Alza de precios preocupa en Cuba por su reacción en cadena

El alza de precios coincide con roturas y mantenimiento en centrales eléctricas, lo que provoca cortes de electricidad.

Aunque las autoridades advierten que no se justifica el incremento de las tarifas en los servicios de transportación no estatal, la ciudadanía alerta que la mayoría de los choferes privados tienen que buscar el combustible en el mercado negro.

Foto: Jorge Luis Baños/IPS Cuba

La Habana, 5 mar.- La aplicación del alza de precios del combustible desde el 1 de marzo, medida hasta entonces aplazada por un incidente de ciberseguridad, genera preocupación en la ciudadanía cubana por su efecto en un complejo contexto de elevada inflación y escasez múltiple.

Así lo evidencian diversos comentarios en foros digitales, las redes sociales y conversaciones callejeras. La frase más común es “todo va a subir”.

Al anunciar en el sitio Cubadebate la entrada en vigor del alza de precios del combustible en el país, al igual que la nueva tarifa eléctrica para los altos consumidores, Mildrey Granadillo, viceministra primera del Ministerio de Economía y Planificación, recordó que el 31 de enero se comunicó el aplazamiento de “la aplicación de las nuevas tarifas de los combustibles por el incidente de ciberseguridad”.

En ese momento, esa información se interpretó como una reconsideración de la medida por parte de las autoridades, en concordancia con el negativo estado de opinión tras el anuncio del alza de los precios.

Sin embargo, según Granadillo, luego del restablecimiento de los sistemas informáticos afectados, se decidió aplicar los incrementos.

“Estamos hablando de la actualización de los precios minoristas de los combustibles. Somos conscientes de la repercusión que tienen, ya que es un producto transversal a toda la economía”, dijo Vladimir Regueiro, ministro de Finanzas y Precios.

El funcionario insistió en la idea de que se aplican “medidas para rectificar distorsiones en la economía”.

Percepciones

No pocos se refieren a la reacción en cadena que genera el alza de precios del combustible y la electricidad, aun si esta última compete solo a quienes  consumen por encima de los 500 kilowatt/hora, el 6 % de los clientes del servicio eléctrico.

Los impactos se producirían, señalan, no solo en el primer eslabón del ciclo, el transporte, sino también en el resto de las esferas de la economía.

A juicio del Habanero, como se identifica un participante en el foro digital de Cubadebate, “la subida del combustible va a subir el tomate, la calabaza, el pepino y cualquier alimento que incluya transporte… el de la tarima para llegar al agro le van a cobrar más caro y al final eso recaerá sobre las espaldas del cubano de a pie”.

Por su parte, el firmante como Edel opinó: “Lamentablemente, el aumento de precio de los boteros (choferes de autos de alquiler), que ya estaba creciendo en las últimas semanas, viene dado por el hecho de que una gran parte de los boteros alquila y opera de forma ilegal. Por otro lado, no hay control efectivo sobre ellos”.

En respuesta, el Ministerio de Finanzas y Precios, escribió: “no se justifica incremento de los precios de los servicios de transportación de pasajeros y de carga que prestan las formas de gestión no estatal, que operan con licencia de operación de transporte, ya que continúan adquiriendo el combustible a los precios mayoristas vigentes, sin incrementos”.

Al respecto, varios internautas alertaron que esas lógicas difieren de la realidad de la calle porque la mayoría de los transportistas privados tienen que buscar el combustible en el mercado negro.

El usuario identificado como Pedro destacó que, en Sagua la Grande, de la provincia Villa Clara, en el centro de Cuba, a los boteros privados “hace más de seis meses no les asignan combustible y todos los días dan viajes a los municipios”.

Algunas insatisfacciones están relacionadas con otra de las medidas: el pago del combustible en dólares y no en moneda libremente convertible (MLC). Al respecto, el internauta Raúl cuestionó: “mis MLC son euros convertidos a esa moneda virtual. ¿Por qué no se pueden comprar combustibles?”.

Las tarifas

Varias personas reconocen que, comparado con el actual valor de las divisas en el mercado informal, donde se cambia el dólar estadounidense (USD) o el euro a más de 300 pesos cubanos (CUP), el precio de la electricidad y los combustibles se mantiene bajo.

Sin embargo, admiten que se trata de una distorsión, pues los salarios en CUP resultan insuficientes para el creciente costo de la vida.

El litro de gasolina regular pasó de 25 a 132 CUP (un aumento del 428 %), y su precio en divisas es ahora 1,10 USD. Las nuevas tarifas de la gasolina especial son 156 CUP (un alza del 420 %), y 1,30 USD, en tanto la especial B100 cuesta ahora 198 cup y 1.65 USD.

Según se dio a conocer, se aplaza indefinidamente la aplicación de incremento de los precios del gas licuado, que se había anunciado subiría un 25 %.

El alza de precios se aplica en un momento de roturas y mantenimientos en centrales eléctricas, lo que provoca largos apagones en provincias cubanas, excepto La Habana –hasta ahora–, lo cual provoca malestar adicional en la población.

“La comida está escasa y las personas no pueden dejar que lo poco que hay se eche a perder. Está complicada la cosa”, dijo a IPS desde Holguín un trabajador por cuenta propia.

Ante la reducción de la capacidad de generación, algunos organismos orientaron no emplear equipos de climatización, incrementar el teletrabajo y reducir la iluminación en sus sedes. (2024)

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