Feministas se conectan en red

El espacio de debate Mirar desde la sospecha dio el primer paso para organizar una red feminista en Cuba.

Cartel del espacio de debate Mirar desde la sospecha

Durante más de dos años, el proyecto organizó paneles, conferencias y talleres.

La Habana, 12 ene.- “Hay que concretar… vamos a poner los nombres, teléfonos y correos de las personas interesadas en formar una red feminista”, instó decidida la activista Danae C. Diéguez, después que se reiterara la propuesta de crear una instancia de este tipo entre el público asistente a la última edición de Mirar desde la sospecha.

Rápidamente, la hoja en blanco se llenó con los datos de la mayoría de las y los participantes al espacio de debate sobre género y cultura, dedicado el 10 de enero a polemizar sobre “El feminismo en Cuba hoy: los retos que nos unen”. La cita constituyó también el cierre de la primera etapa del proyecto, que en más de dos años organizó paneles, conferencias y talleres.

Aún sin un nombre que la identifique, el colectivo acordó comenzar una red enlazada por correo electrónico hasta que logre consolidarse y unir a personas de toda Cuba a través también del contacto directo y vía telefónica. “Sí se puede cuando se quiere”, afirmó la académica Diéguez, que coordina el espacio junto a las periodistas Lirians Gordillo y Helen Hernández.

“Siempre vamos a encontrar tropiezos, pero tenemos que empezar a construir algo en positivo”, amplió. “A través de la red podemos circularnos lo que hacemos cada una en nuestros espacios y lograr más acciones en busca de la equidad de género. Así nos iremos articulando con el tiempo”, indicó.

La iniciativa persigue unir los esfuerzos que individualmente encauzan personas, proyectos ciudadanos e instituciones en aras de la equidad entre mujeres y hombres en Cuba. Una mayor divulgación de las acciones emprendidas y más articulación entre el activismo ciudadano que lucha en ese sentido, son otros de sus objetivos esbozados en el encuentro.

“La transcripción de todo lo dicho en este encuentro puede ser el primer documento que circule por la red”, opinó Hernández

La idea de crear una red nacional para conectar los esfuerzos de personas e instituciones por la equidad de género ya había sido propuesta en julio pasado por las intelectuales que asistieron a un conversatorio convocado por la Cátedra de Género y Comunicación “Mirta Aguirre”, del Instituto Internacional de Periodismo “José Martí”, en La Habana.

Debate

La última edición de Mirar desde la sospecha homenajeó “el feminismo cubano de todos los tiempos, sus aportes y retos actuales” y a la reconocida feminista cubano-dominicana Camila Henríquez Ureña. Este último recordatorio estuvo a cargo de la escritora Mirta Yáñez, estudiosa de la vida y obra de la activista y profesora universitaria.

A diferencia de todos los encuentros anteriores, sus coordinadoras no organizaron un panel especializado y propusieron tres ejes temáticos para el debate colectivo: “la importancia actual de la herencia feminista”, sus principales retos y fortalezas en la Cuba actual y “las posibilidades que entraña la articulación entre los diversos proyectos, activistas y especialistas en el tema”.

En el plenario, surgieron múltiples propuestas y reflexiones.

La escritora Daysi Rubiera y la investigadora Gisela Arandia recordaron la necesidad de reivindicar la herencia del pensamiento femenino negro dentro de la historia del feminismo en la isla caribeña. Apuntaron que las alianzas contemporáneas tienen que ser inclusivas, sin discriminación por raza, género, edad o lugar de residencia.

Por su parte, la socióloga Magela Romero propuso crear una colección de textos o una base de datos que recopile toda la bibliografía, que hoy está dispersa, sobre el movimiento malva en el país. “Su historia y aportes nos llega de manera muy fragmentada. En la academia suele hablarse más de pensadoras y corrientes feministas de otros países que de Cuba”, lamentó.

La pedagoga Alicia González señaló que esta filosofía debe conocerse “desde edades tempranas”, para lograr transformaciones en las niñas y niños que más tarde serán mujeres y hombres. “Tenemos que llegar a las escuelas y lograr redes que nos conecten con las familias y comunidades”, precisó.

En tanto, la psicóloga Norma Guillard apuntó las particularidades de la lucha reivindicativa de las mujeres lesbianas e informó que la cubana Red de Mujeres Afrodescendientes “Aprendiendo a querernos”, tendrá próximamente un banco de información sobre el tema en el estatal Centro Nacional de Prevención de las ITS y el VIH/sida.

La filósofa Teresa Díaz Canals indicó que “no podemos actuar como las elegidas y a nombre de las mujeres sin voz. Tenemos que darle espacio a toda la diversidad femenina”. Asimismo, señaló la importancia de contar con financiamiento para ampliar la incidencia feminista en la realidad cubana.

A su vez, la periodista Gordillo y la actriz Eva González coincidieron en la falta de conocimiento de las actividades por la equidad de género que se realizan y de articulación entre las instituciones y el activismo. “Si uniéramos los esfuerzos y coordinamos espacios entre más personas, nos desgastaríamos menos y obtendríamos más resultados”, dijo la redactora de la revista Mujeres.

Entre otros aspectos, se mencionó la importancia de contar con más estadísticas con enfoque de género, el impacto de la actual reforma económica de Cuba en la población femenina, la feminización de la emigración, la casi ausencia de la mirada de género en las políticas públicas, la imagen femenina en los medios de comunicación, visibilizar la realidad de las mujeres rurales y rescatar a las ancestras cubanas.

Corte

“Queremos extender nuestro radio de acción a otras provincias del país”, informó Diéguez a la Redacción de IPS en Cuba, sobre las razones para detener por un tiempo los debates mensuales que celebró Mirar desde la sospecha durante dos años, en la sala Villena de la sede de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), en La Habana.

Esta decisión surgió luego de que las tres activistas organizaran el taller “Género y Cultura: El compromiso de mirar”, realizado del 26 al 30 de noviembre en la ciudad de Camagüey, a 534 kilómetros al este de la capital. El curso reunió a 22 profesionales de la cultura y estudiantes y fue convocado por la UNEAC, el Instituto Superior de Arte y el Programa de Género y Cultura del no gubernamental Grupo de Reflexión y Solidaridad Oscar Arnulfo Romero (OAR).

“No tendremos un espacio fijo como hasta ahora, pero podemos llevar paneles itinerantes”, adelantó la también experta en género y cine. En el primer ciclo, Mirar… promovió el acercamiento a diversos temas del universo cultural cubano desde una perspectiva de género y feminista.

El colectivo agradeció el apoyo recibido en la primera etapa por parte de la UNEAC, OAR, la Agencia Suiza para la Cooperación y el Desarrollo, la Consejería Cultural de la Embajada de España, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el desarrollo, a las agencias Servicio de Noticias de la Mujer de Latinoamérica y el Caribe e IPS-Inter Press Service, y las blogueras Sandra Álvarez y Yasmín S. Portales. (2013)

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