Proyecto fomenta producción de semillas en la capital cubana

En un reciente encuentro, integrantes del proyecto HAB.AMA analizaron la situación actual de las semillas en Cuba

Entre los factores que afectan las semillas en Cuba se reconocen a agentes fitopatógenos que causan pérdidas en el campo, la disminución del rendimiento y la calidad de los productos.

Foto: Jorge Luis Baños/IPS Cuba

La Habana, 20 may.- En un contexto complejo para acceder a semillas de calidad, el proyecto Autoabastecimiento alimentario y desarrollo de iniciativas económicas sostenibles en La Habana (HAB.AMA) mantiene las acciones de formación de capacidades de productores, prestadores de servicios y comercializadores locales.

El taller Buenas prácticas en la producción y conservación de semillas, realizado en la capital cubana el 6 de mayo, se propuso contribuir a la formación de capacidades locales de productores, prestadores de servicios y comercializadores vinculados al proyecto.

Organizado por HAB.AMA y el Instituto de Investigaciones Fundamentales en Agricultura Tropical Alejandro de Humboldt (Inifat), el encuentro permitió analizar la situación actual de las semillas en Cuba, los obstáculos y perspectivas para producirlas.

Según Carlos Lopetegui, director del proyecto por la parte cubana, el tema fue escogido teniendo en cuenta la necesidad que tiene el país y su capital, La Habana, donde beneficiarios recibirán sistemas de riego, uno de los componentes para la producción de semillas certificadas.

Dificultades para producir semillas

En el intercambio se analizaron problemas como la falta de insumos que demanda la producción de semillas, de manera que su calidad garantice rendimientos posteriores, la obtención de simientes propias, la multiplicación y la necesidad de su certificación.

HAB.AMA, que cuenta con financiamiento de la Agencia Italiana de Cooperación para el Desarrollo (AICS), tiene como objetivo incrementar la producción local y el acceso a alimentos sanos y diversificados, mediante la implementación de una estrategia económicamente sostenible y resiliente.

Para esa iniciativa de cooperación internacional es prioridad fortalecer las capacidades sobre la base de una producción variada y con calidad, así como la creación de nuevas oportunidades económicas, a través de la valorización de productos agroalimentarios.

A la par facilita que la ciencia se comparta con quienes producen e introduce tecnologías para impulsar la producción de semillas en La Habana.

Para la sostenibilidad de HAB.AMA se proyecta exportar productos, lo que demandará, entre otros requisitos, semillas de calidad.

Mirar toda la cadena

Para José Ramón García, de la delegación de la Agricultura en La Habana, la obtención de semillas necesita fertilizantes, de lo contrario se repetirá el actual panorama, en el que las no certificadas carecen de los requisitos de germinación esperados.

A su vez, el investigador José A Fresneda, del Inifat, recalca que diversos factores pueden afectar las semillas, entre ellos, la asociación con agentes fitopatógenos que causan pérdidas directas de la población de plantas en el campo, la disminución del rendimiento y la calidad de los productos.

Según valoró en el taller, el conjunto de factores puede provocar “pérdidas irreversibles de todo un sistema productivo”.

Otros aspectos a tener en cuenta, dijo, son los factores hereditarios, la morfología de las semillas, las técnicas de detección, los ajustes en las prácticas culturales para inhibir o reducir las afectaciones, la época óptima, los ciclos y tipos de siembra y la polinización.

A juicio del especialista Rubén Curriel, deben considerarse también diferentes elementos para la conservación: humedad, temperatura, envase, entre otros, de manera que lo logrado en el largo proceso de producción no se pierda.

En el intercambio entre investigadores, empresarios, integrantes del proyecto y productores, se reiteró que para lograr simientes de calidad se precisa tanto de conocimientos como de nutrientes que hoy no se encuentran en el país.

Además, participantes en el taller recomendaron considerar los marcos de siembra, en dependencia de si el cultivo es para consumir o para semilla.

Hacerlo realidad

“Si la semilla es lo fundamental para la producción de alimentos, requiere un paquete tecnológico que permita combatir enfermedades imposibles de controlar con medios biológicos y si producimos semillas con esas enfermedades, no son semillas”, consideró el director del proyecto.

Según dio a conocer, mediante HAB.AMA, que se ejecuta en los municipios La Habana del Este, Guanabacoa, Boyeros, Cotorro y Arroyo Naranjo, se contempla adquirir tecnología con el fin de fortalecer las capacidades de dos laboratorios para certificar producciones tanto de hortalizas como de frutas y carne.

A su vez, se proyecta adquirir recursos para las fincas: secadores y clasificadores de semillas y medidores de humedad, pues “para que haya un producto de calidad para exportar, tiene que haber semillas de calidad”, resaltó Lopetegui.

Guillermo Garlobo, director del Inifat, llamó a pensar en “la exportación, una de las tareas pendientes del proyecto, que ahora compra maquinarias y tractores y ¿después, cómo lo mantenemos?

Destacó la necesidad de producir para las personas y a la vez destinar un por ciento para la exportación, “para buscar sostenibilidad”.

Como parte del encuentro, se realizó una miniferia, donde representantes de las fincas presentes pudieron acceder a semillas de varios cultivos, entre ellos, calabaza, frijol gandul, melón y diferentes tipos de hortalizas. (2024)

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