Estudio revela peculiaridades demográficas de La Habana

La capital cubana es la provincia con más baja fecundidad del país y la segunda más envejecida.

Las habaneras se toman más tiempo para decidir tener hijos, develó el estudio.

Las habaneras se toman más tiempo para decidir tener hijos, develó el estudio.

Foto: Jorge Luis BAÑOS HERNANDEZ

La Habana, 10 jul.- Semejanzas y diferencias del comportamiento de la población capitalina con el resto del país fueron descubiertas gracias a los resultados preliminares de una investigación que encauza el Centro de Estudios Demográficos (Cedem), de la Universidad de La Habana.

El proyecto de capacitación y sensibilización, que suma los esfuerzos del Fondo de Población de Naciones Unidas, estudia los municipios de Centro Habana, San Miguel del Padrón y La Habana Vieja, dijo la demógrafa Grissell Rodríguez, subdirectora del Cedem, en un taller a propósito de celebrarse el 11 de julio el Día Mundial de la Población.

El objetivo es caracterizar y explicar la dinámica demográfica en la provincia y cada uno de esos municipios, para acompañar desde la academia a las diferentes instancias de gobierno en los procesos de toma de decisiones.

“La intención es que las estrategias de desarrollo incorporen a la población a partir de la sensibilización y capacitación con su dinámica, y que a su vez apoyen los procesos de implementación de la política para atender el envejecimiento poblacional”, explicó a la Redacción IPS Cuba.

Hasta el momento, especialistas del Cedem observaron que la población en estos territorios crece y decrece a cuenta de la fecundidad, la mortalidad y las migraciones. La baja fecundidad condiciona un elevado nivel de envejecimiento, detallaron.

En La Habana, segunda provincia más envejecida de Cuba, sus 15 municipios muestran envejecimiento, aunque existen diferencias al interior de los casos analizados: San Miguel del Padrón y La Habana Vieja son un poco más jóvenes, en tanto Centro Habana tiene más porciento de personas de 60 años y más.

La capital cubana es la de más baja fecundidad del país, incluida la adolescente. “Si bien las muchachas no llegan a tener esos hijos, sí hay un elevado embarazo en la adolescencia. En ello, San Miguel del Padrón lleva la voz cantante”, destacó la demógrafa.

Otro elemento interesante, consideró Rodríguez, es que la mayoría de la maternidad y la fecundidad se produce entre los 20 y los 29 años, un proceso más dilatado que las otras 14 provincias.

“Las mujeres en La Habana nos tomamos más tiempo a la hora de decidir tener los hijos, y después de los 30-35 años existe un panorama similar al del resto de Cuba”, consideró.

Se explica esta decisión a las condiciones de vida, niveles de escolaridad, proyectos de vida y urbanización.

“Cuando se preguntan elementos de motivación alrededor de la fecundidad, los económicos son señalados como uno de los más importantes pero acompañados de otros intereses. No es que una mujer quiera ser doctora en ciencias, pero sí tiene proyectos de vida que implican dedicación de tiempo y deseos de calidad de vida para ese hijo”, indicó.

“Las habaneras son muy escolarizadas, por tanto deciden tener hijos con calidad y eso define no solo el momento, sino también la cantidad de hijos que desean”, destacó la directora del Cedem.

La Habana tiene uno de los niveles de fecundidad más bajos de Cuba, de 1,5 hijos por mujer, es decir, por cada 10 mujeres nacen 15 bebés.

La mortalidad infantil figura también entre las más bajas, con 4,2 de cada mil nacidos vivos al cierre de 2014.

Sin embargo, en el caso de la esperanza de vida al nacer, los hombres en La Habana tienen una esperanza de vida menor que la calculada para Cuba.

“Cuando hacemos investigaciones puntuales alrededor del color de la piel en la esperanza de vida y mortalidad, también encontramos diferencias. Queremos especificar los determinantes sociales que están detrás”, alertó.

Ejemplificó que la diferencia se acentúa en el grupo de los hombres no blancos.

En el caso de las migraciones, el profesor del Cedem William Hernández explicó que análisis comparativos de los datos de los censos de 2002 y 2012 arrojan una reducción en la intensidad de los movimientos.

Pero, acotó, se mantiene la principal corriente migratoria desde Centro Habana hacia La Habana del Este y hay un predominio del sexo femenino en las migraciones que llegan a la capital.

Y la mayor corriente migratoria desde los tres municipios estudiados y desde La Habana se produce hacia el municipio especial Isla de la Juventud. (2015)

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