Especialistas demandan cultura de paz en el deporte

Según los expertos, resulta urgente y vital intensificar la formación educativa en valores del deportista para que mejore su actitud y conducta en el terreno de juego.

Foto: Archivo IPS-Cuba

La violencia en el deporte implica la reproducción de antivalores en la sociedad, observaron los especialistas.

La Habana, 22 feb.- El cumplimiento de las normas deportivas, la educación y la prevención pueden contribuir al logro de una cultura de paz dentro del movimiento deportivo cubano, estimaron especialistas al valorar,  en un espacio de la televisión estatal, la violencia creciente en el ramo.

El análisis realizado este viernes en el programa Mesa Redonda se deriva de los actos de agresión física protagonizados por peloteros que intervienen en la actual Serie Nacional beisbolera, lo cual motivó la adopción de medidas disciplinarias como la separación definitiva o temporal de los atletas implicados y sanciones a varios árbitros.

En opinión del periodista Oscar Sánchez Serra, autor del artículo “De la agresión a la violencia no media ni un milímetro”, publicado recientemente en el oficial diario Granma, “la regla no puede ser la anarquía, la violencia y la agresividad”.

El comunicador pidió ver el problema desde sus causas y no desde las consecuencias, así como “debatir con crudeza la realidad”.

A su juicio, “la nota de la Dirección Nacional de Béisbol, cuando tomó las medidas disciplinarias, debió centrar la responsabilidad en esa institución, que es el béisbol, la serie nacional, el estadio; si no las focaliza así, los problemas de la sociedad se trasladan a una institución, y se forma esa anarquía que vimos en el estadio”.

También recordó que “la rivalidad y la combatividad son inherentes al deporte. Hay que luchar por el triunfo, emular pacíficamente por él, pero partir del componente pedagógico y el educativo”, para lo cual estimó esencial la trasmisión de valores al atleta.

Igualmente, la periodista Daily Sánchez Lemus estimó las medidas “muy por debajo” de los incidentes violentos sucedidos en el béisbol.

“Lo que diferencia a un juego simple, quizás callejero, de uno organizado es el cumplimiento de las reglas. Lo que hace que un deporte no sea violento es el cumplimiento de las reglas. Que esas medidas no hayan sido lo más justas posibles puede devenir causa de otro hecho violento”, analizó.

Otro de los panelistas, el Doctor Francisco García Ucha, psicólogo de la Universidad de Ciencias de la Cultura Física y del Deporte “Manuel Fajardo”, lamentó la ocurrencia de tales sucesos, pues, a su criterio, “el deporte es una herramienta educativa, de trasmisión de valores y cualidades como la valentía, la dignidad, el respeto a los demás”.

Además, estimó que así como se prepara muy bien a los equipos para anticipar las acciones que realizará el contrario, ahora también deben prepararse para anticipar la posibilidad de conflictos, “hay que profundizar la influencia sicológica, ideológica y sociológica sobre el deportista”, sostuvo.

Según aseguró, el pueblo cubano no es violento, “siempre hemos tratado de juzgar por la justicia”, arguyó el psicólogo que pidió resolver problemas en ambiente de diálogo y armonía.
 
En tanto, los entrevistados en la calle opinaron que sí prima la violencia en los jóvenes cubanos y se refirieron a las reiteradas acciones de ese corte en el deporte cubano. Algunos consideraron “normal” que se produzcan altercados en las competencias.

Sobre la naturalización del fenómeno llamó la atención Julio César González Pagés, coordinador de la Red Iberoamericana y Africana de Masculinidades, quien se refirió al deterioro progresivo de la disciplina, tanto en el escenario de juego como en las gradas.

El también profesor de la Universidad de La Habana advirtió que “la educación, la prevención tiene que ser una labor colectiva y declaró su preocupación en torno a que la ciudadanía considere normal la violencia en el deporte, lo cual, dijo, condiciona la pérdida de la identidad nacional.

Expuso sin embargo que muchos deportistas y entrenadores se han sumado a la campaña por la no violencia que desarrolla esa red.

“Es importante no atribuir a la masculinidad la naturaleza violenta. La violencia es un aprendizaje. Ahora se trata de desaprender estos elementos. En la cultura de paz a que estamos apostando, la educación y la prevención es la clave”, subrayó el profesor.

Por su parte, Francisco García Ucha insistió en que el proceso educativo debe involucrar a todos. “El deporte es una institución social, lo que ahí ocurre se derrama en toda la sociedad. Nuestra responsabilidad es dar solución a esos problemas y no dejar que se magnifiquen”, afirmó. (2014)

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