Estampas cubanas: Una chispa de amor

Probablemente se es más feliz y completo si desde la infancia se aprende a respetar y querer a los animales.

Es evidente que para la pequeña Sahily no hay distinción entre una mascota, como su perrito Roqui, y el chivito, el caballo, los cerditos o las gallinas que habitan su entorno cotidiano. Ella vive en un trozo de campo cubano y con apenas tres añitos sus padres se empeñan en inculcarle el amor por los seres vivos que comparten con ella la vida.

Mundo verde interior: decorado al natural

Las plantas le dan un toque especial y natural a la vida de los seres humanos en los sitios donde habitualmente desarrollan sus actividades más cotidianas. El lente de Ana Gabriela se acerca a esos espacios a veces insospechados.

Mascotas que roban corazones

Los animales afectivos tienen derecho a ser cuidados y protegidos.

Dicen que las mascotas se parecen a sus dueños, y es cierto. Es que no se puede cuestionar el inmenso cariño, la empatía, la fidelidad, el apego que estos animales sienten por el ser humano que los cobija y que, de alguna manera, hace posible que humanos y animales se entiendan y se comuniquen sin palabras de por medio.

El ingenioso de La Fe

En un lugar de Cuba, del que apenas se habla, habita un creador de maravillas.

Dicen que la necesidad es la madre de la inventiva. Así le pasó a Migue, tornero, soldador, mecánico, herrero, electricista, albañil, jardinero… Nunca imaginó qué tan bonita quedaría su casa “empotrada” en un edificio en La Fe, Isla de la Juventud, cuando comenzó a construirla con sus propias manos. Con mucha paciencia fue recuperando cosas viejas y en desuso hasta darle valor y belleza.