Estudiosos analizan actualidad de la iglesia

Transcurridos 20 años de la carta pastoral “El amor todo lo espera”, la Conferencia de Obispos Católicos lanza “La esperanza no nos defrauda”

Jorge Luis Baños/ jlbimagen@gmail.com

Ambas pastorales insisten en la reconciliación entre los cubanos.

La Habana, 18 oct.- Las relaciones entre la Iglesia Católica y el Estado cubano y las miradas de la institución religiosa hacia la sociedad cubana actual fueron debatidas en un encuentro que analizó la nueva carta pastoral de los obispos “La esperanza no nos defrauda”, adoptada en septiembre de 2013.

El Foro Permanente, un encuentro mensual de debate del Grupo de Reflexión y Solidaridad Oscar Arnulfo Romero (OAR), sirvió de espacio para el intercambio sobre temas de actualidad como el contexto nacional en el que se desenvuelve la Iglesia Católica hoy, las nuevas políticas aprobadas por el gobierno y las posibilidades y problemas que enfrenta el país.

Maximiliano Trujillo Lemes, profesor de la Facultad de Filosofía e Historia de la Universidad de La Habana comparó las cartas pastorales “El amor todo lo espera” (1993), que tuvo gran repercusión mediática, y “La esperanza no nos defrauda” (2013), solo difundida en el exilio, para encontrar puntos comunes y diferencias.

Entre las coincidencias, enumera que ambas están dedicadas a la Virgen de la Caridad, patrona de Cuba; reflexionan sobre la isla en el momento histórico y optan por defender paradigmas de justicia y equidad para la sociedad, que impugna el igualitarismo y el paternalismo estatal, con la diferencia de que hoy el igualitarismo es una actitud política en retirada.

A juicio de Trujillo, las dos cartas abordan la necesidad de reconciliación entre los cubanos, así como la participación de todos los cubanos, residentes o no en la isla, en la solución de las dificultades que enfrenta la nación, así como critican las relaciones internacionales del gobierno.

“Si bien en “El amor todo lo espera” hay dura crítica al embargo (bloqueo) estadounidense; en la segunda la referencia es más atenuada y se insiste mucho más en la necesidad de un reencuentro, aunque no queda claro el juicio de valor sobre la responsabilidad de unos y otros (gobiernos) en la posibilidad del restablecimiento del diálogo y de relaciones”, consideró.

Ambos, añadió, señalan que la falta de oportunidades provoca que cubanos y jóvenes tengan como opción de vida la emigración, lo que no es sano para el progreso de la nación, hablan de descontento popular, en contextos diferentes; claman por soluciones participativas e insisten en la pérdida de valores cívicos y familiares.

A su vez, Ana Celia Perera Pintado, del Departamento de Estudios Socio Religiosos del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas (CIPS), advirtió que para analizar cualquier documento es preciso ver qué institución está detrás, cuál es el contexto y qué diferencia este momento de otros anteriores.

“Una gran diferencia entre 1993 y este momento es que se trata de una iglesia cuyas publicaciones se conocen, sus espacios de debates de laicos son frecuentados por la intelectualidad cubana, sus celebraciones ocupan espacios en la televisión y sirvió de mediadora en la liberación de presos políticos”, indicó Perera.
Por otra parte, apuntó, el contexto es diferente, pues desde entonces a la fecha se realizaron dos visitas papales, y la problemática central del debate social es cómo mejorar el país y establecer un nuevo consenso y pensar también en qué iglesia se quiere.

A juicio de Adolfo Ham Reyes, rector del Instituto Superior de Estudios de Ciencias de la Religión, hay una relación diferente entre el gobierno y la iglesia católica, no solo porque se hayan producido cambios en la iglesia sino también en el gobernante Partido Comunista y el gobierno.

Gustavo Andújar, director cultural del Centro Cultural Padre Félix Varela, destacó el derecho que tiene un grupo de personas a pensar diferente, tener voz y participar, por respeto a la dignidad, independientemente de que la mayoría esté de acuerdo con el modelo vigente, que habría que mejorar.

Sobre el hecho de que la carta pastoral no traza propuestas de soluciones a los complejos problemas de la sociedad- pobreza, desigualdad, vulnerabilidades, diferencias territoriales y de género, entre otros-, Andújar señaló que no le corresponde a la iglesia definir modelos, sino dar indicaciones generales para la justicia social en la línea de su doctrina.

En el intercambio surgieron preguntas y opiniones en relación con el ecumenismo, la necesidad de la unidad entre católicos y protestantes, la mirada de una parte de la juventud sobre la posible existencia de un modelo diferente y el hecho de que los obispos no representan la opinión de toda la iglesia católica cubana. (2013)

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.