¡María Silvia, cará!

¿Es María Silvia, la compañera sentimental y de lucha de Elpidio Valdés, un personaje secundario en la saga animada de Juan Padrón?

En el documental Eso habría que verlo, compay (Ian Padrón, 1999), Juan Padrón explica que creó el personaje de María Silvia a partir de preguntarle a las niñas cómo se la imaginaban. Estas se la figuraban trigueña, de pelo largo y montando a caballo, y así fue la génesis de un personaje femenino que forma parte imprescindible de la popular y premiada[i] saga de dibujos animados de Elpidio Valdés; no solo por la mera representación estadística de género, sino porque el personaje tiene en su construcción elementos de superheroína, nacidos del encuentro con este particular público femenino empoderado desde la sinceridad infantil.

Las preguntas que los cineastas cubanos hacen al Fondo de Fomento del Cine Cubano (Parte II y final)

La iniciativa propone nuevas oportunidades para la creación y la relación con las instituciones.

Varios cineastas consideran que uno de los beneficios del Fondo de Fomento es poder realizar películas ciento por ciento cubanas, que no tengan que enfrentarse a las a menudo agotadoras negociaciones entre partes de varios países, además de que podría permitir aumentar la calidad de las obras, generar empleo y dar paso a nuevas oportunidades de creación en el ámbito cinematográfico en Cuba.

Revisitar a Enrique Colina por los 35 años de su documental Vecinos

Su obra documental, uno de los conjuntos de autor más peculiares del cine cubano en la pasada década de los ochenta, tiene mucho que sugerir al presente del audiovisual cubano.

Vecinos, documental de Enrique Colina sobre la convivencia de los habitantes de los edificios múltiples de La Habana, fue estrenado en 1985 y forma parte de una producción de este realizador que, como escribiera Jorge Luis Sánchez en su libro Romper la tensión del arco: “llena de humor las extensiones del movimiento cubano de cine documental, sin menoscabo de ningún tipo”[1].