33 Festival de La Habana: edición homenaje

21 largometrajes de ficción aspirarán este año al Coral más importante del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano.

La película cubana

Homenajes, aniversarios, exposiciones y un número considerable de naciones involucradas, son los rasgos que definirán la 33 edición del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, que se desarrollará en La Habana desde el 1ro de diciembre, durante diez intensas jornadas cinematográficas.

A diferencia de las últimas ediciones, en que los cineastas jóvenes han sido el centro de atención espiritual del Festival, esta vez los esfuerzos se orientarán a celebrar a tres grandes artistas de la pintura, la literatura y el cine. Está claro que los caminos hacia el futuro no se pavimentan solo con la juventud. Sería injusto, demagogo e insensato soslayar, solo porque ya no son jóvenes, la trayectoria de figuras cuya obra ejemplar determina de lejos y como rectora los paradigmas artísticos de los creadores de hoy.

Es por eso que el centenario de Roberto Matta o los 70 años que cumpliría Humberto Solás este diciembre, durante el Festival, se convertirán en los principales motivos de celebración, así como Gabriel García Marqués y la escuela que él fundó, la EICTV, cuyo prestigio en el mundo no para de crecer.

Hace 60 años el Museo de Arte Moderno de Nueva York ya le hacía homenajes a Roberto Matta. Chileno de nacimiento, aunque pronto Chile le quedó chiquito, vagó por los centros artísticos más importantes del mundo, donde conoció y se midió con los mejores pintores de su tiempo. Emigrante y peregrino, del surrealismo pasó al expresionismo, del vanguardismo a la crítica social, y dejó en su camino un rastro profundo de influencias, sobre todo en Europa y Estados Unidos.

Entre los muchos países que habitó, le regaló su recuerdo a Cuba y su obra a la Casa de las Américas, donde será inaugurada una exposición de 16 piezas suyas el 5 de diciembre a las 5 de la tarde, que incluye la exhibición de tres cortometrajes chilenos y uno norteamericano inspirados en su pintura.

Humberto Solás es otro de esos artistas difíciles de encasillar, y aunque murió convencido de que el mejor cine se hace limitando presupuestos, rodó las películas más caras del cine cubano. La más cara de todas, la más monumental y pretenciosa, El siglo de las luces, no tuvo la suerte de tener un estreno en vida de su director, sino como versión comprimida e incompleta. Ahora, para celebrar el 70 aniversario de Humberto, será exhibido en cines por primera vez el metraje original, en tres capítulos.

Pocas películas inspiradas en novelas de Gabriel García Márquez han complacido a sus lectores. Más han gustado los filmes de los que ha sido guionista, películas clásicas del cine latinoamericano que hubieran tenido otro rostro sin su intervención.

Sin embargo, y esto es lo paradójico y lo extraordinario, aunque muchos filmes basados en sus libros han fracasado, precisamente porque han pretendido condensar sus universos fantasmagóricos y sus personajes resbaladizos, son muchísimas, incontables las cintas que sin tratar de adaptarlo han fabricado auténticas atmósferas suyas, extraordinarias variaciones de su estilo, inspiradas indirectamente en sus novelas. Alguna vez habrá que antologar esas películas.

De momento, para homenajearlo, se ha programado en el Festival La mala hora, La viuda de Montiel, Edipo Alcalde, Del amor y otros demonios, Cartas del parque y El coronel no tiene quien le escriba, todas basadas en sus obras o con guiones de García Márquez.

Pero su homenaje no acaba ahí, pues la escuela que él fundó en San Antonio de los Baños celebra su primer cuarto de siglo. Sembrada en un cuadro rural, aislada de los latidos urbanos del resto del país, la EICTV madura con un impulso propio y planta su propia historia. Fotosintética, fertilísima, cultiva sus películas, cosecha premios en festivales y gradúa cineastas que riega por todo el mundo.

Atrás quedaron los tiempos de los directores autodidactas y los técnicos sin formación, que comenzaban a realizar sus sueños cinematográficos mucho después de su mayoría de edad. Ahora alumnos de 20 años llevan sus primeras películas a los festivales de cine y aprenden a filmar a una edad en que no importa fracasar, porque lo hacen para aprender.

Cada diciembre, estudiantes y egresados de la EICTV compiten en La Habana contra directores consagrados, contra industrias poderosas y cinematografías con tradición. Y a veces ganan. Por eso el Festival le dedica un homenaje, no por cumplir años, que eso le pasa a cualquiera. Durante el evento se exhibirá una muestra de películas realizadas por egresados de la EICTV, que incluye valiosas obras del cine latinoamericano como Viva Cuba, Cochochi, Octubre, Postales de Leningrado o Pucha vida.

Por el Coral

“Marina”, de Enrique Álvarez, llevará el paisaje de Gibara al Festival.21 largometrajes de ficción aspirarán este año al Coral más importante del Festival. Argentina, Brasil y Cuba competirán con cuatro; México y Chile con tres; y Colombia, Ecuador y Venezuela completan la lista con una.

Directores como el argentino Carlos Sorín (El gato desaparece) y el brasileño Karim Aïnouz (El abismo plateado) parecen los aspirantes más fuertes al premio. Sorín es un viejo conocido nuestro con filmes como La película del Rey, Historias mínimas, El camino de San Diego o La ventana¸ todas ellas premiadas en La Habana, al igual que Karim Aïnouz, autor de la ya clásica Madame Satã o de películas de gran impacto como El cielo de Suely, Cine, aspirinas y urubús o Viajo porque necesito, vuelvo porque te amo.

