron relaciones diplomáticas oficiales. Desde aquellos tiempos, pese a numerosos desencuentros, los vínculos entre ambos Estados se han conservado de manera ininterrumpida. (2015)

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.