Elecciones en Cuba

La nueva cúpula cubana asume sin sorpresas y rodeada de desafíos

El nuevo Consejo de Estado está integrado por jóvenes y figuras de la llamada «generación histórica».

LA HABANA, 20 abr 2018 (IPS) – Sin sorpresas, con calma en campos y ciudades y en medio de drásticos giros políticos en el continente americano, un nuevo gobierno se estrena en Cuba presidido por el ingeniero Miguel Díaz-Canel, de 57 años, en lo que cierra de una manera u otra  la era de los Castro en este país insular caribeño.


Cuba tiene nuevo presidente, un civil sin el apellido Castro

Como se pronosticaba, el ingeniero Miguel Díaz-Canel, de 57 años, dirigirá el país caribeño de 11,2 millones de habitantes.

La Habana, 19 abr.- Como se previó, el ingeniero Miguel Díaz-Canel, de 57 años, es el nuevo presidente cubano en sucesión de Raúl Castro, con lo cual la máxima dirección del país recae por primera vez desde 1976 en un civil nacido tras el triunfo de la revolución cubana de 1959.


Momentos clave del saliente gobierno de Raúl Castro en Cuba

El traspaso en el gobierno supone un importante momento de relevo generacional.

LA HABANA, 18 abr 2018 (IPS) – Las reformas económicas y sociales en un país de gobierno socialista y economía estatalizada y centralizada distinguieron el gobierno de Raúl Castro, de 86 años, que este miércoles 18 deja la presidencia de Cuba, tras dos mandatos de cinco años y casi otros dos años de ejercer el cargo en funciones.


Acto ratificó el socialismo en Cuba a dos días del cambio presidencial

Las autoridades adelantaron un día la fecha de constitución del nuevo gobierno, que será el 18 de abril, cuando Raúl Castro concluirá su segundo mandato presidencial.

La Habana, 17 abr.- A solo dos días del cambio presidencial, Cuba reiteró la víspera que no renunciará a los principios revolucionarios y defendió el protagonismo de la juventud, en un acto en la esquina habanera donde hace 57 años Fidel Castro (1926-2016) declaró el carácter socialista de la Revolución cubana de 1959.


Parlamento cubano: algunos problemas frente a 2018 (II Parte)

La sucesión del poder en Cuba conlleva también grandes desafíos en materia de funcionamiento institucional.

La ANPP es un órgano unicameral. En la historia nacional, ese perfil fue defendido por el I Partido Comunista cubano. Juan Marinello se opuso en 1940 al bicameralismo alegando que “…no existen en el seno de la sociedad cubana esas distinciones de tipo aristocrático que hacen que todavía se acepte como buena, como necesidad impuesta por la tradición, la existencia del Senado. (…) Solo mediante una Cámara Única que sea amplia (…) puede el Congreso cumplir sus funciones.”[1]


Parlamento cubano: algunos problemas frente a 2018 (I parte)

La sucesión del poder en Cuba conlleva también grandes desafíos en materia de funcionamiento institucional.

Ante la ausencia de las prometidas Ley Electoral y nueva Constitución, el perfil de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), máximo órgano de Estado en Cuba, continuará siendo el mismo cuando, a partir de abril de 2018, comience su IX Legislatura. Será un escenario que no contará con Raúl Castro Ruz como presidente de los Consejos de Estado y de Ministros. Sin embargo, el actual presidente será diputado. Se trata de una situación nunca antes manejada por la ANPP: contar en su seno con uno de los dos líderes históricos de la Revolución cubana, sin que ocupe los máximos cargos estatales. En teoría, la nueva situación se explicará a través del poder moral del liderazgo histórico. En los hechos, Raúl Castro tendrá 92 años al término de su nuevo mandato como diputado y, hasta el momento, no ha anunciado que dejará el cargo de primer secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC) —cuyo próximo congreso será en 2021—. Según el artículo constitucional No. 5, el PCC es la “fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado”.


Cuba comienza algo más que un relevo generacional

Un análisis de los posibles cambios en la estructura gubernamental de poder en Cuba.

LA HABANA, 14 abr 2018 (IPS) – La etapa que comienza en Cuba el 19 de abril conlleva una división hasta ahora inédita en la cúpula del poder: el presidente y jefe de gobierno no será a la vez primer secretario del Partido Comunista (PCC), único legal, ni comandaría las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).