Tras la renovación del cine cubano

Jóvenes realizadores del audiovisual en Cuba aprovechan espacio de la Muestra Joven para debatir sobre el tema.

Algunos realizadores se preguntan si la propuesta de ley sobre cine dinamizará realmente la producción audiovisual en la isla.

La Habana, 7 abr-. A la par que avanzan las gestiones para la aprobación de una ley del audiovisual en Cuba, la juventud creadora de esa rama participó activamente en la décimo tercera edición de la Muestra Joven, una cita que se caracteriza por generar debates y polémicas que trascienden los marcos estrictamente artísticos.

Los materiales exhibidos como parte de la sección principal de concurso este año volvieron a acercarse a temas que a duras penas encuentran reflejo en los medios de comunicación oficiales, como el envejecimiento poblacional, la pobreza, la precariedad de la vida en zonas rurales, la práctica de las religiones, el machismo y la discriminación por preferencias sexuales.

En particular, la muestra, realizada del 1 al 6 de abril, incluyó este año un trabajo que expone una realidad poco conocida por la población cubana: la de los disidentes u opositores políticos, considerados oficialmente «mercenarios» a sueldo de la política hostil de Estados Unidos contra Cuba.

La realizadora Heidi Hassan, en el documental «Otra isla», captó la experiencia de una familia exilada en España, que vivió más de 200 días en la calle para reclamar la atención que el gobierno de ese país les había prometido, luego de que salieran de Cuba junto con otros opositores.

La mayoría de los creadores entiende que es muy difícil que perspectivas como esta puedan ser amparadas por instancias estatales como el Instituto Cubano de Industrias Cinematográficas (ICAIC), por lo que este documental y otros materiales encuentran salida a través de pequeñas productoras independientes, que todavía no tienen una figura legal definida.

Por ello, uno de los reclamos fundamentales de los jóvenes que concurrieron a la Muestra es que se produzca un ensanchamiento de los marcos para la producción de cine en Cuba, a partir de lo cual puedan existir varias vías para acceder a financiamientos y para «mover» las películas en diferentes circuitos de distribución.

Este viernes 4, cineastas elegidos el año pasado en votación pública para diseñar la propuesta de una legislación del audiovisual cubano confirmaron que un documento «bastante completo» ya ha sido elaborado y se presentará próximamente a la Comisión de Implementación de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución.

Esa instancia, encargada de encaminar las transformaciones del modelo económico-social cubano, estudiará el borrador de la legislación, luego de ser discutido por los realizadores audiovisuales.

«Nuestra aspiración es que los cineastas, en un porcentaje alto, discutan la ley, para que se reflejen las esencias de nuestro problema», dijo el guionista Senel Paz, uno de los impulsores de esta iniciativa.

La Muestra apenas tuvo presencia en los medios de comunicación cubanos,Por su parte el joven director de audiovisuales Pedro Luis Rodríguez aseguró que la legislación «va a amparar a todo tipo de producción audiovisual, desde las más artísticas, hasta las que necesitamos hacer para sobrevivir en este entorno» y que comprenderá la actividad de las productoras independientes.

Uno de los retos de la ley es que una buena parte de lo que propone estará sujeto a las disposiciones del estado sobre otros asuntos, como los de la creación de cooperativas no agropecuarias, los límites de acción del sector privado y las nuevas disposiciones migratorias.

En líneas generales, de acuerdo con la voluntad expresada por los cineastas en asambleas y reuniones, la normativa en estudio comprenderá al ICAIC como «centro gravitacional» u órgano rector de la política cinematográfica en el país, sin que ello signifique que deba intervenir en la mayoría de las producciones como hasta ahora.

Roberto Smith, quien fue designado como presidente de esa institución tras la salida de Omar González hace pocos meses, afirmó durante la Muestra Joven que la intención de ese organismo es «impulsar el cine cubano y liberarlo de ataduras y restricciones».

Su pronunciamiento se produjo luego de que el crítico y profesor Gustavo Arcos, manifestara sus reservas en torno al rol del Instituto en el futuro. «Me queda claro qué cine quieren los artistas, pero no el tipo de cine que quiere el ICAIC», expresó.

La institución cultural fundada en los 60 del pasado siglo ampara a la Muestra Joven, que este año por primera vez ha funcionado bajo la dirección colectiva de cinco personas, luego de que en su pasada edición su produjera una fractura de liderazgo tras la renuncia del experimentado realizador Fernando Pérez.

En su 13 edición, el encuentro propició sesiones diarias de debate, como la Asamblea de Jóvenes Realizadores, con el objetivo de generar un clima real de participación para la resolución de los problemas del cine cubano. (2014)

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