Mario Conde en París

El personaje creado por Leonardo Padura estrena su salto mortal desde la literatura hacia la pequeña y la gran pantalla.

La primera presentación pública de la miniserie hispano-germano-cubana Las cuatro estaciones en La Habana, que tiene como personaje principal al atormentado investigador Mario Conde, creado por el escritor cubano Leonardo Padura, tuvo como escenario el 7º Festival Internacional Series Manía, celebrado en París, del 15 al 24 de abril.

Leonardo Padura celebra con cine los 25 años de Mario Conde

Tras varios años en proyecto, la tetralogía de Las cuatro estaciones llegará a la gran pantalla.

Cuando hace 25 años el escritor cubano Leonardo Padura creó a Mario Conde, no se imaginó que con él le sucederían “tantas cosas bonitas”. Ahora, el autor de la famosa tetralogía Las cuatro estaciones espera el salto al cine de sus novelas más populares.

Celebran los 25 de Mario Conde en el Centro Cultural Español de Miami

Una serie televisiva sobre el famoso personaje tiene su estreno previsto para el próximo mes de abril.

Leonardo Padura, de paso por Miami hacia varias universidades norteamericanas en las que dictará conferencias, hizo este martes 19 de enero una estancia memorable en el Centro Cultural Español de esta ciudad del sur de La Florida: porque llegó a la sala de conferencias del local en compañía de Mario Conde en todas las formas posibles: desde los libros hasta la imagen cinematográfica que tendrá en breve el personaje, gracias al tráiler de la serie televisiva “Las cuatro estaciones”, pasando por la “materialización” del personaje encarnado en la pantalla por Jorge Perugorría y la visión de su trascendencia recogida en el documental escrito y dirigido por Lucía López Coll (sí, la Lucía de Padura, a la que dedica todos sus libros) cuyo título provisional es Escribir y vivir en Cuba. Conversaciones con Leonardo Padura, que en esta ocasión tuvo su preview…

La libertad y la herejía

Palabras del escritor en el acto de recepción del X Premio Internacional de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza, conferido a la novela Herejes.

Aunque voy a hablar de herejes y herejías, no puedo comenzar mis palabras sin realizar varios reconocimientos de gratitud. En primer lugar al Ayuntamiento de Zaragoza y a la Comisión Permanente del Libro de esta ciudad, patrocinadores y organizadores del  Premio Internacional de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza, así como a los jurados que trabajaron en la décima convocatoria del concurso por haberle concedido a mi novela Herejes el galardón correspondiente a este año; luego a Tusquets Editores, por haber publicado la novela ganadora y muchas de mis novelas anteriores, trabajo editorial que comenzó en el cada vez más distante año de 1996 –en el siglo pasado- y ha contribuido a que mi literatura haya podido trascender las fronteras cubanas y ser publicada hoy en 20 lenguas; y, por supuesto, también quiero agradecer a todos los colegas, amigos, familiares, lectores cubanos que a lo largo de estos años me han brindado el apoyo, la solidaridad, la fraternidad y la confianza para que, desde Cuba, viviendo en Cuba, escribiendo en Cuba y sobre Cuba, mis libros y mi obra en general hayan podido realizarse y, para colmo de venturas, colocarse en un lugar del corazón de muchos de mis compatriotas, gracias a los cuales he podido ser, en varias ocasiones, el escritor cubano de ficciones más leído en el país –como lo avalan mis Premios Puerta de Espejos, un reconocimiento que se confiere solo por el favor de los lectores-, haya podido obtener en siete ocasiones el Premio Nacional de la Crítica Literaria a las mejores obras publicadas en Cuba y hasta haya conseguido alcanzar el Premio Nacional de Literatura de Cuba del año 2012, que a pesar de los pesares disfruto con orgullo artístico, pues es el resultado de mi trabajo y esfuerzo.