Racialidad y conciencia histórica en Cuba

Un nuevo libro publicado por el Instituto Cubano de Investigación Cultural “Juan Marinello” analiza las perspectivas actuales del fenómeno.

Jorge Luis Baños - IPS

Urge analizar las manifestaciones subliminales de racismo, defiende Arandia

La Habana, 7 oct.- Los discursos políticos y la investigación necesitan revisitar la historia nacional para lograr una comprensión más extendida de la problemática racial en Cuba, sostiene en su libro “Población afrodescendiente cubana actual”, la estudiosa y activista Gisela Arandia.

La obra, presentada en la primera semana de octubre, parte del interés de la ensayista por contribuir al debate público como paso importante para ampliar el consenso y la conciencia sobre el racismo y la discriminación, que subsisten aún en la sociedad cubana.

En el texto, se desarrollan temas como los mitos sobre las razas, la multirracialidad y el concepto de identidad nacional, la representación de las personas negras en los medios de comunicación, la comunidad caribeña como parte de la diáspora africana, la articulación de mecanismos de resistencia y empoderamiento a través de la cultura hip hop, y la realidad de la emigración hacia la ciudad estadounidense de Miami.

“La negación del conflicto de la racialidad ha mermado la lucidez sobre los desafíos por la equidad y ha empobrecido la posibilidad de encontrar soluciones dentro del modelo revolucionario”, afirma Arandia, en referencia al nudo gordiano de ese problema de la Cuba actual.

Asimismo, en el prefacio del libro, la autora considera que la falta de aceptación del fenómeno ha impedido el desarrollo de un discurso académico y cultural sólido, apoyado en las investigaciones de las ciencias sociales y humanísticas. La mayoría de los estudios sobre el asunto han sido patrocinados por experto extranjeros, lamentó.

Según Arandia, cualquier análisis debe comenzar por comprender las principales hipótesis articuladas alrededor de las personas negras en el país, como el supuesto de que son menos inteligentes, menos revolucionarias y apáticas, tienen baja autoestima y se automarginan.

A pesar de que el problema encuentra nuevos espacios de debate y defensa en ámbitos de la sociedad civil, el silencio institucional frena el reconocimiento de la realidad vivida por este sector poblacional, indica. Las personas negras residen en las peores casas, tiene trayectorias docentes menos sólidas, trabajan en puestos de menor remuneración salarial y no tienen igual reconocimiento público, ejemplificó.

Para la también académica, no ha existido una estrategia social que incluya a la población blanca en el enfrentamiento al racismo. Después de 1959, “la lucha de reivindicación (la Revolución Cubana) puso énfasis en la pobreza general, pero no tuvo en cuenta las características de un sector discriminado no solo por pobres, sino también por negros”, añade.

Al valorar la pertinencia de este libro, la socióloga cubana Mayra Espina argumenta que “reconoce la historia del tema, la honra, agrega nuevos matices y se hace responsable de visiones que pueden ser controversiales”.

Gisela Arandia es periodista y ensayista. En los años 90 del siglo XX, impulsó desde la no gubernamental Unión de Escritores y Artistas de Cuba La California y más tarde, en 2001, Color Cubano. Ambos proyectos dejaron su huella en el discurso y los espacios participativos sobre la racialidad y el racismo en el país. (2012)

Un comentario

  1. Saraís Díoaz Pérez

    Hola
    Considero muy acertada la idea de que se asuma la problemática racial de manera pública, que se propicie el debate y el intercambio de un tema que quizás quiénes más han vivido sus consecuencias, no hayan tenido la oportunidad ni de percatarse de esa realidad, porque ha estado tan hermetizada, que no hemos percibido su necesidad para completar nuestra identidad nacional. Me gustaría obtener el libro y además intercambiar con los compañeros del Juan Marinello. gracias

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.