Lo teatral en Papeles secundarios y La Bella del Alhambra

cine cubano

Dos películas cubanas de la pasada década de los ochenta son un territorio rico para la indagación crítica, como demuestra este texto.

Dos de los largometrajes más importantes del cine cubano, Papeles secundarios (Orlando Rojas) y La Bella del Alhambra (Enrique Pineda Barnet), tienen al teatro como centro de sus fábulas. El primero desarrolla su argumento dentro de un colectivo ficticio: el Grupo de Teatro Principal de La Habana, mientras que el segundo narra la vida de Rachel, un personaje relacionado con el teatro homónimo.

Bailando con Margot, telenovela noir

El debut fílmico del realizador Arturo Santana, hace ya cinco años, motiva una nueva aproximación crítica.

El género fílmico sigue estando pendiente para el cine cubano. Desde la creación del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), en los primeros meses de 1959, se ha potenciado siempre una obra de autor con alto grado de compromiso social. Los policiacos, westerns, la ciencia-ficción… todo proscrito bajo los prejuicios hacia el cine estadounidense, acusado (sin matices) de “banal entretenimiento” y “mecanismo de penetración ideológica”, sin tener en cuenta la fuerza narrativa y estética de sus autores principales, muchos de los cuales (Hawks, Ford, Wilder, Hitchcock) utilizaron los ropajes del cine de género para construir algunas de sus películas más perturbadoras.

La aparición del antihéroe en el cine cubano

La cinematografía cubana del periodo clásico tiene múltiples aristas aún por estudiar. He aquí una de ellas.

El antihéroe, específicamente el disidente, apareció en el cine cubano después de 1959, en la filmografía inicial de dos jóvenes realizadores durante el primer lustro de la década del sesenta: Manuel Pérez Paredes con La esperanza (1964) y Humberto Solás con El acoso (1965). Ambos con 24 años de edad, cuando las realizaron.

Cine Cubano en Cuarentena: una iniciativa en streaming para aliviarnos la vida

Mientras dure el confinamiento, las redes sociales e internet son el espacio público menos peligroso para interactuar. A él recurren también los realizadores del cine cubano.

Han sido varias las iniciativas en las redes sociales para sobrellevar estos largos días de aislamiento social por el nuevo virus de la covid-19. Gracias a internet, son diversas las actividades que se pueden hacer desde casa. Diferentes plataformas de streaming han ofrecido un grupo de contenidos gratis, escritores han subido sus libros para su descarga, museos ofrecen visitas virtuales, influencers realizan rutinas de ejercicios para practicar deportes, surgen cursos online que puedes hacer totalmente gratis y los músicos ofrecen conciertos a través de las redes.