Recogida de firmas en Cuba ¿usar o no una plataforma digital?

En 2019, varias demandas ciudadanas encontraron su cauce en las populares plataformas Change y Avaaz con un respaldo de miles de firmas mientras otras usaron la vía tradicional.

El activismo social, la movilización ciudadana, la expresión pública de demandas o para llamar la atención sobre otros ejes de consenso en Cuba, crece a diario desde el escenario virtual.

Durante 2019, las plataformas para la recogida de firmas online Change y Avaaz acogieron reclamos diversos en la isla caribeña, donde las manifestaciones públicas están limitadas y los tradicionales canales de comunicación con las autoridades muchas veces no son usados.

Sin embargo, otras optaron por recoger firmas a la manera tradicional, a través del correo electrónico.

Usar la plataforma

Entre las peticiones con mayor respaldo estuvo la carta al gobierno cubano de profesores y estudiantes universitarios para que se respetara la pluralidad ideológica en las universidades cubanas y no se discriminara por razones políticas.

Luego de que comenzara a socializarse el documento, la plataforma Change, donde se promovió la recogida, fue bloqueada. Aun así, quienes residían en Cuba buscaron alternativas como el uso de VPN, proxys o acudir a personas en el exterior para firmar.

El periodista y profesor universitario José Raúl Gallego fue uno de los signatarios de la petición que llegó a acumular casi 4 000 firmas en solo una semana con el apoyo de las redes sociales.

Según Gallego, “muchas personas firmaron desde Cuba, algunas de ellas en condiciones de anonimato, pues trabajan o estudian en centros de educación superior y hubo lugares donde advirtieron a las personas que expulsarían a quienes firmaran la carta”.

“La gente que participó se sintió complacida por lo que generó la convocatoria. Ahora, en el tema de los resultados prácticos, siempre queda el sabor de que las autoridades ignoran a sus ciudadanos, pero eso no puede ser un motivo para desanimarse. Al contrario, es una motivación para seguir usando la movilización ciudadana como forma de presión social”, comenta el periodista.

Las firmas que se recogen por esta vía no son legalmente vinculantes. Sin embargo, la experiencia internacional demuestra que suelen ser un método efectivo para llamar la atención sobre causas específicas y encontrar vías para su resolución, en dependencia de la cantidad de firmas o de quiénes sean los signatarios.

Hiram Hernández, sociólogo y profesor universitario, ha firmado dos peticiones, una de ellas la convocada por profesores y estudiantes universitarios.

“Firmar este tipo de solicitudes es un acto de libertad, pero también de responsabilidad hacia una determinada causa. Hay que leerla bien, reflexionar y confiar en la fuente de la petición. Entonces, vale para actuar como ciudadano. Supongo que también ayuden a las víctimas a no sentirse desamparadas”, comentó.

“Al menos en mi experiencia personal, he firmado desde el valor ético, porque lo que uno cree injusto no debe contribuir a convertirlo en algo socialmente aceptado”, agregó.

A la manera tradicional

La Plataforma de apoyo a las víctimas de la violencia de género en Cuba, #YoSíTeCreo, realizó en 2019 dos acciones de este tipo: la primera en apoyo a la cantante Dianelis Alfonso (La Diosa), que atraviesa un proceso legal luego de que hiciera públicos presuntos maltratos físicos, psicológicos y sexuales de parte de su expareja y empleador, el músico José Luis Cortés (El Tosco); y para apoyar una inédita Solicitud de Ley Integral contra la Violencia de Género remitida, el 21 de noviembre, a cuatro diputados cubanos.

“Pensamos que tratándose de violencia de género resultaba mucho más cálido y personalizado habilitar un correo electrónico y que las personas manden sus firmas. Se hace mucho más acogedor cuando sabes que es una persona quien recibe tu firma y no un algoritmo”, explicó la feminista Sandra AbdAllah-Álvarez.

En este caso, el uso del correo electrónico sirvió para quienes no pudieron acceder a la solicitud, muchas veces por problemas de conectividad, igual pudieran adquirir la información. También fue un mecanismo para que junto a la firma llegaran nuevos testimonios de violencia, que la plataforma publica bajo el título Testimonio de una internauta.

“Otro de los problemas que valoramos es que Change, por ejemplo, está bloqueado y puede pasar lo mismo con otras plataformas. Un correo siempre es mucho más asequible”, aclaró la también activista contra la discriminación racial en Cuba.

IPS Cuba recopiló algunas de las solicitudes con mayor movilización ciudadana en 2019.

  • Carta al Gobierno de la República de Cuba, por estudiantes y profesores universitarios cubanos. Fue registrada por 14 profesores y académicos cubanos en la plataforma Change y reunió 3 905 firmas. El documento reclamó a las autoridades cubanas, ante el aumento de medidas discriminatorias y punitivas hacia profesores y estudiantes por motivos políticos, “el cumplimiento de la legalidad de nuestro país, los protocolos y pactos internacionales de los que es parte y que honre sin distinciones, ni condicionamientos, los principios humanistas en los que debe fundarse la educación superior”.
  • Apoyo a la Red de la Calle (Snet). Fue registrada en Change y reunió 2 720 firmas. En mayo, dos resoluciones autorizaron las redes privadas pero con parámetros imposibles de cumplir por las redes comunitarias existentes en grandes ciudades cubanas, en especial la Red de la Calle, Snet, que conecta en La Habana a 40 000 usuarios. El reclamo para que se permitiera la continuidad del proyecto fue acompañado de otras acciones ciudadanas hasta lograr un acuerdo parcial con las autoridades.
  • Garantías para ejercer los derechos a las libertades de prensa y expresión en Cuba. Registrada en Avaaz por un grupo de periodistas, académicos y activistas aunó 1 294 firmas. Demandaban “el cese de la represión contra quienes ejercen las libertades de prensa y expresión en Cuba; la eliminación de los recursos legales que restringen y criminalizan el ejercicio de tales libertades; el establecimiento de garantías jurídicas para ejercerlas, que deberán incluir leyes de transparencia y protección de fuentes; y la liberación inmediata de Roberto de Jesús Quiñones (periodista independiente)”.
  • NO al decreto 349. Carta abierta para establecer un diálogo entre los profesionales del arte y las autoridades y una reconsideración del Decreto Ley 349/2018. “Las nuevas reglas restringen la creatividad del pueblo cubano y criminalizan el arte independiente, limitando la capacidad de definir quién puede ser artista a una institución del estado. Los artistas cubanos no han sido consultados y no tendrán recursos a árbitros independientes en el caso de una disputa”, dijo un grupo de artistas. Fue registrada en Avaaz y recogió 1 436 firmas.
  • Petición para detener la captura y sacrificio de animales callejeros en La Habana reportada por protectores y luego negada por las autoridades, previo la visita de los reyes de España en noviembre y en solicitud de una Ley de Protección Animal. Registrada en Change, alcanzó 19 990 firmas.

En los casos que las solicitudes tuvieron una respuesta al menos parcial por las autoridades, las campañas incluyeron otras acciones ciudadanas, incluidas intervenciones pacíficas en el espacio público. Sucedió así en la petición para salvar la Red de la Calle y el pedido para que cesara la recogida masiva y sacrificio de animales callejeros en la capital cubana. (2019)

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