Unicef reconoce proceso sobre Código de Familias en Cuba

UNICEF Cuba reconoce la armonía que existe entre el Anteproyecto de Código de las Familias y la Convención sobre los Derechos del Niño UNICEF expresa y se pone a disposición para apoyar a las autoridades nacionales en la implementación del Código que sea aprobado .

 El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia en Cuba (UNICEF Cuba) reconoce el proceso que lleva a cabo el país para la promulgación de un Código de las Familias que proteja los derechos de todas las personas en el ámbito familiar, con especial atención a los derechos de niños, niñas y adolescentes (NNA).

La norma, actualmente en su etapa final, asume estándares internacionales previstos en la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN), que es un instrumento internacional, ratificado por Cuba hace 30 años, y que reconoce que, para el pleno y armonioso desarrollo de su personalidad, los niños, niñas y adolescentes deben crecer en el seno de la familia, en un ambiente de felicidad, amor y comprensión.

Se destaca que el anteproyecto toma muy en cuenta las recomendaciones hechas a Cuba por el Comité de los Derechos del Niño, el órgano de Naciones Unidas encargado de velar por el cumplimiento de la CDN. Incluye además metas de compromiso mundial establecidas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, entre las que destaca poner fin a todas las formas de violencia contra niños, niñas y adolescentes, así como potenciar y promover la inclusión social de todas las personas independientemente de su edad, género, capacidades u otra condición.

Por ello, desde UNICEF Cuba reconocemos y apreciamos los avances del Anteproyecto en relación con los siguientes aspectos:

  • Inclusión del interés superior del niño como uno de los principios que rigen la aplicabilidad del Código, la delimitación de elementos a tener en cuenta para su evaluación y determinación, así como la regulación expresa de su relevancia en asuntos concretos. Todo esto contribuye al cumplimiento de una de las recomendaciones hechas por el Comité de los Derechos del Niño, en el último informe periódico de Cuba analizado ante ese órgano.
  • Reconocimiento de derechos relevantes para los niños, niñas y adolescentes dentro del ámbito familiar, y la regulación de un amplio catálogo de derechos, exclusivo de la infancia y la adolescencia, coherente con los postulados de la Convención sobre los Derechos del Niño.
  • En relación con los ámbitos institucionales destaca el requisito de especialización de las autoridades y funcionarios que intervengan o resuelvan asuntos familiares; el reconocimiento de la mediación familiar como método alterno para la solución armónica de conflictos, tratándose este de un mecanismo flexible y amigable, aconsejado para los asuntos relacionados con NNA; así como la inclusión de la defensoría familiar para niños, niñas y adolescentes , personas con discapacidad, adultas mayores y víctimas de violencia.
  • Transversalización de la prevención y respuesta a la violencia. El Anteproyecto no solo reconoce el maltrato contra los niños, niñas y adolescentes como violencia familiar, sino que regula su tutela judicial urgente. Especialmente notable es la prohibición expresa del castigo corporal, que da solución a otra de las recomendaciones del Comité de los Derechos del Niño. La protección de los niños y niñas ante cualquier tipo de violencia ocupar un lugar preeminente en el Anteproyecto, lo que constituye un paso significativo frente a este fenómeno que constituye una grave vulneración de los derechos de NNA y tiene consecuencias muy nocivas a nivel físico, emocional, cognitivo y social, y les condiciona para poder gozar de una vida plena.
  • Relevancia otorgada al derecho a la participación de los niños, niñas y adolescentes tanto en la vida cotidiana de las familias como en procesos judiciales o administrativos, lo que apoya la concepción de cada niño, niña y adolescente como sujeto de derechos, elemento ya incluido en la Constitución de la República de 2019.
  • Sustitución de la institución de la patria potestad por la noción de responsabilidad parental, que incluye una regulación detallada de su contenido, incluso en entornos digitales, y que refleja los principios y derechos reconocidos en la Convención sobre los Derechos del Niño.
  • Reconocimiento de la autonomía y capacidad progresiva y la modificación de la normativa relativa a la representación legal de niños, niñas y adolescentes, que incluye la posibilidad de que estos puedan realizar por sí mismos actos jurídicos relacionados con sus derechos inherentes.
  • Resalta además la inclusión de la guarda y cuidado compartida, la regulación del derecho a la comunicación con los abuelos y otros parientes consanguíneos y afines, el reconocimiento de la multiparentalidad y una regulación más completa y flexible de la adopción.
  • Regulación expresa del derecho de los niños, niñas y adolescentes a no ser separado de sus madres y padres y el carácter excepcional de esa separación cuando se produzca. En este punto destaca la inclusión de lo relativo al acogimiento institucional en los hogares de niños/as sin amparo familiar, donde se reconoce su finalidad de protección, carácter temporal, el deber de informar de los estados de desprotección y riesgo que puedan padecer los niños, niñas y adolescentes, así como la importancia de la permanencia de vínculos afectivos con la familia de origen.
  • La regulación del acogimiento familiar y de las familias sustitutas, al tratarse de figuras que promueven que niños, niñas y adolescentes sin cuidado parental crezcan en entornos familiares. Este elemento también da respuesta a una de las recomendaciones hechas a Cuba por el Comité de los Derechos del Niño.

UNICEF expresa y se pone a disposición para apoyar a las autoridades nacionales en la implementación del Código que sea aprobado, a trabajar con las familias para evitar la aparición de factores de riesgo, fortalecer el acompañamiento familiar y el trabajo en pro de una parentalidad positiva. De igual forma, nos ofrecemos para de conjunto impulsar acciones de sensibilización de la sociedad y de capacitación de profesionales, además de continuar trabajando por el empoderamiento y la participación de los niños, niñas y adolescentes.

UNICEF considera que las familias son un grupo fundamental de la sociedad y el medio natural para el crecimiento y el bienestar de todos sus miembros, y en particular, de niños, niñas y adolescentes. Por tanto, las familias deben recibir la protección y asistencia necesarias para asumir plenamente sus responsabilidades dentro de la comunidad, como señala el Preámbulo de la Convención sobre los Derechos del Niño. Reconocemos que el análisis del Anteproyecto por especialistas y por las instituciones encargadas de su implementación establecerá un sólido instrumento y que, de convertirse en ley, Cuba daría un paso significativo en la protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes.

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Tomado del sitio web de Unicef Cuba





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