Mario Naito: “Ahora soy más selectivo”

Diálogo con uno de los críticos cubanos más veteranos.

He escrito sobre las más recientes compilaciones de Mario Naito (1948, La Habana): 1968: un año clave para el cine cubano, Cartelera cinematográfica cubana (1960-2017), Cincuenta años del cine cubano (1959-2008). Él sabe lo que implica trabajar en y para la Cinemateca de Cuba. Acaso no quiera admitir sus sacrificios personales y hasta profesionales, pero estos y otros volúmenes en coautoría representan años de mucha dedicación.

De arriba abajo: Un traductor (2018), el simulacro ante un dilema ético

Aproximación crítica a Un traductor (Rodrigo y Sebastián Barriuso, 2018), uno de los largos de ficción estrenados en Cuba durante 2019.

Hasta donde conozco, fue Joseph Campbell uno de los primeros mitólogos en aportar el estudio más exhaustivo sobre el mito del héroe en las culturas universales, en su ensayo The Hero With The Thousand Faces (1949). Basado en el psicoanálisis de Jung respecto al hallazgo de mitemas recurrentes en la simbología del imaginario colectivo, Campbell desentrañaba una morfología de la narrativa mítica, al parecer invariable, en su observación del proceso evolutivo de la figura del héroe en las historias de carácter épico, tanto en las tradiciones orales como escritas.

En un barrio de La Habana

El cine cubano que ha mirado a La Habana mereció una muestra especial en la Cinemateca de Cuba. Al autor de esta reseña le basta con tres películas allí mostradas para explicarla.

En noviembre, la Cinemateca de Cuba presentó, a propósito de las relaciones entre la capital cubana y el audiovisual, el ciclo “La Habana y el cine: real y maravillosa”. Se ha tenido a bien considerar largos de ficción y cortos posrepublicanos que homenajean a una ciudad cosmopolita que cumple su aniversario 500 de fundada. Para el homenaje se ha escogido una pluralidad de poéticas y visiones diferentes, pues lo cosmopolita de una capital exige primero que ella acoja las posibles maneras de ser de su país.

Los viejos heraldos: Cuba y el televisor

Uno de los cortos documentales cubanos más destacados del año, Los viejos heraldos (Luis Alejandro Yero, 2018), merece una nueva aproximación crítica.

Las obras del realizador cubano Luis Alejandro Yero cuentan con uno de los palmarés más copiosos del último año, además de uno de los recorridos más amplios por plataformas de festivales del mudo. Su documental Los viejos heraldos (2018) sumó recientemente a su previo premio Coral de cortometraje, recibido en la pasada edición 40 del Festival de Cine de La Habana —apartado donde históricamente se registran menos cubanos—, el gran premio “Luces de la ciudad”, de la edición 19 del Almacén de la Imagen de Camagüey.