Redes comunitarias de Cuba se unen por el reconocimiento legal

Reunidos bajo la identidad de SnetCuba, usuarios y administradores de varias redes autogestionadas en diferentes ciudades llevan una campaña sin recibir respuesta oficial.

Desde que se hicieran públicas las regulaciones del Ministerio de Comunicaciones de Cuba para el ordenamiento del espacio radioeléctrico cubano y su uso por personas naturales, la atención y debate público de la ciudadanía en red se ha dirigido a la posible desaparición de Snet, la popular red de La Habana, y sus similares en otros puntos del país.

Me hackearon la cuenta, un nuevo grupo viral cubano

En dos meses ha superado los 1.600 usuarios en Facebook y ya tienen un código de ética para compartir memes.

La Habana, 13 jun.- En Cuba un meme, en muchas ocasiones, puede comunicar más que cualquier nota oficial o un reportaje de investigación. En la nación caribeña, la ciudadanía ha hecho suya esta mofa digital para reír de temas más serios, como la escasez de alimentos, los altos precios de internet o los dilemas para viajar al extranjero.

Snet y Donde hay?, entre los retos de la ciudadanía en red

Nuevas comunidades digitales formadas en Cuba se movilizan para gestionar soluciones pero otras legendarias luchan por sobrevivir.

Mientras un mayor acceso a Internet favoreció la creación de grupos solidarios que comparten información para enfrentar el desabastecimiento de alimentos, Snet, la red callejera de La Habana, lucha por sobrevivir a las nuevas regulaciones en materia del espacio.

Teams en Cuba o la nueva moda tribal en redes sociales

Apellidos llenos de símbolos, fotos en poses, publicaciones con frases tribales, competencias para votar por imágenes o usuarios, son esencias de la tendencia entre adolescentes en la nación caribeña.

Hace unos años la (pre)ocupación eran las tribus urbanas que rondaban los parques de la Calle G en la capital cubana. Cada sábado, grupos de adolescentes y jóvenes se reunían en la céntrica avenida para compartir música, gustos, estilos, ideas; o simplemente pasar la noche. La opción de “pertenecer” y “ser” más allá de las instituciones y la familia. Un espacio aparentemente sin control para los grupos de mikis, frikis, repas… y tantas variantes que existieran en dependencia, esencialmente, del consumo y las prácticas culturales.