Exclusiones en nuevo Código de Trabajo generan descontento

La ley incluye por primera vez el concepto de género pero no explicita la identidad de género ni portar el virus de inmunodeficiencia humana causante del sida.

Jorge Luis Baños - IPS

Cenesex señala que la familia y el ámbito laboral son los espacios donde más se registran hechos homofóbicos.. En la foto, activistas por los derechos sexuales participan en el ppasado desfile del 1ro de Mayo, Día Internacional de los trabajadores

La Habana, 22 jun.- La exclusión de la referencia a la identidad de género del texto definitivo del nuevo Código del Trabajo, supuestamente aprobada por el parlamento cubano en diciembre pasado, provocó desconcierto, protestas y dudas entre activistas que defienden los derechos sexuales.

En declaraciones a la Redacción IPS Cuba, el periodista y activista gay Francisco Rodríguez indicó que muchas personas han expresado preocupación por el hecho en las redes sociales virtuales y la blogosfera.

El periodista fue el primero en hablar sobre el tema en su blog, Paquito el de Cuba, justo el mismo día, el 18 de junio, en que fue publicada la ley en el sitio web de la Gaceta Oficial de la República.

En su post “Escamotean voluntad del Parlamento en nueva ley laboral”, el también profesor universitario divulgó que “el nuevo Código de Trabajo acaba de ser publicado, sin incluir de forma explícita a la identidad de género como uno de los motivos para no discriminar, dentro de los principios fundamentales que rigen el derecho al empleo”.

Según el texto, “la propuesta de (la diputada) Mariela Castro Espín sobre la identidad de género, apoyada en el plenario por varios integrantes del máximo órgano legislativo, fue desconocida por la comisión que tuvo a su cargo la redacción final de la ley”.

“Pero si bien resulta preocupante la omisión de la referencia a la identidad de género como una posible causa de discriminación en el ámbito laboral en la Ley 116/2013 Código de Trabajo, grave resulta la violación de los procedimientos de la asamblea”, dijo Rodríguez a la Redacción IPS Cuba.

Aprobada por mayoría en la última sesión del parlamento, el 21 de diciembre de 2013, la ley que regirá los derechos y deberes de personas naturales y administraciones, tanto en el sector estatal como no estatal, incluyó propuestas realizadas durante la discusión previa del documento en los centros laborables del país.

Desde el inicio del proceso de análisis, afloraron sugerencias de modificaciones que incluyeran, explícitamente, la protección del derecho al trabajo de las personas no heterosexuales, la utilización de un lenguaje inclusivo, así como explicitar que queda prohibido discriminar en el ámbito laboral por razones de discapacidad, vivir con el virus de inmunodeficiencia humana causante del sida o la identidad de género.

Las propuestas de la diputada Mariela Castro Espín, directora del estatal Centro Nacional de Educación Sexual, que aboga por la libre orientación sexual e identidad de género, encontraron apoyos y resistencias en la reunión de diciembre del parlamento unicameral.

A sugerencia del primer vicepresidente cubano Miguel Díaz Canel, la redacción final a cargo de una comisión de estilo debía tomar en consideración los planteamientos de la sexóloga.

Ahora, al publicarse la ley, saltan las omisiones.

La letra final indica que “Los principios fundamentales que rigen el derecho de trabajo son: b) igualdad en el trabajo; todo ciudadano en condiciones de trabajar tiene derecho a obtener un empleo atendiendo a las exigencias de la economía y a su elección, tanto en el sector estatal como no estatal; sin discriminación por el color de la piel, género, creencias religiosas, orientación sexual, origen territorial, discapacidad y cualquier otra distinción lesiva a la dignidad humana”.

Aunque Rodríguez reconoce avances al incluir por primera vez el concepto de género insiste en que se omitió también la protección explícita del derecho al trabajo de las personas seropositivas.

Al respecto, Rodríguez declaró: “temas sustantivos de determinadas leyes no pueden quedar entonces en manos de una comisión de estilo que no necesariamente garantiza en su totalidad el espíritu de lo que se discutió en el Parlamento”.

Rodríguez fue tajante al señalar que “para la ciudadanía y sus representantes en el Parlamento, la lección tiene que quedar muy clara: no es posible en lo adelante dar votos de confianza a comisiones ni mediaciones fuera del ámbito democrático de la asamblea. Eso no es constitucional ni ético”.

En sus declaraciones a la Redacción IPS Cuba, el periodista calificó el hecho de “subestimación de la ciudadanía y las personas que están tratando de fortalecer la Revolución (que comenzó en 1959) y hacer cumplir la política que se ha trazado el país”.

A su juicio, con esta omisión “se perdió la oportunidad de mostrar un espíritu revolucionario en este tema que iría delante de otras legislaciones de este tipo en la región y en el mundo”.

La afrofeminista y luchadora por el respeto a la libre orientación sexual e identidad de género Sandra Abd’Allah-Álvarez Ramírez compartió el post de Rodríguez en el sitio web Cubainformación bajo el título “Nuevo Código del trabajo en Cuba: Les entró por un oído y les salió por el otro”. (2014)

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