Entre los cubanos, películas de muy distintas pretensiones estéticas y temáticas ofrecerán un pequeño resumen de los caminos por los que se mueve el cine nacional: Juan de los Muertos, con zombis, multitud de extras y abundantes escenarios; Chamaco, adaptación teatral sobre las miserias de La Habana nocturna; Marina, sobrio paisaje de Gibara; y Fábula, un romance atormentado por las carencias y las necesidades económicas.

Otro fuerte aspirante es el brasileño José Padilha, quien trae la segunda parte de Tropa de élite. En 2007, su ópera prima fue ignorada por el jurado habanero, aunque le fue mejor con los documentales Omnibus 174 y Garapa.

La venezolana Tania Hermida, con mejores recuerdos del Festival, pues cogió un segundo Coral con su ópera prima, Qué tan lejos, trae este año En el nombre de la hija.

Otro brasileño que brilló con su primera película, El hombre del año, José Henrique Fonseca, participa ahora con Traición. Entre los más jóvenes, el argentino Marco Berger, con Ausente, recientemente premiada en Berlín y Tolousse; el chileno Sebastián Lelio, con El año del tigre, algo más desgarradora que su anterior filme, Navidad; y el mexicano Gerardo Naranjo, con Miss Bala, que pisó alfombras rojas en Cannes, Toronto y San Sebastián, redondean la lista de favoritos, aunque no hay que dejar fuera a Sebastián Borensztein, cuyo filme Un cuento chino ha sido elegido para inaugurar el Festival.

Coral para principiantes

“Habanastation”, de Ian Padrón, competirá en el apartado de Óperas Primas.No sé si se habrá advertido que desde hace algunos años la competencia de Óperas Primas se ha convertido en la más fuerte del evento habanero. Después se dispersan por las ramificaciones de festivales que existen por todo el mundo, pero al comienzo, casi todos los cineastas prueban suerte en La Habana con sus primeras películas. De ahí que sea este un concurso mucho más selecto que los otros, y los filmes que participan, a pesar de su inmadurez, a veces mejores que los de la competencia principal.

Este año, cintas como El estudiante, de Santiago Mitre, que destrozó taquillas en Argentina y estuvo a punto de ganar la candidatura al Oscar por su país; El premio, de Paula Markovitch (México) y Las acacias, de Pablo Giorgelli (Argentina), que han arrasado en festivales internacionales; y Abrir puertas y ventanas (Milagros Mumenthaler, Argentina), que acaba de ganar el Ástor de Oro en Mar del Plata, el premio más importante de Latinoamérica, parecen las principales contrincantes por los premios Coral de Ópera Prima.

Otras que han sido bien recibidas en lo que va de temporada son Porfirio, de Alejandro Landes (Colombia); Asalto al cine, de Iria Gómez Concheiro (México) y Trabajar cansa, de Marco Dutra y Juliana Rojas (Brasil).

Por Cuba compite Habanastation, de Ian Padrón, hermosa historia que a pesar de haber sido muy popular en Cuba durante su estreno, y tal vez por eso, no le ha gustado a buena parte de la crítica.

Exposiciones

Además de Matta, tres artistas cubanos inaugurarán espacios con sus obras, desde el 2 de diciembre. Ese mismo día a las 4:00 pm, en el Pabellón Cuba, Luis Enrique Camejo exhibirá 12 pantallas de cine sobre trípodes, y Antonio Pérez González, Ñiko, una selección de 39 bocetos y 60 carteles de cine, en su mayoría creados en las décadas del 60 y el 70. En la Galería Servando, el 3 de diciembre a las 4:00 pm, Esterio Segura mostrará dibujos suyos realizados entre 1996 y 2011.

Además, en calidad de exposiciones colaterales, serán inauguradas, el 2 diciembre a las 6:00 pm, Una oscura pradera me convida, de Vicente Bonachea (Galería Orígenes, Prado y San Rafael; el 4 diciembre a las 12:30 pm, Extras, de Nicolás Ordónez Carrillo (Cine La Rampa); y Titón: la imagen que sobrevive, sobre la obra de varios diseñadores inspirados en la filmografía de Tomás Gutiérrez Alea, el 6 de diciembre a las 7:00 pm, en la Galería Raúl Oliva (Centro Cultural Bertolt Brecht).

Presentaciones especiales

Películas antiguas, como la centenaria El viaje a la Luna, de Georges Meliès, o la recién reconstruida Metrópolis, de Fritz Lang, serán presentadas al público de forma especial en el Festival. También 7 días en La Habana, un fresco sobre nuestra ciudad, vista por siete grandes de la cinematografía contemporánea: Laurent Cantet, Benicio del Toro, Pablo Trapero, Elia Suleiman, Julio Medem, Gaspar Noé y Juan Carlos Tabío, que fue filmada en Cuba hace solo unos meses.

Serán programadas además las biografías de Harry Belafonte y Estela Barnes de Carlotto, la presidenta de la Asociación Abuelas de la Plaza de Mayo, tituladas Sing your song (Susanne Rostock) y Verdades verdaderas. La vida de Estela (Nicolás Gil Lareda), respectivamente. De Hollywood nos visitarán Bordertown, de Gregory Nava, sobre los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez, y La leyenda del indomable (Stuart Rosenberg), superclásico protagonizado por el inolvidable Paul Newman.

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